Milpas rurales y urbanas para preservar la memoria del paisaje en Cholula

Milpas rurales y urbanas para preservar la memoria del paisaje en Cholula

Un proyecto que propone estrategias culturales, de convivencia y preservación de la cultura con prioridad en la conservación del espacio

Foto: Cortesía.
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

La Gran Pirámide de Cholula estuvo hasta hace pocos años rodeada de campos de cultivo. Décadas atrás, en las calles compartían espacio los negocios comerciales y los campos de cultivo: la ciudad milenaria era una mancha verde.

Pero ahora lo que abunda es el concreto. Atrás y adelante de la pirámide las plantas y pasto son brincos salteados en una abundancia de cemento y construcciones.

Aunque el concreto gris va avanzando, no todo está perdido.

Dos académicas empezaron con la idea de crear un “cinturón verde” en las Cholulas, aunque la iniciativa al final se concluyó más como “huerto ruurbano”. Se trata de una iniciativa en la que participa gente de Cholula y Puebla, entre pobladores, estudiantes y académicos, apoyada por investigadores de Alemania, Colombia y Holanda.

El término “ruurbano” bautiza los espacios verdes que hay en Cholula, cuyos parques y terrenos dentro de la mancha urbana tienen un origen rural y agrícola

El término “ruurbano” se inventó por un grupo de investigadores y estudiantes de Puebla y Alemania para bautizar los espacios verdes que hay en Cholula. Porque aunque hay parques y terrenos dentro de la mancha urbana, tienen un origen rural y agrícola.

Las doctoras Melissa Schumacher, de la UDLAP, y Pamela Durán, de la Technische Universität München (TUM) hicieron estudios de urbanismo en las Cholulas, donde vieron cómo los procesos urbanos y rurales se mezclan, modificando las áreas verdes.

Melissa explicó a LADO B que desde hace años se construyen fraccionamientos sin limitaciones, se cambian los usos de suelo, no se preparan vialidades para la cantidad de gente que llega a las Cholulas y hay un despojo del territorio y una expulsión de la población local.

Las manchas verdes de la ciudad milenaria

Después se organizó un taller donde participaron estudiantes de arquitectura y otras áreas de la UDLAP, la Ibero, la BUAP y el Tec de Monterrey, guiados por especialistas de Alemania, Colombia, Holanda y Puebla.

En las sesiones analizaron el uso de suelo e hicieron un inventario con las áreas verdes que hay, dándose cuenta que no hay continuidad para hacer un “cinturón”, sino que hay manchones salteados de espacios tanto públicos como privados.

Foto: Cortesía.

El grupo de casi 50 personas bautizó a este sistema de densidades verdes como “milpa ruurbana” que nació de la combinación de los ambientes rural y urbano que conviven en la localidad y después de la milpa, por ser la base del patrimonio cultural intangible de Cholula, compuesto por otras actividades como los recorridos religiosos de sus barrios.

Los primeros resultados del proyecto fueron la actualización de mapas de uso de suelo con tierra vacante y áreas verdes, y propuestas para la reapropiación del cerro Zapotecas y los campos alrededor de la Pirámide.

En la Gran Pirámide, el proyecto propone estrategias culturales y de convivencia, recorridos religiosos, preservación de la cultura, la arqueología y actividades recreativas, incluso espacio para actividades comerciales, teniendo como prioridad la conservación de espacios sagrados y la conservación del espacio.

Para el cerro Zapotecas la principal idea es aprovechar el agua de lluvia y hacer un sistema de almacenamiento de agua, basado en las propias curvas del monte; así también habría más vegetación y se podrían combatir los incendios forestales.

La primera parte de la iniciativa culminó con una exposición en la Casa del Caballero Águila, en el centro de San Pedro Cholula. Pero el proyecto está lejos de llegar a su fin.

Melissa Schumacher dijo que lo que se busca ahora es participar con más gente local. Aunque ya se trabajó con los dueños de algunas parcelas, se quiere que el proyecto sea directo de la comunidad, sumando a los mayordomos de los barrios y otros pobladores.

El proyecto “La milpa ruurbana como memoria del paisaje” se hizo en el marco del año dual Alemania–México, con la participación de la UDLAP, el TUM y el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Puebla. Primero surgió como una cooperación bilateral para compartir las experiencias y conocimientos alemanes con las ideas mexicanas, y después las doctoras Melissa y Pamela decidieron tomar Cholula como caso de estudio, teniendo por tema central lo que estaba pasando con las áreas rurales y agrícolas dentro de la abrumadora urbanización en Cholula.

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