Audry Funk apuesta por Autogestión y resistencia en su segundo álbum

Audry Funk apuesta por Autogestión y resistencia en su segundo álbum

Josué Cantorán

@josuedcv

Doce temas que hablan sobre la lucha de las sociedades del tercer mundo, la sororidad entre las mujeres y la resistencia a la violencia a través del arte autogestivo, con rimas de rap y bases de reggae, son el material que desde este 22 de septiembre puede escucharse en Autogestión y resistencia (2017), de la artista poblana Audry Funk, disponible ya en todas las plataformas digitales.

Producido por Emilio Ramos, masterizado por Chalice y con beats de Dr. Funk (Venezuela), Didas y Sergio Fragoso, Autogestión y resistencia, el segundo álbum de Audry Funk hace referencia a la manera en que el arte puede significar un escape a la violencia e inequidad que sufren de manera cotidiana las sociedades en los países llamados subdesarrollados.

–En 2016 fui a un tour por toda Centroamérica –cuenta Audry Funk a LADO B sobre este material–. La canción “Autogestión” la escribí en Tegucigalpa porque para mí fue un choque muy denso. La ciudad tiene una sensación muy intensa porque la violencia hace que toda la gente viva con miedo, pero vi que había chicas y chicos que hacían arte, bailando, que tomaban las calles, resistiendo, haciendo rap. Al final estamos nosotres en el mundo viendo toda su mierda pero encontramos un escape a través del arte. Entonces, siento que esto es una manera de resistencia pacífica, sí, pero combativa también porque el arte se puede poner en las calles. Es resistencia de espíritu porque, aunque siempre hablamos de resistencia contra el Estado, es resistencia espiritual porque hay que cuestionar cuánto se fragmenta nuestro espíritu cada vez que matan a un hermano o hay una balacera, cada que vivimos la violencia.

Sentía que si ya le había dado algo a la gente, no podía bajar el nivel, al contrario, tenía que evolucionar y mostrar que realmente sé hacer esto

En este contexto, dice la cantante, los artistas latinoamericanos producen su material de manera autónoma, buscando recursos o plataformas de promoción en medios ajenos a las estructuras del Estado o a la gran industria del espectáculo, lo que al mismo tiempo les da la oportunidad de hablar de los temas que quieran sin censura.

–La autogestión va por la misma parte –explica–, claramente nuestra clase política no tiene clara la democracia, mucho menos el apoyo a las artes. En nuestras sociedades el arte está condenado al olvido, al fracaso o al espectáculo. Todos estamos condenados a tener trabajos aparte para producir nuestro material, pero esa manera de resistir y la manera en que los seres del tercer mundo encontramos un modo para producir nuestras cosas, aunque no sólo en el tercer mundo porque también aquí hay mucha autogestión, también te da la libertad de decir lo que quieras decir.

En el caso de Autogestión y resistencia, este álbum fue apoyado por la organización no gubernamental Voces México, dedicada al trabajo con juventudes y que absorbió los gastos de producción del material desde que se inició su producción a finales de 2015.

–Han sido procesos muy largos pero también siento que el disco es muy vivencial –cuenta Audry Funk–. Tuve que pasar cinco años en que no saqué material para crecer como persona, crecer en el entendimiento de qué es el arte para mí, el hecho de no tener miedo de decir lo que pienso, dejar de ser suave e ir al grano. Me da gusto porque ya no tengo miedo de decir lo que pienso, no es que antes tuviera mucho miedo pero sí me medía o pensaba qué iba a pasar si decía ciertas cosas. Ahora mi convicción es más fuerte y digo las cosas sin miedo.

Foto: Cortesía

Además del esfuerzo particular que significa para todo artista o banda el producir un segundo álbum, Audry Funk considera que la misoginia predominante en el medio del hip hop en español la ponía en una posición más compleja, puesto que su material tendría un doble escrutinio.

–Sabía que tenía que hacerlo ben –cuenta la cantante–. Sentía que si ya le había dado algo a la gente, no podía bajar el nivel, al contrario, tenía que evolucionar y mostrar que realmente sé hacer esto, porque, al final, a nosotras nos ven y critican un poco más porque somos menos las artistas que hacemos hip hop que los hombres. Siempre están viendo lo que hacemos y debemos probarnos todo el tiempo. Siento que era una doble presión. Es mi segundo disco pero mucha gene opina que si mi primer disco se escuchó es porque soy mujer, que era una novedad. Esas barreras las tuve que ir rompiendo.

Para este material, Audry Funk recurrió a pistas con un sonido más cercano al reggae, género con el que inició su carrera musical con una banda local, con la intención de ganar de nuevo a ese público y no encasillarse en la audiencia cautiva del hip hop.

–Dejé de encasillarme en el hip hop –dice–, pensé que si hace mucho tiempo hice reggae, quería volver a hacerlo, tener otro sonido y que la gente supiera que no sólo rapeo bien sino que también canto bien. Quise experimentar más con mi voz y arriesgarme, para cantar más y encontrar otro sonido, no sólo puedo hacer esto, también lo otro.

Audry Funk nos comentó algunos puntos sobre los temas del álbum. Iniciamos con “Hija del subdesarrollo”, el primer sencillo cuyo video se estrenó desde octubre de 2016 a modo de adelanto, del que nos dijo:

–Decidí arrancar con esta rola porque siento que estamos viviendo tiempos muy violentos. Es un mensaje para la banda de afuera que no entiende lo que es nacer, crecer y vivir en un lugar como México y Latinoamérica, países subdesarrollados desde la mirada de la economía global. Con las experiencias que he tenido de ir por muchos ligares de Centro y Sudamérica, creo que para nosotros siempre es un esfuerzo doble vivir en este mundo. No sólo nos violenta el Estado, la economía, nuestras culturas son violentas, tenemos un sinnúmero de problemas sociales y económicos que hacen que nuestro ser en el mundo se complique dos veces más. Cuando eres mujer, transexual u homosexual, tu esfuerzo se vuelve el triple. Lo que quiero decir con la rola es que todos somos hijos de una cultura subdesarrollada donde vivimos y subsistimos con una serie de malabares que otra gente no se puede imaginar. Cuando ven el narco en la tele o las noticias de México se imaginan que la situación es difícil pero yo, desde mi experiencia, me doy cuenta de esto y declaro las brechas de pobreza económica y mental.

Asumirte como feminista abiertamente siempre te trae un problema porque la gente está muy desinformada y tiene un estigma contra el feminismo, pero yo lo veo más allá del encono

Sobre los temas “Sororidad” y “No me representas”, que declaran abiertamente la filiación feminista de Audry Funk, y las múltiples críticas que estos ocasiona en el mundo del hip hop o las redes sociales, nos contó:

–Asumirte como feminista abiertamente siempre te trae un problema porque la gente está muy desinformada y tiene un estigma contra el feminismo, pero yo lo veo más allá del encono. Ellos se dan cuenta de los privilegios que tienen y al mismo tiempo resisten el hecho de cambiarlos porque están muy cómodos. De ahí viene el enojo y el tratar de desprestigiar un movimiento que trata que todos estemos en equidad, tengamos lo que merecemos y nos tratemos como iguales. Al parecer a la gente le molesta que no haya relaciones jerárquicas en la sociedad, que ya están tan amaestrados que quieren vivir bajo el yugo de algo, sea de su privilegio de machos o del gobierno o de un patrón.

En cuanto a tracks como “Ave” y “¿Adónde?”, donde Audry Funk regresa a sus orígenes en el reggae, explicó:

–Es como volver a mis inicios. Yo me hice con una banda de reggae, empecé escuchando reggae, me gusta mucho y de ahí empecé a escuchar rap. Este ritmo me gusta, me nace, quiero hacerlo así, quiero expandir el mensaje, el reggae es más digerible y tal vez llegue a oídos a los que no hubiera alcanzado con solo meterle rap. También ese es el asunto, expandir el sonido para que a más gente le llegue el mensaje y lo disfrute.