Vuelven: fantasía y surrealismo de un México auténtico

Vuelven: fantasía y surrealismo de un México auténtico

Héctor Jesús Cristino Lucas

Una de las grandes quejas que tuve de la exitosa Coco de Lee Unkrich y Adrián Molina es esa jugarreta sentimentalista que nos apartaba, a través de un emotivo espectáculo visual, de nuestras tradiciones y nuestro México auténtico. Vuelvo repetir: de nuestra realidad y, por supuesto, de nuestro México auténtico. En cambio, nos otorgaban a la fuerza una historia para nada innovadora pero visualmente hermosa; con trucos ya predecibles y un incontable número de clichés cuya única justificación radicaba en el ya molesto: “es una película para niños”. Y sí, como era de esperarse, se convirtió en la cinta con la mayor recaudación en taquilla de toda la historia de México.

Resulta que Coco se defendió de manera errónea: “la cinta que más se acercó, en forma de tributo, a la cultura mexicana, a su gente y a su sociedad.” Pero no fue así. Sólo fue una réplica de clichés básicos con un esplendoroso juego de colores, porque mientras esta recaudaba los elogios de algunos y las lágrimas de cocodrilo de otros, una película estrenada casi por las mismas fechas hizo exactamente lo mismo que Coco, pero de una manera bastante especial. Aun siendo protagonizada por un grupo de niños, aun encajando a la perfección en el género de la fantasía y hasta el surrealismo infantil, sin ningún tapujo reflejó a México… y prácticamente pasó desapercibida.

Vuelven, de la directora mexicana Issa López, puede figurar ya como un éxito pero debajo de los escándalos, en ese cine subterráneo opacado por los grandes titanes de cartelera abierta. Algo parecido a lo ocurrido con el estreno  The Thing en 1982, que aún pese a hablar de la misma temática -extraterrestres llegando a nuestra Tierra- fue prácticamente rezagada por el emotivo E. T. de Steven Spielberg que se estrenaba por las mismas fechas. A la obra de Carpenter se le despreció por ser desagradable, dura y hasta grotesca. Así es Vuelven, una desagradable, dura y hasta grotesca radiografía de México, pero no por eso menos auténtico.

De Issa López conocemos muy poco. Sólo un par de películas que encajan a la perfección en el subgénero de los dramas cómicos, como  Efectos Secundarios del 2006 que nos cuenta acerca de los problemas existenciales de todo joven luego de cumplir los 30 años, o bien, Casi Divas del 2008, que explora de forma hilarante -y bastante femenina- el mundo de la actuación a través de una comiquísima guerra entre mujeres por quedarse con el papel de una película. Sin embargo y pese a que estos metrajes sí reflejaban a México de una manera simpática –Proceso mencionó, por ejemplo, que Casi Divas era un reflejo de la mujer mexicana- es en realidad esta última película la que ha dado en el clavo.

Vuelven es uno de esos ejercicios poco comunes que no sólo arriesga sino que también gana dentro de una industria plagada de comedias románticas con Martha Higareda, Karla Souza o Luis Gerardo Méndez de por medio.

Vuelven es el thriller surrealista definitivo, que al mismo tiempo y pese a tener elementos de categoría fantástica se encarga de plasmarnos la trágica situación social y política de nuestro país como ningún otra actualmente, mientras toma prestados elementos del Realismo Mágico literario y los expone con excelsas imágenes en lo que parece ser un tributo al legado que algunos cineastas nos han heredado de este curioso subgénero.

De hecho, y esto es algo que la crítica ya ha señalado, la más reciente película de Issa López se ha convertido para la mayoría en una digna sucesora del cine de Guillermo Del Toro, el cine de ese hombre que nos demostró que las historias de fantasmas y los cuentos de hadas, lejos de lo que la mayoría ha de creer, pueden ser perfectos géneros para describir la realidad. Que los monstruos, vampiros y demonios son mucho más que meras fantasías y deben ser tomados en serio porque sirven como excelentes figuras para la crítica social y hasta política, como hemos visto anteriormente en filmes de la talla de El Espinazo del Diablo, o mejor aún, en El Laberinto del Fauno

Issa López -así como su aprendiz español Juan Antonio Bayona luego de excelsas películas como The Orphan en el 2007, o más recientemente, A Monster Calls del 2016- es una digna heredera que eleva con excelentes resultados “la ideología Del Toro”. 

Vuelven, que fácilmente podría ser considerada como un filme de culto en algunos años, no sólo pertenece a la curiosa categoría de Realismo Mágico con ciertos tintes de Guillermo Del Toro, sino que también prevalece dentro de un género teen bastante crudo y urbano que recuerda en intenciones y estilo al cine de, nada menos que, Luis Buñuel. No sólo es un cuento de hadas aterrador, con monstruos y fantasmas de por medio, sino también una radiografía escabrosa y realista que además de codearse con El Laberinto del Fauno lo hace con Los Olvidados. Un cuento oscuro cuyo escenario predilecto será ese conflictivo y necrótico México en el que todos vivimos.

De hecho, eso de tener cierta esencia del cine teen urbano que algunos comparan al estilo Ciudad de Dios de Fernando Meirelles -pero que yo percibo como Los Olvidados– no es gratuito. Teje el argumento de una manera similar a la de Stephen King con Stand By Me o hasta It por ejemplo. El maestro del terror pudo notar cierta esencia de ello y luego de verla en la pasada edición del Fantastic Fest 2017 no dudó en mencionar algunas palabras: “VUELVEN, dirigida por Issa López: es una película excelente, dura y conmovedora. En dos minutos ya estaba bajo su hechizo. Lo llamaría realismo mágico. Gángsters vs Niños pequeños”.

A todo esto tenemos que destacar casi por obligación al elenco infantil que componen esta película: Paola Lara, Juan Ramón López, Rodrigo Cortés, Hanssel Casillas y Nery Arredondo, que con prácticamente nula experiencia en el campo han conseguido hacer de este cuento oscuro uno de los más realistas y trágicos que haya visto antes. Sinceramente no le piden nada a otros grupos que hemos visto en la actualidad, y con ello me refiero a los populares niños de Stranger Things. Tenemos ahora a nuestro propio crew de pequeños enfrentándose a las criaturas más abominables del universo, y no es precisamente un demogorgon sino a algo peor que eso.

Luego de ver a este grupo convivir, reír y llorar, atenerse a la nauseabunda realidad que les ha tocado como experiencia, el cuento infantil se tuerce hasta volverse una historia fantástica cuya inocencia es lo único que hace falta.

Algo también que vale la pena destacar son los efectos especiales, que recrean a la par de las urbes mexicanas, una serie de criaturas y seres con diseño casi único pese a que ya las hemos visto antes en otras tantas películas, como fantasmas, dragones y demás seres fantásticos. Cada uno de ellos posee, de hecho, rasgos tan característicos, diferentes, que demuestran el gran talento nacional que no es necesario compararla con otros efectos visuales de la talla Hollywood. Si bien algunos son producto de un CGI nacional, otros tantos manejan un maquillaje y trucos a la vieja escuela, que terminan siendo curiosos, aterradores, creíbles y espectaculares.

Vuelven, la película ganadora en el Festival Fantastic Fest a Mejor Dirección, es un film que toca a la puerta de nuestro México para hacernos voltear a la realidad. Mientras otras películas muestran la cara linda del país, esta nos hace transportarnos aun con su fantasía y surrealismo, a una realidad tan dura como lo que se vive en las calles de México. Y ahora, Issa López puede formar parte de ese pequeño bastión del cine fantástico nacional como lo conforman ya el Sindicado del Terror: Isaac Ezban, Gigi Saúl Guerrero, Ulises Guzmán, Jorge Michael Grau, Lex Ortega o Carlos Meléndez. Una mujer que arriesga y que gana, que muestra y cuestiona a través de la narrativa.

Vuelven también abre la pauta para la realización de más películas de este tipo, demostrando que en México es posible, con grandes resultados, el cine de género. Una joya que pasó desapercibida en nuestro país, destinada a ser de culto, pero que es elogiada internacionalmente por lo que vale. Una joya contestataria capaz de mostrar la realidad de un país a través de la fantasía… porque eso es: fantasía y surrealismo de un México auténtico.

Sinopsis:

“Estrella tiene 10 años, y tres deseos: el primero es que su madre desaparecida vuelva. Y se le cumple, pero está muerta y la sigue a todas partes. Aterrada, Estrella trata de escapar, uniéndose a una banda de niños huérfanos de la violencia. Muy pronto aprende que en realidad los muertos nunca se dejan atrás, y que cuando se vive en medio de la brutalidad y la violencia, si bien los deseos nunca salen como el corazón quisiera, sólo los guerreros sobreviven.”

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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