Edith Medina, pionera del bioarte, dará un taller de biotextiles en Puebla

Edith Medina, pionera del bioarte, dará un taller de biotextiles en Puebla

Foto: Cortesía
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Cuando se borran los límites entre arte y ciencia, las posibilidades de creación son infinitas. Puede hacerse música a partir de la lectura de un campo magnético o crear textiles a partir de materia orgánica. Esto último, la generación de biotextiles, es una de las áreas en las que la mexicana Edith Medina está desarrollando su producción artística.

Edith Medina vive en la Ciudad de México pero estará en Puebla dando un taller dirigido a cualquier persona interesada en la producción manual de biotextiles. El taller durará tres sesiones (23 y 30 de septiembre y 7 de octubre) y fue organizado por La Pajarera y Colectivo la 15.

—Los biotextiles son textiles producidos con elementos orgánicos, biológicos o provenientes de la naturaleza. Usualmente vinculan un trabajo de investigación material amplio, en el que la producción de materiales locales, la ciencia y la creatividad convergen —dice Edith Medina en entrevista con LADO B.

Los biotextiles tienen utilidades diversas y una de las principales es que son opciones biodegradables para la industria textil, de construcción o de diseño. Es decir que su impacto medioambiental es mínima y ofrecen una alternativa utilizando materiales distintos a los que están en peligro de desaparecer.

Edith Medina explica que aunque muchos de estos materiales están en fase especulativa, ya que su impacto a nivel comercial se ha estudiado, “en cinco años el panorama será distinto”.

—Entre los que ya están siendo comercializados está el lyocell, fibra proveniente de la celulosa de eucalipto, las telas de cáñamo, las de setas, las pieles hechas a base de leche, escamas de pez, cortezas de árbol y diversas celulosas.

Biotextil de nopal (Foto: Cortesía)

Edith Medina, pionera del bioarte en México

Edith Medina estudió Relaciones Internacionales aunque desde niña mostró interés por el dibujo, el collage y la pintura.  

Para mí era algo natural dedicarme al arte, el haber estudiado otra carrera nunca simbolizó un obstáculo para el ejercicio creativo. Mi contexto estaba relacionado a diversas prácticas artísticas, desde la danza, la pintura, la música, las artes populares y las artes visuales, por lo que desde adolescente comencé a relacionarme a una comunidad que generaba y producía en un ámbito creativo.

Del dibujo y el collage en la niñez, Edith Medina pasó a trabajar con performance, video e intermedia. Su interés desde entonces gira en torno al uso de la imagen, su relación con los medios masivos y su implicación tecnológica, sólo que actualmente lo explora desde otras posibilidades.

Mi obra tiene una tendencia a lo íntimo, lo feminista y lo social, vinculado a procesos tecnológicos y científicos, eso no ha cambiado.

Edith es curiosa, y esa curiosidad fue la que la llevó a tomar un taller de Filosofía de la Tecnología en el Centro de la Imagen en la Ciudad de México. En ese taller, uno de los apartados era sobre las relaciones entre arte, ciencia y biología.

Si bien yo ya trabajaba con multimedia y video, fue la primera ocasión en que vi trabajos relacionados a entornos de ciencia aplicada e investigación científica. Mis primeros referentes fuero Eduardo Kac, Stelarc y Orlan, a partir de ahí mi interés fue creciendo y continué investigando y estudiando sobre el tema, hasta generar mi propia producción.

Actualmente, se considera a Edith Medina como una de las pioneras del bioarte en México.

El bioarte no sólo es una disciplina artística en la que los que producimos generamos acercamientos entre arte y ciencia, también ha posibilitado hacer preguntas sobre dichas relaciones, sobre la ciencia misma, generando perspectivas críticas y potencializando la visibilidad de realidades especulativas en las que el mundo puede ser de otras maneras, cuestionando desde la esfera artística distintas posiciones que han afectado al ámbito social-político en el que nos desarrollamos.

Edith considera que a lo largo de diez años ella ha sido sobre todo una gran observadora, pues desde que comenzó como bioartista ha visto una serie de cambios, entre ellos, que después de una resistencia a abordar temas relacionados a estas convergencias, hoy hay una mayor apertura, sobre todo en la inclusión de perspectivas artísticas en carreras provenientes de las Ciencias Biológicas.

El bioarte de cuatro años a la fecha se ha desarrollado bastante, ha impulsado preguntas y temas más acorde con nuestra realidad. Hoy ya no produzco con la etiqueta de bioartista, sino con una apertura en la que mis temas implican desde el ámbito del diseño, la moda y el arte.

Edith Medina recomienda seguir de cerca a algunos artistas que, ya sea que se consideran bioartistas o no, realizan su producción artística en torno a ciencia y tecnología: Berenice Olmedo, Marcela Armas, Arcángel Constantini, Gilberto Esparza, Eddie Castañeda y el grupo de investigación Arte+Ciencia.

Muchos artistas de manera expresa no nos consideramos bioartistas actualmente y eso hace que la disciplina crezca, se desarrolle y no se acote a sí misma. El imaginario de convergencias entre artes y ciencias es muy extenso y para su crecimiento necesitamos no acotar al mundo de la ciencia y de las prácticas artísticas en campos diferenciados, sino generar una noción de realidad en la que la transdisciplina es un ejercicio activo de áreas disciplinares

Sobre el taller

El taller de biotextiles está dirigido a cualquier tipo público ya que no requiere un alto nivel de conocimientos previos, sino “la disposición a trabajar de manera manual y generar recetas para producir materiales específicos”.

El público que asista aprenderá a generar biotextiles de celulosa a partir de fermentación de frutas y alcoholes, y se llevarán consigo al final un recetario de procedimientos y las biotipologías que a lo largo de cinco años Edith Medina ha investigado y desarrollado.

Considero fundamental tener interés y curiosidad para acercarse a mirar lo que sea que se mire, si no hay un interés simplemente no se establece una relación y no se genera conocimiento, porque es un feedback y no un camino aislado. Mucho del trabajo en bioarte ha desarrollado un acercamiento mucho más didáctico con quien lo recibe, evitando estructurar piezas ilegibles, justo por los temas, técnicas y herramientas con los que se aborda, ya que se requieren de otras estrategias para enlazarse con públicos diversos. Pero no es una dinámica unidireccional sino compartida, quien consume o mira arte, también tiene la responsabilidad de generar otros procesos de acercamiento.

Quien esté interesado en tomar el taller de biotextiles puede contactar con los organizadores al correo lapajareraespacio@gmail.com o al teléfono 222-17-75-764.

Periodista, comunicóloga, fotógrafa y amante del arte.
Bruja cósmica de aspiraciones transfeministas.

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