Día del Padre: lecciones de amor por la naturaleza que cinco ambientalistas...

Día del Padre: lecciones de amor por la naturaleza que cinco ambientalistas dan a sus hijos

Científicos y ambientalistas cuentan cómo transmiten en la vida familiar mensajes que incentiven a la protección del medio ambiente

Imagen: Mongabay Latam.
Mongabay Latam

@MongabayLatam

Ayer se celebró el Día del Padre y, a propósito de esta fecha, Mongabay Latam conversó con un grupo de científicos y ambientalistas para conocer cómo transmiten a sus hijos la importancia de proteger el planeta. Estos son sus testimonios.

1. Yuri Hooker: Que las nuevas generaciones puedan disfrutar del mar
El biólogo marino Yuri Hooker con sus hijas Qorianka, Mariana y Lorena . Foto: FB de Yuri Hooker.

Yuri Hooker Mantilla es jefe del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad Cayetano Heredia (Perú) y no pierde oportunidad alguna para visitar el mar y bucear junto con sus hijas Lorena (21 años), Mariana (10 años) y Qorianka (6 años). “El trabajo que realizamos junto a mis hijas es, por supuesto, para preservar el patrimonio natural marino que tenemos en el Perú. Cuando comencé en esta labor hace 30 años encontré cosas maravillosas en el mar y me gustaría que mis hijas, mis nietas y las futuras generaciones también vivan esa experiencia”, dice a Mongabay Latam.

Hooker también resalta la importancia de vivir en contacto con la naturaleza. “La única forma en que un ser humano mantenga su humanidad es el contacto con la naturaleza de la que formamos parte. Nunca se debe romper esa unión”, finaliza.

2. Víctor Zambrano y su proyecto ambiental para las nuevas generaciones
El conservacionista Víctor Zambrano junto a su hija K’erenda. Foto: FB de Víctor Zambrano.

Víctor Zambrano fue reconocido con el premio National Geographic de Liderazgo en Conservación 2016 por su labor de protección forestal en Madre de Dios (Perú), pero su mayor orgullo son sus seis hijos: Omar (24 años), Alejandro (35 años), Vic-mor (40 años), Úrsula (41 años), Pablo (43 años) y K’erenda (20 años). Esta última es la que, dice Zambrano, heredó su pasión por la defensa del ambiente.

“Como sabes, mi vida la he entregado por la conservación de los bosques en Madre de Dios. Pero no he trabajado solo, sino con los pueblos indígenas. Por eso es que mi última hija se llama Kerenda, que significa resplandor en lengua ese eja, y su segundo nombre es Homet, que en lengua harambukt significa amanecer. Incluso Kerenda ahora se está formando en ecoturismo. Con ella trabajamos en la conservación forestal”, señala a Mongabay Latam

Zambrano cuenta que con K’erenda y otras personas está buscando financiamiento para un programa especial llamado Transferencia Generacional, que busca conservar el conocimiento ancestral de indígenas  y heredarlo a las nuevas generaciones. “Muchas veces cuando el abuelo, abuela, madre o padre fallecen, el hijo se desinteresa por la lucha ambiental que estos llevan y simplemente los esfuerzos pasados se olvidan. Con este programa, mediante la educación ambiental, queremos que esa sabiduría no se pierda. Yo sé que como padres no somos perfectos, pero nuestros hijos deben continuar con aquello que hemos comenzado y por lo que hemos sacrificado muchas cosas”, precisa.

3. Mariano Castro: el legado de buscar la conservación
Mariano Castro con su hijo Joaquín. Imagen de Mariano Castro.

Mariano Castro es exviceministro peruano de Gestión Ambiental y padre de Joaquín (25 años). Castro señala que además de inculcar a su hijo la importancia de conservar el medio ambiente, le ha enseñado a velar por la calidad de vida de la gente. “Le he dejado el legado de buscar la conservación y mayores opciones de desarrollo para la población local. Debe analizar las condiciones en que vive la gente y trabajar de la mano con ella por un futuro mejor. Mi hijo es amante del mar, del ecosistema marino, con él he vivido viajes a lo largo de la costa peruana como en Paracas, Zorritos, Pimentel”, dice a Mongabay Latam.

Castro agrega que  la conciencia ambiental de su hijo lo ha llevado a formar parte de movimientos ambientales de protección de playas emblemáticas de Lima.

4. Fernando Angulo y el valor de viajar con los hijos
Fernando Angulo con sus hijas Luana y Briana. Foto: Fb de Fernando Angulo.

Fernando Angulo Pratolongo es ornitólogo, y desde que se formó en Ciencias Forestales en la Universidad Nacional Agraria La Molina (Perú)  ha tenido presente siempre la importancia de cuidar la naturaleza. Incluso dedicó parte de su vida al cuidado de la pava aliblanca, una especie que habita en el Perú y fue catalogada En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Además de ser un profesional dedicado a la conservación, es padre de Luana (15 años) y Briana (10 años). “Ellas prácticamente han vivido conmigo en Chiclayo, una ciudad del norte del Perú de bastante potencial costero. Yo me he encargado de mostrárselos en constantes viajes al campo y al mar. Aunque a veces ellas no quieran viajar, yo me las llevo”, cuenta entre risas a Mongabay Latam. En casa, dice el ornitólogo, “no consumimos productos con aceite de palma por la matanza de orangutanes y la deforestación que produce en los bosques; además la bolsa de plástico es una especie en extinción y usamos solamente bolsas de tela para cuidar al planeta”.

Para Angulo no es importante que sus hijas vayan a estudiar algo relacionado estrictamente con el medio ambiente. “Mi legado para ellas es la conciencia ambiental que están desarrollando. Seamos sinceros, los que nos dedicamos a la conservación ya tenemos bien desarrollada la conciencia, lo que necesita el mundo es que, por ejemplo, una arquitecta tenga esa visión y no promueva las lunas espejo en los edificios porque confunde a las aves y estas se pueden estrellar contra ellas”, sostiene.

5. Ernesto Ráez y la conexión con la naturaleza
Ernesto Ráez al medio con polo blanco en la Estación Biológica de Cocha Cashu, en el Parque Nacional del Manu, con estudiantes y co-instructores de curso de campo. También considera a la gente joven como sus hijos. Foto: Ernesto Ráez.

Ernesto Ráez es un reconocido ecólogo tropical. Además de inculcar la conciencia ambiental en sus hijos Miguel y Pablo, ambos de 22 años, cuenta que promueve en ellos el conocimiento de la realidad nacional.

“A mis hijos trato de infundirles el cariño por la verdad y la honestidad en la vida. Por supuesto que hemos viajado juntos desde que eran pequeños, pero también los ponía en contacto con las comunidades indígenas para que aprendan otras visiones. Mucha gente vive y muere sin haber salido de un espacio de cuatro paredes y eso les deja un vacío en el alma. Yo no quiero que mis hijos pierdan la conexión con la naturaleza, ese es el legado que les voy a dejar”, dice a Mongabay Latam.

Publicación original: Mongabay Latam

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