The Mummy y el sueño frustrado del “Dark Universe”

The Mummy y el sueño frustrado del “Dark Universe”

Héctor Jesús Cristino Lucas

No es la primera vez que la Universal Studios se plantea algo como esto. Luego de los rotundos éxitos del horror interpretados por los maestros Béla Lugosi con Drácula, Claude Rains con The Invisible Man, Lon Chaney con The Wolfman y The Phantom of the Opera y el mismísimo Boris Karloff con Frankenstein o The Mummy, esta casa productora y cuna de los monstruos más emblemáticos del a historia cinematográfica, optó por unirlos todos por primera vez en la década de los 40s con House of Dracula, House of Frankenstein y por supuesto, Frankenstein Meets The Wolf Man. Lo cierto, es que ninguna tuvo tanto éxito como sus películas individuales.

Desde entonces podemos afirmar que este tipo de proyectos, ¿cómo decirlo?… han estado “malditos”. Bueno, tampoco exageremos, aunque es curioso. En más de una ocasión la Universal Studios ha querido que sus monstruos posean un mismo y compartido universo, pero todos y cada uno de esos intentos han fracasado sin excepción.  De hecho, sólo un par de películas de esta clase han sido muy bien recordadas tras el paso de los años y poco o nada tienen que ver con la Universal Studios: La divertidísima The Monster Squad dirigida por Fred Dekker en el 87 y por supuesto, la inolvidable House of Wax de André de Toth en el 53… aunque ambas sólo eran homenajes a la Universal.

“En más de una ocasión la Universal Studios ha querido que sus monstruos posean un mismo y compartido universo, pero todos y cada uno de esos intentos han fracasado sin excepción…”

Es decir, aunque la productora trajo todos estos emblemáticos seres monstruosos que han reinado la pantalla -y nuestro imaginario colectivo- durante años, lo cierto es que esta misma nunca ha podido unirlos con éxito. Pero vaya que lo ha intentado. En nuestro siglo tres de estos intentos han sido un fiasco total. Stephen Sommers junto Hugh Jackman fueron los encargados de intentarlo en el 2004 con Van Helsing pero no tuvo la aceptación esperada. Luego, en el 2010 con Benicio del Toro y Anthony Hopkins volvieron a intentarlo con The Wolf Man, y aunque un sector relativamente reducido terminó amándola debido a su violencia, la crítica prácticamente la destrozó.

Más recientemente, en el 2014, el director Gary Shore junto a Luke Evans volvieron a la carga con Dracula Untold uniendo la leyenda con la realidad, la superstición con la historia: Vlad Tepes y el vampiro de Bram Stoker. Y aunque pareciera una fabulosa idea lo cierto es que tampoco logró un resultado positivo, volviendo de este filme algo bastante simplón, descafeinado y sin ningún mérito rescatable. De hecho, se creyó que éste film sería el que daría pie a un nuevo y magnífico universo de monstruos que posteriormente se unirían, pero debido a las malas críticas, la idea también se desechó. Y aquí, sin duda, iba el tercer intento de nuestro siglo.

Claro, otras productoras optaron por hacer sus propias películas de monstruos lejos de la Universal Studios, como aquella desapercibida Victor Frankenstein de Paul McGuian junto James McAvoy, o bien, esa bazofia infumable de Stuart Beattie basada en la novela gráfica de Kevin Grevioux I Frankenstein. Lo cierto es que estos monstruos parecieran estar siendo olvidados; ultrajados de su ya mítico emblema que les correspondía por derecho. De hecho, la última vez que los monstruos tuvieron un éxito relativo con cada uno de sus remakes, de hecho, fueron en los años 90s… aunque haya muchos críticos que ciertamente dijeron que esa década no había buenas películas de terror.

Los 90s le pertenecieron a Scream, a Candyman y a Misery. Le pertenecieron a Seven y claro, a The Silence of the Lamps. Pero también le pertenecieron a los monstruos más clásicos. La magnífica obra de Francis Ford Coppola Drácula de Bram Stoker (1992), que de hecho, ganó un Oscar a Mejor Vestuario en el 93. Frankenstein de Mary Shelley (1994) de Kenneth Branagh siguiendo el éxito de éste último, Wolf  (1994) junto a Michelle Pfeiffer y Jack Nicholson o bien, Mary Reilly (1996) con John Malkovich y Julia Roberts en esa fantástica historia alterna del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

Sin embargo, en esta tanda de nuevas adaptaciones de monstruos también pudiésemos unir a la The Mummy de Stephen Sommers estrenada en 1999.

Si bien esta película no era propiamente de horror, sino más bien de acción y aventuras cargada con cierta comedia, vaya que contaba como un fantástico remake del clásico interpretado por Boris Karloff: The Mummy de 1932. Así, la historia del sumo sacerdote Imhotep intentando resucitar a su amada desde la época de los egipcios, quedó registrada como una de las más espectaculares en la historia de los monstruos, plagada de muerte, romance y tragedia, como lo eran esas fantásticas películas de la Universal. Eso sin contar que a diferencia de Frankenstein o Drácula ésta historia no fue inspirada en la literatura sino en las leyendas que trajo la tumba de Tutankamón.

Después del éxito comercial de la The Mummy de Stephen Sommers con Brendan Fraser y Rachell Weisz vino una secuela en el 2001 de nombre The Mummy: Returns que aunque no pudo igualar a la primera entrega obtuvo una recepción bastante modesta. Y no fue sino hasta el 2008 con The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor que cerraría este universo de momias con una trilogía bastante aceptable, aunque ésta última en realidad no fue del agrado de todos. Pues bien, los filmes de Sommers no eran perfectos. Tenían sus exageraciones, su comedia hilarante y un enorme sin sentido que pese a todo, terminaron siendo alucinantes, entretenidas y carismáticas.

Algo que lamentablemente no se puede decir de la The Mummy de Alex Kurtzman  protagonizada por Tom Cruise y Annabelle Wallis. Ésta película es otro -así es, otro de tantísimos- intentos por revivir a los monstruos clásicos. Aunque en esta ocasión la motivación parece ser completamente distinta. Es decir, si la Marvel o la DC tienen sus propios universos, donde cada superhéroe puede coexistir y tal, evidentemente la Universal Studios ha apostado por algo similar: Una tanda de monstruos con sus respectivos súper poderes. Estamos en una era donde este tipo de películas son populares y por ende vale la pena apostar por una propuesta similar.

Lastas criaturas míticas serán enfocadas más a la temática del superhéroe que del horror y The Mummy de Kurtzman es la primera ficha, el primer ladrillo en la construcción o las tijeras inaugurales de esto que han nombrado como: Dark Universe.

The Mummy (2017) no sólo es otro intento fallido de la Universal Studios, es, en realidad, el peor intento que se haya hecho hasta la fecha. Lo único a lo que se llegar a concluir luego de ver esta película, es que aquellas obras de Stephen Sommers protagonizadas por Brendan Fraser, Rachel Weisz y Arnold Vosloo son igual de míticas que los clásicos en blanco y negro. No sé cómo o por qué, pero se han quedado muy dentro de nosotros y les hemos cogido un cariño bastante extraño desde entonces. Algo parecido al Independence Day de Roland Emmerich, que lejos de si su historia es bastante absurda, el carisma de sus personajes salvaban prácticamente toda la película.

La The Mummy de Kurtzman no tiene sabor. Aunque está plagada de chistes y personajes que se esfuerzan por ser carismáticos ninguno funciona. Tom Cruise, lejos de provocar el mismo efecto que Brendan Fraser, fracasa rotundamente, y mucho de su protagonismo molesta. Annabelle Wallis pasa desapercibida en toda la película como si de un personaje de relleno se tratara y Jake Johnson no es más que un fastidio sin gracia ni carisma. Lo único destacable es la actriz Sofía Boutella, quien ha encarnado el personaje de la Momia con excelsa sensualidad y gracia, opacando incluso a Tom Cruise. La primer mujer en la historia del cine en hacer éste papel.

Y ni se diga de su maquillaje, que figura sin duda en otro de los pocos aciertos de casi toda la película.

Pues bien, tampoco es que sea una sorpresa. Desde el tráiler la película pintaba en convertirse en un fracaso excepcional y ya se veía venir. The Mummy está destinada, sin esfuerzo alguno, en ser coronada a los próximos Razzies como lo peor película de lo que va del año. No es exageración, esto es realmente malo y malo con ganas. Ni siquiera Rusell Crowe pudo demostrar algo ligeramente destacable con su interpretación como el Dr. Jekyll, cuya transformación a Mr. Hyde por cierto, fue especialmente ridícula. Cada giro argumental era más patético que el anterior y todos los chistes, no sólo no hacen gracia sino que te hacen sentir una poderosa vergüenza ajena.

No te puedes tomar enserio a este película aunque lo intentes.

Con el pie izquierdo es que se comienza el Dark Universe, pero eso no significa que se ha cancelado. De hecho ya hasta hay fichajes para las siguientes películas del universo: Jhonny Deep como el Hombre Invisible, Dwayne Johnson como el Hombre lobo y el propio Javier Bardem como Frankenstein. Aunque The Mummy ha sido prácticamente lo peor del verano, sí que ha recaudado lo suficiente como para continuar con éste proyecto de monstruos clásicos en la actualidad. Pero si los productos continúan de esta forma, luego de este primer gran tropiezo, el sueño de la Universal Studios -así como siempre lo ha sido- seguirá siendo eso… sólo un sueño. El sueño frustrado del Dark Universe.

Sinopsis:

“A pesar de estar enterrada en una tumba en lo más profundo del desierto, una antigua princesa cuyo destino le fue arrebatado injustamente, se despierta en la época actual, trayendo consigo una maldición que ha crecido hasta límites insospechados con el paso de miles de años”.

 

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