War for the Planet of the Apes: ¿el cierre definitivo de la...

War for the Planet of the Apes: ¿el cierre definitivo de la franquicia?

Héctor Jesús Cristino Lucas

No es secreto para nadie que la película Planet of the Apes del director Franklin J. Schanffner no sólo se ha convertido en una pieza fundamental en la historia de la ciencia ficción, sino que es todo un hito de la cultura popular occidental. Basada en la novela homónima del escritor francés Pierre Boulle y adaptada a pantalla grande en 1968, la historia de un planeta dominado por simios no sólo conquistó toda una década sino que, al igual que las franquicias del estilo Star Wars o Star Trek, su legado aumenta desde entonces con innumerables secuelas, precuelas, reinvenciones y hasta series animadas de televisión. Un legado que nos alcanza incluso hasta 2017.

Planet of the Apes es una pieza tan importante hoy en día que pocos saben en lo que ha influido dentro y fuera del séptimo arte. Es emblemática tanto por aquel final inesperado en donde nos revelaba que los protagonistas estaban en el planeta Tierra y no en otro; como por su  lugar en la historia de los premios Oscar, ya que fue ella la que planteó un premio oficial —porque antes no lo era tanto— al Mejor Maquillaje. De hecho, fue una de las primeras en recibir el premio con justa razón, ya que la caracterización de los personajes realmente era asombrosa.

War for the Planet of the Apes mantiene una tensión desde la primera escena que la hace atrapante y espectacular

El intento de remake que Tim Burton realizó en 2001 no fue tan emblemático: se trata de la peor versión de esta franquicia, tras la cual no se esperaba ya otra entrega ni reinvención. Entonces llegó en 2011 el anuncio de una nueva película de nombre Rise of the Planet of the Ape,s que sería dirigida esta vez por Rupert Wyatt y protagonizada por James Franco. Y aunque los fanáticos no estaban convencidos en que era buena idea, lo cierto es que resultó mejor de lo que se esperaba, con un moderado éxito tanto en taquilla como en crítica, por muchas razones, entre otras, su innovación. En ella se narraba cómo los simios adquirían conciencia propia y, lo mejor, Andy Serkins daría vida al simio protagónico: César.

Lo que se creía una nueva e interesante saga de precuelas, en realidad resultó ser una total reinvención de la franquicia. Y tan popular se volvió Rise of the Planet of the Apes que, como era de esperarse, una secuela aparecería en 2014 de la mano de Matt Reeves: Dawn of the Planet of the Apes.

Sorpresivamente para todos fue superior que su antecesora: la historia del planeta dominado por simios sería narrada con maestría a través de un guión que no sólo encerraba profundidad y crítica política, sino que usaría tecnología como un complemento —cosa importante— y no lo más destacable del film

War for he Planet of the Apes, la tercera entrega, intentaría cerrar la nueva trilogía que se inició en 2011 de nueva cuenta y por el excelente trabajo de Matt Reeves. Aquí lo importante a destacar es que Andy Serkins realiza un trabajo actoral que destaca no sólo a su personaje, sus objetivos y sus pensamientos, sino también a la historia misma, al dotarla de un importante elemento: humanización. Es posible ver esto en el excelente desarrollo de los personajes a través de las últimas entregas: desde Rise hasta War, pasando por Dawn, las películas funcionan porque supieron contar una historia a través de sus personajes.

Por otro lado, nada parece sobrar en ellas, y en cambio, cada elemento usado resulta ayudar al anterior: desde el CGI* —con trabajo actoral por supuesto—hasta el argumento, que es más profundo de lo que aparenta. Con War for the Planet of the Apes, por ejemplo, temas como la venganza, la guerra y la libertad componen la brecha definitiva que podría responder a la pregunta que tanto nos hemos hecho: ¿cómo los simios dominaron nuestro planeta? Y aunque no son precuelas directas de la original, fácilmente encajaría con la película de 1968. Para los grandes amantes, esta nueva trilogía es casi un regalo que aprovechar.

Es impresionante, pero todos los personajes que se presentan en la película son elementales, emblemáticos y de suma importancia. Incluso los nuevos y poco desarrollados como los viejos que vimos en entregas anteriores. Sorprende, pero es cierto. Un reboot jamás había sido tan bueno, pero… ¿tres? Eso es lo que debemos destacar.

War for the Planet of the Apes mantiene una tensión desde la primera escena que la hace atrapante y espectacular, así como lo logró George Miller con su más reciente Mad Max Fury Road. Te plantea una situación que se fue construyendo desde la primera entrega, y lo que parecía en un principio algo tan sencillo como humanos contra simios, en realidad todo se tuerce a algo aún más complejo y hasta realista. No hay blanco ni negro, y todo parece más bien una escala de grises que aumenta tras las inquietudes de cada uno de sus personajes porque, repito, son ellos el conflicto y los principales eslabones que hacen funcionar el argumento a su máximo nivel.

¿Quién tiene la razón entonces? ¿Acaso son los simios buscando libertad, o los humanos intentando reclamar lo que ya les pertenecía?

Destaco al actor estadounidense Woody Harrelson, una suerte de villano al menos en la primera hora de película, porque cuando se termina el film nos deja claro que no es más que una simple víctima, o bien, un antihéroe con sus propios conflictos e inquietudes bastante razonables.

¿Quién tiene la razón? ¿Acaso son los simios buscando libertad, o los humanos intentando reclamar lo que ya les pertenecía? La película no intenta responder a la duda, porque sería aburrido y predecible —como lo ocurrido con Avatar de James Cameron por ejemplo—. Pero eso sí, con tan sólo crear la pregunta ya transforma la película en un éxito.

Admito que desde la primera entrega yo esperaba encontrar un típico blockbuster, sólo para pasar el rato en pantalla grande, pero la complejidad con la que nos presentaron la historia desde 2011 ha ido creciendo tanto hasta nuestros días, y con un desarrollo de madurez del que, me atrevería decir, muchas cintas de la nueva oleada de cine de Superhéroes carecen. Es ruda y violenta, es verdad, pero con un propósito entendible y necesario. Es compleja y explora ambos lados de la guerra —tanto humanos como simios— sin presentarnos al héroe y al villano sino sólo a la guerra como tal; a lo que debe haber en la guerra.

Además, claro, la ambientación, la atmosfera y los giros argumentales logran conmover de manera brutal. Realmente se respira decadencia, dolor y conflicto realista.

Aunque quizá existan más entregas en el futuro según lo que ha confirmado el propio actor Andy Serkins, esto podría ser una mala noticia, ya que alargar tanto un concepto pocas veces puede ser algo positivo, sobre todo cuando War fot he Planet of the Apes no sólo es un cierre, sino un cierre perfecto de una trilogía de reboots como nunca antes se habían visto.

De todas formas, cada una de las películas de la franquicia, unas mejores que otras, ha logrado transmitir el mismo mensaje —deprimente y desesperanzador— de que la humanidad ha fracasado como especie y es necesario dejar el planeta a otra para que lo gobierne.

3 y probablemente, la más impactante y espectacular de los tres reboots que nos han traído desde 2011. ¡Excelente!

Sinopsis:

“César y sus simios se ven forzados a luchar contra un ejército de humanos dirigidos por un despiadado Coronel. Después de que los simios sufran pérdidas inimaginables, César hace frente a sus instintos más oscuros y comienza su propia cruzada para vengar a su raza. Cuando finalmente el viaje les enfrenta, César y el Coronel comenzarán una batalla épica que determinará el destino de ambas especies y el futuro del planeta.”

* CGI: Computer-Generated Imagery, es decir, los efectos especiales (Nota de la Editora).

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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