El cerro de Amalucan, una reserva ecológica en riesgo

El cerro de Amalucan, una reserva ecológica en riesgo

El gobierno del estado quiere hacer un parque pero los vecinos prefieren que se invierta en seguridad, mantenimiento y reforestación

Foto: Marlene Martínez.
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Es miércoles por la mañana y el verano está por acabarse. Por las faldas del cerro de Amalucan suben y bajan personas trotando, otras más pasean con sus perros y una pareja siembra árboles. Hace seis años el cerro era un lugar abandonado, propicio para la delincuencia; ahora se ha convertido en un espacio de esparcimiento y convivencia para las más de 100 mil familias que viven alrededor, que lo usan y lo cuidan.

Ahora los vecinos se han organizado contra la construcción de un parque en el cerro, que podría modificarlo y afectar la recuperación del área verde.

La insistencia del parque

El 17 de julio la Secretaría de Finanzas anunció por segunda vez la licitación para la construcción del Parque del cerro de Amalucan. La primer licitación se publicó en diciembre del año pasado, pero la obra se canceló.

La propuesta para hacer una obra en el cerro no está incluida ni en el Plan Municipal de Desarrollo ni tampoco en el Plan Estatal de Desarrollo del gobernador Antonio Gali

La fecha inicial de anuncio de resultados de esta licitación había quedado asignada para el 11 de agosto, pero se aplazó hasta el día 29 del mismo mes.

Desde mayo, el subsecretario de Infraestructura, Xavier Albizuri, había presentado un primer proyecto con una maqueta de lo que sería el parque. De acuerdo con sus declaraciones tendría tres lagos o espejos para nadar, una alberca, arena artificial, cancha de futbol, asadores y juegos infantiles. A la fecha no ha sido difundido un proyecto final ni ha sido dado a conocer a los vecinos.

La propuesta para hacer una obra en el cerro no está incluida ni en el Plan Municipal de Desarrollo ni tampoco en el Plan Estatal de Desarrollo del gobernador Antonio Gali, donde lo único que plantea es hacer una estrategia de ordenamiento urbano y territorial en congruencia con las necesidades locales. Pero ningún parque en Amalucan.

Sin embargo, en 2015, cuando Gali Fayad era presidente municipal, planteó el proyecto de construcción de un parque que pretendía ser el más grande de Puebla. En ese entonces anunciaba en medios una inversión de 210 millones de pesos –para la cual no se tenía el recurso–, con una propuesta que incluía lagos, cabañas y una ciclovía.

La recuperación del cerro

Hace seis años la psicóloga Carmen Nava comenzó un proyecto independiente y ciudadano de reforestación del cerro. Después conformó la asociación civil Salvando el cerro de Amalucan (Reafca), que se dedica principalmente al rescate ecológico del área.

Carmen va todas las semanas al cerro, aunque la jornada de reforestación grupal es el último fin de semana de cada mes. Este miércoles ella y su esposo llegaron desde temprano para preparar la tierra para nuevos árboles.

La asociación civil Salvando el cerro de Amalucan (Reafca), que se dedica principalmente al rescate ecológico del área

Mientras su esposo remueve la tierra con una pala, Carmen cuenta que al principio eran sólo ellos. Después se sumó su familia y con el tiempo llegaron más; el grupo ahora es de 20 personas que son acompañadas en cada jornada por mucha más gente de las colonias aledañas. A la par de plantar árboles, la asociación trabaja cinco ejes: Derechos Humanos, seguridad, arqueología, medio ambiente y perspectiva de género.

Poco a poco los habitantes de la zona se han ido apropiando del cerro, haciendo rondines de seguridad, usando el área natural para actividades recreativas y también comprometiéndose con los árboles que siembran. Carmen muestra un papel que sirve como certificado de adopción: cuando alguien acude a las jornadas “adopta” uno de los árboles, para estar al pendiente de su cuidado y crecimiento.

La psicóloga dice que lo que ellos quieren es que el gobierno realmente se interese en la conservación del cerro, pues las dependencias competentes como la SDRSOT bien pueden comprar los árboles y aportar la mano de obra. La propuesta es que las autoridades coordinen las acciones y la asociación y la ciudadanía participen: así el gobierno cumpliría con su trabajo.

Uno de los problemas que ve Carmen es que el gobierno está poniendo a las personas en una disyuntiva: que se construya el parque o que el cerro se quede como está. Pero hay otra opción, dice, y es que el cerro esté mucho mejor, preservando el medio ambiente y con una recuperación ecológica.

Ante el anuncio del parque, más vecinos se organizaron y crearon el “Colectivo en defensa del bosque del cerro de Amalucan”. Fernando Obregón, parte del colectivo, dice que el colectivo surgió de la preocupación de lo que pasará con el cerro y las posibles afectaciones a la salud y al abasto de agua.

Foto: Marlene Martínez.

Por medio de redes sociales se enteraron que el subsecretario de Infraestructura, Xavier Albizuri, tuvo una reunión con algunos vecinos, pero sólo fue convocado un grupo y los demás no han sido informados.

Al día de hoy el colectivo se ha reunido tres veces y ha hecho labores de reforestación y jornadas informativas. Fernando dice que en poco tiempo ha crecido el movimiento y que lo que quieren es que el gobierno los escuche: “Nosotros no estamos en conflicto con nadie, lo que queremos es conservar el bosque, que no se meta concreto”.

Aunque el fallo se aplazó, los vecinos están considerando una defensa jurídica en caso de que se empiece a construir el parque.

El abogado Omar Jiménez, quien está asesorando jurídicamente al colectivo, dice a LADO B que lo principal es cuidar y preservar el bosque. Que se oponen porque la anunciada inversión de 300 millones de pesos es más necesaria en educación, seguridad y empleo, y en dar mantenimiento a las colonias aledañas.

“Es una obra innecesaria, que nadie se la ha pedido al gobierno”, dice.

La postura de las autoridades

Desde abril de 1994 el cerro fue declarado una reserva ecológica, de acuerdo con el “Programa Regional de Ordenamiento Territorial de la “Zona Centro Poniente” del Estado de Puebla”. En su momento el manejo de la reserva quedó a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano del Estado; ahora la instancia encargada es la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT).

LADO B preguntó a la dependencia si se había incluido alguna manifestación de impacto ambiental para construcciones en el área natural protegida, pero a la fecha de la publicación no hubo respuesta.

También hay vestigios arqueológicos recogidos en trabajos realizados por los arqueólogos Sergio Suárez y Carmen Cota, así como por el especialista Melvin L. Fowler. El INAH confirmó desde 2011 a Carmen Nava mediante un oficio que existen restos arqueológicos en el monte de Amalucan. Pero ante las inquietudes y la organización social ha habido total silencio.

A pesar del rechazo de los vecinos, las autoridades han defendido el proyecto.

Así lo hizo Martha Vélez, secretaria de Infraestructura, Movilidad y Transporte (SIMT), dependencia responsable del proyecto. Vélez aseguró que las afectaciones serán mínimas. En entrevista con El Sol de Puebla la funcionaria dijo que se causarían “daños menores” porque se removería la superficie de pasto y la vegetal, pero que aún así la construcción “protege la riqueza ambiental”.

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