Un aquelarre de arte colectivo en Puebla

Un aquelarre de arte colectivo en Puebla

Foto: Luis Colchado
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

En la galería Liliput se realizó un aquelarre de arte, una propuesta salvaje para hacer del arte una experiencia de creación en colectivo.

Los asistentes a la velada se dejaron llevar para pintar o hacer collage en las paredes y el piso de la galería, mientras otros estuvieron danzando y haciendo música con la voz, matracas, sintetizadores y otros instrumentos.

Arte Colectivo Anónimo (ACA), quien convocó el aquelarre, aclara que no se trata de un colectivo sino de un ente de arte colectivo, por eso es que las citas a continuación pertenecen a ACA y no a un individuo en particular.

—La idea es que los visitantes se expongan al arte tanto tiempo como gusten o aguanten. Es un camino que recorrer y las personas eligen eventualmente un medio para expresarse. Hay materiales para pintar, para hacer collage, vídeo, fotografía, fotocopias, una máquina de escribir, luces, instrumentos musicales.

Las paredes y el piso de la galería estaban cubiertos de papel (un papel que no estaba completamente en blanco, tenía pintura, rayones y dibujos), el lugar estaba a oscuras, iluminado por algunas luces de colores y pintura fluorescente.  

ACA nació en Espacio Mutante, un sitio en la ciudad de Guanajuato en donde hay libertad y materiales para la producción artística.

—Nos dedicamos al arte, así que accionamos alrededor de pensar y producir. Teníamos una cantidad considerable de obra pero no queríamos que saliera bajo alguna clase de sello de un lugar físico, entonces generamos este nuevo ente llamado arte colectivo anónimo, desde donde se trabajan distintas iniciativas. La brutalidad es la especialidad de la casa.

ACA estuvo en Puebla durante la última semana de agosto presentando una acción de performance y arte colectivo en el Café Mamut y posteriormente en el Aquelarre Liliputense en Galería Liliput, donde permanecerán el resultado de esa noche y otras piezas en collage y pintura de ACA, hasta el 29 de septiembre.

–Lo que resulta de cada Aquelarre son kilómetros de arte. Mucha pintura en la ropa, mucha música y ruido, resulta en más arte que cada uno se lleva consigo, resulta en películas y fotos, todo lo que se hace en el colectivo se pierde de cierta manera, son momentos efímeros, algo se queda grabado en las brujas y chamanes que le entran al encuentro. Sí hay una terrible depresión post-aquelarre, uno vuelve a su vida normal deshecho pero nuevo y con ganas de volver y hacerlo todo otra vez.

Foto: Luis Colchado

Quienes visiten las reminiscencias del Aquelarre en Liliput (Diagonal 18 sur 4563, Colonia San Manuel, Puebla) podrán intervenir el espacio para dejar una huella más en el espacio, pues en ACA saben que no se conoce el momento en el que una obra colectiva se finaliza. Es un proceso abierto.

Liliput estará abierta al público de lunes a viernes de 2 a 6pm, sólo tienen que tocar el timbre.

Además, durante la clausura el viernes 29 de septiembre a partir de las 8pm estará presente ACA dando una plática sobre de las “Reminiscencias Aquelarrenses”, de dónde surgen, por qué están hechas y el proceso de cada una. También habrá una subasta de las obras originales, reproducciones y otra mercancía de ACA.

–En estos tiempos de tan obvia polarización tentar a lo establecido rompiendo las reglas es vital. En el arte colectivo anónimo no hay un yo, sólo un nosotros, así se rompen barreras y prejuicios. Los derechos, las fronteras y el género son la violencia. A través del arte intentamos encarnar la otredad y difuminar los límites. A través de hacer arte con los otros llegas a conocerte más a ti misme.

Para conocer más sobre ACA puedes solicitar tu entrada a su grupo en facebook.

 

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