¿Quién fue la matemática que hizo posibles los vuelos supersónicos?

¿Quién fue la matemática que hizo posibles los vuelos supersónicos?

Cathleen Morawetz, quien falleció este mes a los 94 años, derribó estereotipos de género en las áreas de matemáticas aplicadas e ingeniería aeronáutica

Dr. Alfredo Sandoval Villalbazo | Prensa IBERO

¿Para qué sirven las matemáticas?, ¿tienen relación las matemáticas abstractas con aplicaciones valiosas a la vida real? Un vistazo a la vida de Cathleen Synge-Morawetz, quien falleció el pasado 8 de agosto a los 94 años de edad, permite elaborar algunas respuestas sólidas a estas preguntas. Esta talentosa matemática también derribó estereotipos relacionados con las posibilidades de éxito en carreras científicas desarrolladas por mujeres.

Las aportaciones de Synge-Morawetz se ubican en el área de conocimiento denominada dinámica de fluidos.1 Las matemáticas necesarias para comprender el comportamiento de líquidos y gases incluyen expresiones formales llamadas “ecuaciones diferenciales parciales”, cuya solución permite establecer los valores de velocidades, presiones y temperaturas de vientos en distintas regiones del espacio. Resolver este tipo de ecuaciones es desafiante, pues su estructura impide el establecimiento de fórmulas elementales como las que aparecen en los cursos básicos de física.

Cuando un avión alcanza la velocidad del sonido, el aire alrededor de las alas entra en un régimen inestable. En términos técnicos, se dice que las diferencias en densidad y presión dan lugar a ondas de choque. Los fuertes cambios de presión tienen un efecto de tipo explosivo e implican un riesgo para la estabilidad del aeroplano.

Cuando Synge-Morawetz aplicó sus habilidades al problema, demostró matemáticamente que es imposible establecer un diseño que impida que se genere este tipo de ondas alrededor de la aeronave, pero al mismo tiempo estableció el camino para amortiguar los efectos de este fenómeno. Con el tiempo, su obra resultó fundamental para que los aviones más sofisticados lograran alcanzar velocidades récord y con ello se fortaleciera decisivamente a la industria aeronáutica mundial.

Logró potenciar sus talentos profesionales como profesora en la Universidad de Nueva York, recibiendo numerosos reconocimientos que tradicionalmente eran otorgados a varones.

Cuando Synge-Morawetz recibió la Medalla Nacional de Ciencias en los Estados Unidos, compartió una reflexión acerca de la tendencia social existente en su juventud sobre criticar la “ambición” de las mujeres por desarrollar sus talentos profesionales. En aquella ocasión, expresó su simpatía por los movimientos feministas de los años sesenta tendientes a superar los estereotipos sobre el rol que cada género debía desarrollar en la sociedad.2

A pesar de que el ejemplo de esta matemática se ha reproducido ampliamente en los países desarrollados, aún existe un largo camino por recorrer para que países como México superen modelos arcaicos aún existentes en numerosos ámbitos familiares. La ejemplar trayectoria académica y personal de Cathleen Synge-Morawetz representa una excelente oportunidad de reflexión sobre los escenarios de aplicación de las matemáticas abstractas y sobre la participación de la mujer interesada en el desarrollo de las mismas.

Referencias:

1American Mathematical Society News, “Cathleen Synge-Morawetz, 1923-2017” , 9 de Agosto de 2017. http://www.ams.org/news?news_id=3647 

2Society for Industrial and Applied Mathematics News, “Morawetz Receives National Science Medal”, 22 de enero de 1999. https://www.siam.org/news/news.php?id=704 

Dr. Alfredo Sandoval Villalbazo coordinador del Programa de Servicio Departamental de Física del Departamento de Física y Matemáticas de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Investigador Nacional Nivel II (SNI).