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Polémicas 2017: El Santo y películas de culto, Jeepers Creepers 3 y el caso Harvey Weinstein

Foto tomada de vadenuez.info
Héctor Jesús Cristino Lucas
¿Las películas de El Santo no son de culto porque son malas?

El primero de noviembre del 2017 se publicó en el sitio Revés Online una polémica entrevista -al menos así es como se trató después en redes sociales- realizada al cineasta, productor, guionista, y hoy en día director mexicano de la Cineteca Nacional, Alejandro Pelayo, para conocer por qué no hay ciclos conmemorativos en su importante institución -recordemos que este año es el centenario de “El enmascarado de Plata”- acerca del luchador más emblemático de México. ¿Cuál fue su respuesta? Simple y sencillamente, que “Las películas de El Santo no se pueden tomar en serio. Que no son de culto porque no eran buenas”. Y tras esa respuesta, la guerra comenzó.

Bastante curioso del hombre que es prácticamente un promotor de cultura en nuestro país, pero la pregunta aquí es… ¿acaso tiene razón? ¿En realidad los filmes de El Santo, o el cine de luchadores en general no son las piezas memorables que muchos expertos aseguran que son?

Para generar una opinión bastante completa respecto de sus declaraciones debemos tener en cuenta dos términos de suma importancia que nos ayudarán a descifrar el ya escabroso enigma de si es verdad que las películas de El Santo no son de culto porque son malas. Para ello, debemos aclarar qué son y qué hace a una película de culto a diferencia de qué es y qué hace a una película clásica.

Una película de culto es aquella producción de cualquier país y cualquier temática que tras su estreno original no obtuvo, número uno: ni la aceptación de la crítica, ni número dos: el éxito de taquilla. Es decir, que pasaron sin pena ni gloria, o bien, en el peor de los casos, abucheadas por los más expertos hasta ser prácticamente olvidadas. Ese estatus de “Filme de Culto” viene después, cuando tras el paso de los años una serie de fanáticos o críticos rescatan el filme por elementos que nadie había notado en su momento, puede ser por su extravagante temática, porque se volvieron importantes dentro de la cultura popular o por algo tan básico como sus efectos especiales.

Blade Runner, una de las más emblemáticas de la filmografía de Ridley Scott, sorpresivamente fue una película abucheada en su momento, un fracaso tanto taquillero como de crítica. Se decía que era un filme incomprensible, lento y absurdo que nadie había entendido. Pero el tiempo, como a la mayoría de estas películas, les da la razón. Otros ejemplos básicos serían The Rocky Horror Picture Show de Jim Sharman que pasó sin pena ni gloria en las salas de cine o The Thing de John Carpenter que fue considerada bastante visceral y que ahora es pieza histórica por la revolución de efectos en animatronics. Las películas clásicas, en cambio, son todo lo contrario.

Son las que obtuvieron tanto éxito cuya importancia logra instalarse más allá de la industria. Ejemplos tenemos de a montón. Desde el emotivo éxito taquillero e histórico de James Cameron, Titanic, hasta el multi premiado Forrest Gump y su caja de chocolates de Robert Zemeckis. Desde el fantástico musical basado en el libro de Frank Baum The Wizard of Oz hasta la pieza cumbre del cine americano Gone With the Wind. Pero entonces, ¿las películas de El Santo pueden ser consideradas filmes de culto? En eso nuestro querido Alejandro Pelayo tiene razón. Gran parte de estos filmes no puede ser considerada de culto pero no por las mismas razones que él dice.

Ha cometido un error garrafal mencionando que las películas de El Santo no son consideradas de culto por ser malas o “porque aún pueden vérseles los alambritos”. No lo son porque fueron bastante exitosas. Sin embargo, que un film  sea malo no exenta a una película en volverse de culto. Todos los filmes de Ed Wood —Plan 9 from Outer Space, Glenn or Glenda— fueron considerados malos en sus tiempos, pero hoy en día son piezas memorables y de culto que hasta Tim Burton rindió un importante homenaje con su película Ed Wood.  De igual manera cintas como Killer Klowns From Outer Space, Basket Case, Bad Taste e inclusive Attack of the Killer Tomatoes.

Los filmes de El Santo no sólo fueron exitosos en nuestro país, sino también alrededor del mundo. Ya lo hemos hablado aquí en distintas ocasiones. Por ello muchos inconformes se abalanzaron contra el director de la Cineteca y no hace mucho Revés Online volvió a publicar otra nota aclarando que la polémica ha dado frutos: SÍ HABRÁ UN HOMENAJE A EL SANTO. 

Jeepers Creepers 3: la polémica de Víctor Salva

Resulta que para 1989, Salva estrenaría uno de sus primeros filmes como director, aplaudido por ser de los últimos slashers de la década ochentera -producido sorpresivamente por Francis Ford Coppola- pero abucheada por la polémica que con ella llevaría por el resto de su carrera: ClownHouse. Una historia de payasos asesinos y jóvenes promiscuos que nada aportó al subgénero. Sin embargo, lo que quedó en la historia fue que el actor principal, Nathan Forrest Winters, un jovencito de 12 años de edad en aquel entonces, acusara a Víctor Salva de haber abusado sexualmente de él. Tras el escándalo, el Salva desapareció del ámbito artístico en gran parte de la década de los 90s.

No fue hasta 1996 que la productora Caravan Pictures y la mismísima Walt Disney Studios -en materia de distribución- volverían a apoyar al director con su próxima película: Powder. La historia de un niño albino con poderes paranormales relacionados con la electricidad… que curiosamente -hay análisis al respecto- tiene mensajes encriptados acerca de la atracción física que se puede tener con el cuerpo de jóvenes menores. Sin embargo en el 96, Nathan Forrest Winters volvió a hacerse eco cuando intentó boicotear el estreno de la película. La polémica ya no sólo iba enfocada a Salva, sino también vino a traer a Disney y a muchas más personas involucradas con él.

Sin embargo, el estreno se llevó a cabo y Powder no sólo fue fracaso taquillero sino también de crítica. Disney cortó cualquier relación con éste director y Salva prácticamente se iba a pique en su carrera… hasta que en el  2001 la MGM lo volvería a apoyar produciendo Jeepers Creepers.

Una película que aún siendo independiente tuvo un modesto éxito dentro de los fans. Luego de la misma casa productora llegaría su secuela, allá por el 2004, replicando el éxito con la misma fórmula, una road movie de horror, pero con un estilo slasher un poco más convencional. Tanto fue el éxito de estas películas que los fans pedían a gritos una tercera parte y desde entonces nadie ha dejado de esperarla. El proyecto, incluso, ya se tenía planeado y contaba con un borrador del guión, pero esto jamás llegó a concretarse por la misma polémica de Salva. Las acusaciones aún no dejaban de llegar por Nathan Forrest y la tercera entrega nunca se realizó.

No sería hasta pleno 2017 que Salva por fin nos traería la tercera parte, eso sí, con demoras, debido a que las acusaciones aún le seguían afectando legalmente. Esta vez, con una producción de aún más bajísima calidad que sus anteriores películas: por la Syfy, una productora de canal de televisión. Y aunque la espera terminó, quizás no sea la tan ansiada película que todos querríamos. Ya la crítica prácticamente la ha destrozado, no cumplió con las expectativas. Pero si esto terminó así, es porque  ninguna productora apoyó a Salva y tuvo que acoplarse a los bajísimos estándares que este canal le otorgó. Esa es la razón de tan pobre argumento y tan malísimos efectos especiales.

Pese a todo es una entrega que debe verse, ya que es un complemento de la saga original,una especie de “Spin-Off” al estilo Rogue One en Star Wars; una entrega que va en medio de la primera y la segunda Jeepers Creepers. La película es reducida en violencia a comparación de las otras y aunque la esencia de Salva logra respirarse, no le quita ese espíritu tan pobre con la que fue desarrollada. También se esperaba conocer el origen de la criatura pero poco o nada se ha dicho de ella. Esta más bien parece una película dedicada a su camioneta, ya que conocemos más de ella que del propio demonio. Regular pero decepcionante igualmente.

Lo único interesante es que la actriz Gina Philips -la actriz que hizo de Trish Jenner en la primera parte- hace un brevísimo cameo pero muy importante, ya que es ella la que nos cuenta el suceso de toda esta película. De hecho deja el preámbulo para una posible cuarta parte…, pero luego de tantos problemas -sobre todo de índole legales- yo sugeriría no hacerse tantas ilusiones.  

El caso Harvey Weinstein

Probablemente la polémica más grande recientemente viene de una nota publicada por la reportera Jodi Kantor de The New York Times a principios de octubre: el ahora infame caso del depredador sexual Harvey Weinstein.

Uno de los hermanos -el otro, Bob Weinstein- responsable de haber creado la famosa casa productora Miramax Film Corp que fue prácticamente la encargada de financiar y distribuir  proyectos independientes en gran parte de la década de los 90s y crear otras alternativas dentro del séptimo arte además del Hollywood que ya todos conocemos, gracias a lo cual Miramax y los Weinstein distribuyeron joyas indiscutibles del cine indie.

Cidade de Deus, No Country for Old Men, Clearks, There Will Be Blood, Sex, Lies and Videotape, Amelie y los primeros trabajos del mismísimo Quentin Tarantino: Kill Bill, Jackie Brown, hasta Pulp Fiction, fueron algunos de los tantos trabajos financiados como distribuidos antes de ser vendida a Walt Disney por 70 millones. Sin embargo, la fama de estos promotores de cultura siempre ha estado ahí, latente e inquietante desde que se tiene memoria. De hecho, el propio Guillermo Del Toro contó una terrible anécdota cuando se encontraba filmando Mimic en 1997, remarcando las terribles diferencias creativas, el temperamento violento y cómo la pasó mal modificando la película para el caprichoso gusto de los Weinstein.

Sin embargo, ahora las acusaciones van más allá de simples diferencias creativas, aunque es cierto que este tipo de hechos no son para nada un secreto. Según la reportera de The New York Times, este famoso productor, a base de  poder, del estatus de promotor y magnate de cultura y el renombre que con sus películas había obtenido mantenía en silencio a una serie de actrices de las cuales había acosado sexualmente para que no revelaran absolutamente nada. Dinero y la oportunidad de aparecer como estrellas en algunas de estas películas eran los chantajes y la lista de las involucradas incluyen a celebridades de talla de Angelina Jolie, hasta otras menos conocidas como la hija del mismísimo Dario Argento -padre del cine Giallo-, Asia Argento.

Pues bien, se ha revelado ante el mundo una red de secretos, chantajes y silencios que no sólo involucran a Harvey Weinstein como depredador sexual, sino también a otras personalidades que callaron ante estos sucesos. Quentin Tarantino, por ejemplo, luego de la polémica nota de The New York Times declaró en una entrevista que él ya tenía conocimiento no sólo de las actitudes inapropiadas de ambos hermanos sino de la sed depredadora de Harvey pero que nunca actuó como debería. Esto ha desatado la polémica de sus seguidores debido a que haber callado lo involucra en el escándalo indirectamente hasta volverlo un “cómplice” atado por el trabajo.

Mencionó:

“Sabía lo suficiente como para hacer más que lo que hice. Había más que los típicos rumores, los chismes habituales. No era de segunda mano. Sabía que hizo algunas de estas cosas. Ojalá hubiera asumido la responsabilidad de lo que escuché. Si hubiera hecho lo que debería haber hecho entonces, no tendría que haber trabajado con él”.

Sin embargo una de las declaraciones más importantes, escabrosas y reveladoras fue de la actriz Ashley Judd, que reveló que hace 20 años en un hotel lujoso en Beverly Hills había sido invitada para hablar respecto al proyecto de una nueva película, pero lo que era un simple desayuno de trabajo terminó torciéndose cuando Weinstein apareció en bata frente a ella para preguntarle si podía darle un masaje, o bien, verlo ducharse. Esto hizo eco bastante, ya que otras actrices y empleadas suyas le acusaron de haberlas acosado de la misma manera. Al parecer, el modus operandi contaba con el mismo hotel para realizar sus peticiones sexuales.

Luego de la nota de The New York Time, la agencia de noticias The New Yorker informó que las acusaciones eran aún más graves: por violación. Y gracias a ello se pudo concretar lo que mujeres habían querido por más de 30 años sin obtener éxito: justicia.

Harvey fue destituido de la The Weinstein Company un par de días después de la primera publicación, y las investigaciones continúan no sólo para “este magnate de cultura” sino también a otros actores sospechosos de los mismos cargos, como Kevin Spacey y Dustin Hoffman.

Veremos en qué termina este lío, porque es una de las polémicas más grandes del 2017 que involucra una red de culpables tanto directos como indirectos.

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft.
Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte.
A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado.
Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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