Botitas explora la vida de una mujer transexual desde el teatro

Botitas explora la vida de una mujer transexual desde el teatro

Botitas Oaxaqueñas es un cuento en primera persona que describe brevemente las anécdotas de una mujer trans y trabajadora sexual, compañera de Paola (cuyo nombre en el cuento cambió a Kiki) y que de fondo, denuncia las distintas violencias y alegrías que puede experimentar una mujer trans

Foto: Ámbar Barrera.
Ámbar Barrera

@Dra_caos

Una cumbia sabrosona resuena en el escenario, donde bailan banderines de plástico en colores brillantes, junto a dos banquitas y una canasta de dulces. Es un rincón algo solitario de cualquier fiesta patronal en la ciudad.

–¡Hola! ¡Buenas noches! ¿Está ocupado? ¿Me puedo sentar? –una mujer de pelo largo, minifalda y tacones se acerca con una sonrisota, quiere descansar de tanto bailar y aprovechará el momento para contar anécdotas de su vida; desde las más divertidas hasta las más duras.

Así inicia Botitas, la puesta en escena escrita y protagonizada por Eglón Mendoza (actor y escritor) y dirigida por Itzel Villalobos. Este personaje –cuyo nombre nunca se conoce– es una mujer transexual y trabajadora sexual que contará, entre otras cosas, cómo su pasado y presente se dividen a partir de su deseo por comprar unas botas de piel con bordados oaxaqueños que vio en Liverpool.

La historia va más allá del estereotipo de la mujer trans como la ha mostrado, por ejemplo, Pedro Almodóvar, que encanta a Eglón. Este buscaba proyectar al menos una de las aristas de las múltiples identidades trans.   

Este personaje, del que nunca se conoce su nombre, es una mujer transexual y trabajadora sexual que contará, entre otras cosas, como su pasado y presente de divide a partir de su deseo por comprar unas botas de piel con bordados oaxaqueños que vio en Liverpool

–Durante un par de años fui testigo e incluso cómplice de la transfobia –dice Eglón en entrevista para LADO B–. Lo que más agradezco es el darme cuenta de que no sólo existe un solo tipo de identidad sino una amplia variedad. Con Botitas sentía que podía haber un desfase respecto a las experiencias, ya que yo no formo parte de las identidades trans, pero lo que me interesaba era acercarme y darle luz a eso que me estaba inquietando.

Todo comenzó en octubre del año pasado, cuando Eglón armaba un artículo sobre homofobia para la revista Los Heraldos Negros. En esas mismas fechas ocurrieron tres crímenes de odio contra mujeres transexuales: El primero fue el asesinato de Paola, una trabajadora sexual trans a quien un cliente le disparó en su automóvil; el segundo fue el caso de Itzel Durán, en Chiapas, cuando un grupo de hombres entró a su casa y la asesinó a puñaladas; el tercero fue el asesinato de la activista y trabajadora sexual Alessa Flores en la Ciudad de México.

Eglón se enteró de aquellos hechos a través de las redes sociales y en especial, le impactó la noticia sobre el asesinato de Paola.

–Hay un video del momento que Paola está muriendo, lo graba una de sus compañeras. A los dos días salieron notas y crónicas de las compañeras de Paola con su féretro abierto bloqueando la esquina donde ella fue asesinada. Algo me sucedió cuando vi eso… sería difícil decir que me atravesó como si yo supiera lo que es poner el cuerpo de esa forma y estar expuesta a ese grado de violencia, pero sí me impactó mucho porque nunca había visto reaccionar de esa forma a mujeres trans: organizadas, con mucha rabia, desesperadas… No sólo por la violencia directa sino también por la violencia institucional, puesto que dejaron libre al asesino de Paola.

Eso le dio un giro a la investigación de Eglón para su artículo; descubrió que desde los 90 es recurrente que los ministerios públicos revictimicen a las personas que son presas de una agresión por odio y decidió escribir al respecto.

En noviembre de ese mismo año, Eglón participó en la segunda edición de premio José Mayoral en el que se eligieron 17 cuentos cortos para formar parte de una antología y que durante un festival se presentaron con una lectura creativa.

Botitas oaxaqueñas fue el título del cuento de Eglón, el cual no sólo fue uno de los 17 seleccionados para la antología sino que fue premiado con el 3er lugar.

Durante la lectura del cuento en el festival y aunque Eglón estaba nervioso, la gente mostró una respuesta positiva, describiendo el texto como “una historia valiente”.

Botitas tendrá tres fechas más de presentación: viernes 28 de julio, viernes 4 y viernes 11 de agosto en punto de las 8pm

Botitas Oaxaqueñas es un cuento en primera persona que describe brevemente las anécdotas de una mujer trans y trabajadora sexual, compañera de Paola (cuyo nombre en el cuento cambió a Kiki) y que de fondo, denuncia las distintas violencias y alegrías que puede experimentar una mujer trans.

Esa misma noche, después de su lectura en el festival, Eglón pensó que el texto funcionaba bien como un monólogo para teatro, así que comenzó a trabajar sobre ello.

–Quería que esto lo conocieran más personas de las que leyeran el cuento, así que decidí llevarlo al teatro. Fue al teatro porque me siento cómodo y desde ahí me atrevo a dar nuevamente luz a los temas que me atraviesan, y también para denunciar lo que había sucedido con Paola.

Después de casi tres meses para reescribir el texto y dos meses más para montar la obra y ensayar, en marzo de este año el nuevo texto, ahora titulado Botitas, se presentó en escena por primera vez en la Galería Casa Consistorial de Orizaba, Veracruz. El papel principal es interpretado por Eglón Mendoza y la dirección está a cargo de Itzel Villalobos, dramaturga originaria de Orizaba.  Botitas se presentó también en Córdoba, Veracruz para una función especial el 17 de mayo, dia Internacional de la Lucha contra la homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia.

–Sin duda alguna una de las marcadas diferencias entre un texto y el otro, es la postura que termina planteando el personaje ante la violencia y la transfobia: la alegría, la unidad, la lucha desde la dignidad de poner y proteger el cuerpo. Finalmente, en la obra de teatro nos es posible indagar mucho más del pasado de la protagonista. Podemos rastrear más sobre todo ese “aprendizaje de la calle”, que la han llevado a politizar, sin que parezca darse cuenta ella misma, su postura ante la vida misma.

Ahora Botitas inició su gira en Puebla en Foro Cultural las Nahualas (16 de septiembre No.1106, Puebla) el 21 de julio y tendrá tres fechas más de presentación: viernes 28 de julio, viernes 4 y viernes 11 de agosto en punto de las 8pm.

–Recuerdo el estreno muy en particular –cuenta Eglón sobre el estreno de la obra en Orizaba–. Los ensayos los padecí un poco porque cuando lo estaba escribiendo y que venía de toda esta carga de rabia y de denuncia, me estaba inclinando mucho hacia querer rescatar lo trágico de la narrativa, pero fue en el momento del estreno que me di cuenta que el personaje ya tenía su voz propia y que era divertida, era un texto capaz de hacer sentir esta montaña rusa de emociones de la mano con el público, que de repente estaban riendo tremendamente pero después venía un golpe con la realidad. Esa era la intención correcta, caer en lo trágico pero no quedarse ahí, igual que cuando las compañeras de Paola se levantaron y exigieron justicia.

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