El segundo piso de la México-Puebla, un negocio con ganancia de 300%

El segundo piso de la México-Puebla, un negocio con ganancia de 300%

Las empresas OHL y Pinfra obtendrán no menos de 15 mil millones de pesos por el desarrollo y la administración de la obra

Foto tomada de andadorurbano.com/
 Ernesto Aroche Aguilar

@earoche

Para las empresas OHL y Pinfra la construcción del segundo piso de la autopista México-Puebla representa un negocio con una ganancia de al menos 300 por ciento, esto significa que al fin del periodo pactado, es decir 30 años, las dos empresas habrán obtenido no menos de 15 mil millones de pesos por el desarrollo y la administración de la obra carretera.

Así está establecido en el contrato que el gobierno de Puebla firmó con las dos empresas –constituidas como una sola en la razón social Libramiento Elevado de Puebla SA de CV— y que la administración que encabeza Antonio Gali Fayad trató de mantener lejos del alcance público al declararlo reservado, con el argumento de que la obra está bajo un proceso de auditoría.

Lo que la administración estatal no esperaba era que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) del gobierno federal entregara la copia digitalizada que se solicitó al amparo de la Ley de Transparencia.

En el documento se estipula que las empresas constructoras recibirán como pago de la obra y el servicio de administración una ganancia (Tasa de Rendimiento Garantizada) de “10 por ciento real anual capitalizable” sobre su inversión, que se pagará durante los próximos 30 años que dura la concesión de la obra.

Esto significa que ingresarán a las arcas de las empresas un promedio de 670 millones de pesos anuales, considerando el costo actual de peaje. O más, pues de acuerdo con el asesor financiero independiente, José Andrés Romano, al ser una tasa capitalizable se podría incrementar la ganancia por encima del porcentaje calculado inicialmente. Tal apreciación coincide con la de Eudoxio Morales, doctor en Economía e investigador de la deuda que heredó la administración de Rafael Moreno Valle.

Además, de acuerdo con la cláusula trigésima séptima del título de concesión, si la Tasa de Rendimiento Garantizada se obtiene antes de los 30 años, la concesionaria seguirá manteniendo la administración de la obra y cobrando un 60 por ciento de las ganancias hasta cumplir el plazo.

El documento establece que al final del periodo de concesión las dos empresas recuperarán los 5 mil millones de pesos invertidos, y obtendrán, al menos, 15 mil millones de pesos de ganancias.

Facilidades, facilidades y más facilidades

El contrato también establece que si al final del periodo la empresa no logra la ganancia pactada en el periodo de concesión, este se puede ampliar el tiempo que sea necesario hasta lograr la tasa de retorno de la inversión prometida.

El contrato también plantea que si se realizan trabajos complementarios a la obra, el plazo de concesión podría aumentar. Algunas de esas obras ya se desarrollan, como la eliminación de una ciclopista que se colocó en la parte inferior del viaducto elevado.

De acuerdo con una publicación local, OHL está a cargo del proyecto de retiro de la ciclopista sobre la que ninguna de las dependencias del ramo, es decir la Secretaría de Infraestructura, Movilidad y Transportes y el Organismo de Carreteras del Estado, se han responsabilizado, de acuerdo con solicitudes de información (132417).

Por lo pronto, y de acuerdo con el reporte financiero del primer trimestre de 2017, OHL ingresó entre enero y marzo de este año un total de 162 millones de pesos por concepto de peaje, mientras que en los últimos dos meses y medio de 2016, la obra fue inaugurada el 18 de octubre, el ingreso registrado por las dos empresas constructoras fue de 100 millones de pesos.

Foto: Marlene Martínez
OHL y el tufo de corrupción

La empresa española Obrascón Huarte Lain (OHL) ha estado en el ojo del huracán desde hace ya varios años, no sólo en México sino también en España, en donde enfrenta ahora una investigación por presuntos actos de corrupción en conjunto con altos funcionarios del Partido Popular (PP)

El caso, dice la revista Expansión en un despacho de la agencia Notimex, “que salpica al oficial PP incluye tanto el desvío de dinero, como presunto financiamiento irregular a esa formación, así como el pago de sobornos de empresarios a funcionarios a cambio de concesiones de obras”.

En México se ha ligado principalmente al PRI y al grupo Atlacomulco. La relación fue así:

El 30 de marzo de 2005 José Andrés de Oteyza y Fernández, economista de profesión y quien ocupó la titularidad de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial en el gobierno de José López Portillo, fue nombrado presidente del consejo de administración de la filial mexicana de la empresa española Obrascon Huarte Lain (OHL). El mismo día en el que el priísta Enrique Peña Nieto acudió ante las autoridades electorales de su estado para presentar su registro como candidato de la coalición Alianza por México que conformaron los partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista.

Y aunque la empresa que llegó a México desde el 2002 ya tenía obra pública concesionada, pues el 24 de noviembre de 2003 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) le otorgó la concesión de la autopista Amozoc-Perote que cruza por los estados de Puebla, Tlaxcala y Veracruz; ha sido en los gobiernos de Peña Nieto, primero al frente del Estado de México y después en la presidencia de la República, cuando OHL ha logrado la mayor bonanza económica al obtener cinco concesiones de infraestructura de transporte, cuatro autopistas y viaductos y la administración del Aeropuerto Internacional de Toluca, todas ellas por más de 30 años.

La cercanía de la empresa y el gobierno de Enrique Peña Nieto se hizo más evidente desde 2015, cuando se hicieron públicas las grabaciones de llamadas telefónicas entre directivos de la firma, funcionarios estatales y el propio secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal, Gerardo Ruiz Esparza, en donde se habla de manipulación de datos para inflar costos de obra y de la entrega de información privilegiada sobre obras a licitar.

Tras conocerse los audios Apolinar Mena Vargas, entonces secretario de Comunicaciones en el gobierno del priísta Eruviel Ávila, presentó su renuncia, aunque meses después regresó al gabinete del gobierno del Estado de México como Secretario Técnico según evidenciaron medios locales y nacionales. Y fue el único funcionario estatal o federal sancionado, nadie más ha sido investigado por presuntos actos de corrupción para favorecer a la empresa española.

Lo que sí sucedió fue que a finales de marzo del 2016, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) multó a OHL con 71 millones 964 mil 662 pesos por la forma en que registró y reportó la contabilidad de los ingresos de sus concesiones.

Finalmente en abril de este año de Oteyza presentó su renuncia como presidente el consejo de administración de OHL México, tras once años al frente de la filial. En su lugar fue nombrado Juan Luis Osuna, quien se desempeñaba como vicepresidente en la compañía.

En junio de 2016 la empresa informó mediante un comunicado que la SCT había “ampliado el plazo de vigencia de la concesión” y autorizado el incremento escalonado “durante los próximos seis años de las tarifas de peaje de la Autopista Amozoc‐Perote”. Ahora el periodo de la concesión marcado en la página electrónica de la empresa es de 60 años.

Una de las últimas obras otorgadas a la empresa española por la administración del priísta, y que se realizó a través del gobierno de Puebla –entonces encabezado por Rafael Moreno Valle— fue la concesión a 30 años del segundo piso de la autopista México-Puebla, con una tasa de retorno de la inversión que analistas de la Bolsa de Valores de México califican de “muy competitiva”.

Pinfra y su crecimiento en Puebla

La empresa Promotora y Operadora de Infraestructura (Pinfra), la otra parte de la concesión del Viaducto Elevado, llegó a Puebla desde el gobierno de Melquiades Morales Flores, cuando recibió la concesión de la carretera Siglo XXI, aunque fue en la administración de Moreno Valle cuando la empresa que encabeza actualmente David Peñaloza Alanís recibió un de sus concesiones más lucrativas, la autopista Atlixcáyotl que comunica a Puebla con la ciudad de Atlixco y es la puerta de entrada a la mixteca poblana, como parte de un paquete carretero.

Si bien Pinfra ha crecido de manera importante en los últimos años -publicaciones de negocios ubican ya a Peñaloza Alanís como uno de los nuevos súpermillonarios de México-, se trata de una empresa que despuntó en el rubro de la construcción con el nombre de Tribasa, en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

El 5 de abril LADO B publicó cómo fue la llegada de Pinfra a Puebla y el crecimiento de negocios en el sexenio de Rafael Moreno Valle.

  Negativa a entregar el contrato de concesión del 2do piso de la Autopista México-Puebla by ernesto_aroche on Scribd

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