A la deriva, las tres áreas naturales protegidas de Puebla

A la deriva, las tres áreas naturales protegidas de Puebla

Área Natural Protegida Sierra del Tentzo, Atlixco, Puebla
Foto: Marlene Martínez
Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

“Aquí hay salamandras, cascabel, coralillo, también hay jabalí, hay venados. Allá, en ese cerro”, dice la muchacha señalando detrás de ella. Aunque el día está nublado el sol atraviesa la capa de nubes y golpea fuerte los caminos de San Felipe Xonacayucan, comunidad del municipio de Atlixco, Puebla, en el Área Natural Protegida de Sierra del Tentzo.

La muchacha, que vive a una calle de la cancha del pueblo, dice que ellos no saben  de algún programa para cuidar la Sierra. Por eso uno o dos domingos al mes algunas personas aprovechan y suben al monte a cazar venados. Quienes habitan San Felipe quieren enviar una carta al municipio para que detenga la caza furtiva. Nadie le presta atención a la zona.

La Sierra del Tentzo, que comprende 57 mil 815 hectáreas de 13 municipios de la entidad, es una de las tres Áreas Naturales Protegidas (ANP) de jurisdicción estatal, junto con el cerro Zapotecas en San Pedro Cholula y la zona Humedal de Valsequillo en la zona sur del municipio de Puebla.

Si bien el estatus de ANP significa conservación, protección y restauración de las especies endémicas, la preservación de los recursos naturales, la promoción del aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y la difusión de la importancia de estos lugares, se trata de una denominación de papel, que se queda sólo en teoría.

Menos recursos y poca claridad

De acuerdo con la cuenta pública estatal, la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (Sdrot) ha destinado poco más de 63 millones durante los últimos dos años para la conservación de las ANP.

En 2015 fueron planteados inicialmente 49 millones 314 mil 999 pesos, que quedaron al final en 32 millones 350 mil. La diferencia entre los recursos devengados y los aprobados fue de 65.6%, de acuerdo con el informe de la Secretaría de Finanzas (SFA) de los indicadores por Resultados de la Cuenta Pública 2015.

Para 2016 los recursos finales fueron mucho mayores a los considerados inicialmente: pasaron de 19 millones a 31 millones 565 mil pesos. Aún así, el monto total fue menor al del año anterior.

Los recursos fueron parte del Programa Presupuestario E20, de “Conservación y manejo de recursos naturales”, que si bien ya existía, hasta 2015 incluyó a las ANP, considerando el número de habitantes beneficiados por el fortalecimiento de áreas naturales protegidas y la variación porcentual de superficie protegida.

LADO B pidió una entrevista a la dependencia estatal desde finales de abril para conocer el status actual de las reservas, la cual nunca se concretó.

Área Natural Protegida Sierra del Tentzo, Atlixco, Puebla
Foto: Marlene Martínez
El Tentzo

La primer Área Natural Protegida de Puebla fue el Cerro Zapotecas declarada el 26 de noviembre de 2008, después fue el Tentzo, en mayo de 2011, y en abril de 2012 el Humedal de Valsequillo.

En las tres declaratorias se establecen restricciones, como que no se permite tirar escombros ni la construcción masiva de viviendas, de centros masivos de comercio, de centros industriales, ni la extracción de flora y fauna.

La responsabilidad de “conservar, preservar y restaurar los ecosistemas y la biodiversidad del ANP y los elementos que la integran, además de establecer, administrar, manejar, desarrollar y vigilar que las acciones y aprovechamiento que se realicen dentro de ésta se hagan de forma sustentable” es de la Sdrot.

Pero tanto las restricciones como las responsabilidades se quedan muchas veces sólo en el papel.

A escasos 15 metros del corazón del Tentzo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aprobó el proyecto residencial de lujo y club de golf “Cola de Lagarto”. A un lado de los terrenos ya preparados para la inminente construcción están las torres de alta tensión, cuyo zumbido cae entre los postes amarillos que anuncian que ahí no se puede excavar porque es el paso del Gasoducto Morelos, un proyecto que pretende transportar gas pasando por zona de alto riesgo volcánico.

No hay un plan específico para la conservación de recursos naturales y especies de la zona, sólo algunas acciones entre el municipio y algunas dependencias para reforestar e impulsar la economía a través, por ejemplo, de la siembra del agave.

Y si bien el ecoturismo es una de las actividades que sí pueden desarrollarse dentro del Tentzo e incluso cerca de Xonacayucan hay un desarrollo de cabañas que fue impulsado hace años por el gobierno estatal, hoy las cabañas están abandonadas y destruidas.

Área Natural Protegida Sierra del Tentzo, Atlixco, Puebla
Foto: Marlene Martínez
La presa contaminada

El Humedal de Valsequillo, además de ser un ANP, fue designado también como un sitio prioritario por la Convención Internacional de Ramsar, cuya misión es la conservación y protección los humedales –zonas con cuerpos de agua y mantos acuíferos–.

Pero el mero nombramiento no se traduce necesariamente en acciones.

Desde 2013, Jajean Rose Burney del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CIIEMAD) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en el artículo “Valsequillo: humedal de importancia institucional”, advertía que las designaciones no garantizaban la conservación, y la zona tenía el problema inminente del desarrollo urbano y el problema de contaminación de agua.

Cuatro años después los desarrollos inmobiliarios en la zona sur del municipio de Puebla han continuado, sobre todo en zonas como El Oasis, dentro del humedal.

Y aunque el Programa de Manejo prohíbe que se tire escombro y se lotifique de manera masiva, en el área de Valsequillo hay un aumento de las ofertas de lotes rústicos, se ofrecen terrenos sin servicios, a bajos precios y con posibilidad de hacer pagos mensuales, mucho más baratos que en otras zonas de la ciudad.

Los principales obstáculos para la conservación del Humedal son la alta concentración de desechos sanitarios particulares e industriales y el crecimiento de la ciudad a su alrededor. La declaratoria no ha ido de la mano de programas que los regulen.

Desde 2014 el Instituto de Planeación Municipal (Implan) señaló que la laguna de Valsequillo recibe diariamente 12.5 toneladas de contaminantes. En enero de 2017 se presentó un punto de acuerdo en el Congreso de Puebla reconociendo los problemas de salud que tienen los habitantes que viven alrededor de la presa de Valsequillo.

El Zapotecas

El Cerro Zapotecas en Cholula es un punto de reunión de ciclistas. La parte que da a la junta auxiliar de San Cristobal Tepontla, de cara a la carretera que lleva a Paso de Cortés, está llenándose de desarrollos inmobiliarios que se acercan cada vez más al cerro.

Algunos asentamientos irregulares se han instalado justo en la ladera. En otras zonas de la reserva hay terrenos de cultivo y en una buena parte, donde no hay siembra ni construcciones, hay basura.

Es viernes y varios ciclistas entrenan para una carrera que se hará al día siguiente. Uno de ellos asegura que el cerro no es una zona protegida: “No puede serlo, sino estaría en mejores condiciones”.

Dentro del Programa de Manejo del Zapotecas se contemplan 6 subprogramas de conservación, que incluyen la promoción, capacitación y conformación de comités de vigilancia para cuidar el cerro, además de un cuerpo de guardia para la reserva. Sin embargo no hay vigilancia permanente, sólo ocasional de la policía montada.

En cuanto al control de incendios forestales, apenas en lo que va de 2017 se han reportado tres, uno incluso sofocado por los propios visitantes del cerro. Tampoco se ha realizado la difusión y sensibilización a la ciudadanía sobre la importancia de prevenir incendios forestales, que está dentro de los objetivos del Programa de Manejo.

Otros de los puntos contemplados en dicho programa son la reglamentación del acceso a deportistas y la promoción de proyectos alternativos sustentables para el desarrollo comunitario, pero tampoco se aplican, así como no parece haber obstáculos para el desarrollo inmobiliario descontrolado, ni incentivos para el ecoturismo y la conservación de la reserva cholulteca.