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El nuevo modelo educativo de cara al derecho a la educación, la inclusión y la equidad: algunas interrogantes

Mtra. Marisol Aguilar Mier

El pasado 13 de marzo, el titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, presentó la última versión del Nuevo Modelo Educativo, el cual, se implementará en el ciclo escolar 2018-2019. Ahora bien, con este acto continúa una contradicción no resuelta pues existe una brecha abismal entre lo que se pretende lograr y la realidad de la que se parte. Es decir, por un lado, el Artículo 3° de la Constitución establece que el sistema educativo deberá desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano dado que “todo individuo tiene derecho a recibir educación”. Y más lejos todavía, la reforma educativa reciente ha determinado que esta educación obligatoria que se supone habrá de impartir el Estado, deberá ser de calidad, entendiendo por ello “…que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos” (CPEUM, 2014: 4). Así pues, cuándo se dice “todos los individuos” ¿realmente se está incluyendo a todos? Hoy en día ¿el derecho a la educación de calidad es una realidad? Sin titubeos podemos responder que no.

Es cierto que los temas de inclusión y equidad han cobrado gran importancia en el Nuevo Modelo Educativo y constituyen uno de sus ejes principales pues se ha establecido el compromiso de garantizar este derecho, mediante medidas compensatorias para estudiantes en situación de vulnerabilidad, con el fin de igualar el acceso a las mismas oportunidades.

Sin embargo, el discurso político pareciera quedarse en una serie de buenas intenciones y aún no son claras las estrategias que se habrán de implementar para ello, pues sigue en el aire la pregunta crucial: ¿cómo se combatirá el rezago escolar? Este sigue siendo el gran reto a enfrentar, mismo que se deriva de la inequidad que produce y reproduce la pobreza en la que viven más de 55.3 millones de mexicanos, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL) y también la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). De acuerdo con este organismo, México es el único país latinoamericano que registra una tendencia regresiva en materia de reducción de pobreza, siendo la segunda nación más desigual de las 34 que pertenecen.

De igual modo, es preocupante que a todas luces el sistema educativo actual ni cuenta con las condiciones para una educación inclusiva, ni tampoco se implementan políticas que permitan realmente ofrecerla y atender en el aula la diversidad social, cultural y lingüística, o bien, la vulnerabilidad económica, o las necesidades educativas de niños y niñas con discapacidad.

Ante estos datos no es de extrañar que la prueba PLANEA (Plan Nacional para la Evaluación del Aprendizaje) que se aplica para “conocer la medida en que los estudiantes logran el dominio de un conjunto de aprendizajes esenciales”, evidenciara que la proporción de estudiantes que se ubican en los niveles de logro más bajos es mucho mayor en las escuelas indígenas, comunitarias y las generales públicas con respecto a las privadas. De forma obvia salta a la vista que son precisamente estas escuelas las que cuentan con carencias e insuficiencia de infraestructura, mobiliario, materiales de apoyo educativo y otras condiciones esenciales, según reportó la reciente Evaluación de Condiciones Básicas para la Enseñanza y el Aprendizaje (ECEA).

Sigue en el aire la pregunta crucial: ¿cómo se combatirá el rezago escolar? Este sigue siendo el gran reto a enfrentar, mismo que se deriva de la inequidad que produce y reproduce la pobreza en la que viven más de 55.3 millones de mexicanos

Ahora bien, de acuerdo con Pablo Latapí, existe una estrecha relación entre el derecho a la educación y los demás derechos humanos pues la educación potencia el desarrollo de la persona y por ello es condición esencial para el disfrute de todos los demás derechos; siendo por ello, un derecho clave (key right) o derecho bisagra: “No se puede ejercer ninguno de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos o culturales sin un mínimo de educación…”

Lo anterior lo reitera también el Instituto Nacional Para la Evaluación de la Educación (INEE) en su informe sobre el Derecho a una Educación de Calidad: de su cumplimiento depende que se puedan ejercer mejor todos los otros derechos. Por ejemplo, una persona con alta escolaridad podrá cuidar mejor de su salud y de la de sus hijos; disfrutar en mayor medida de la libertad de pensamiento y de expresión; y ejercer su derecho al voto libre de forma más informada y responsable. De este modo, se afirma que el derecho a la educación —que no es sino el derecho a aprender— está en el centro de la vida de la persona y de la sociedad.

Es por todo lo anterior que se requieren programas específicos para abatir el rezago e ir avanzando gradualmente hacia el cumplimiento del derecho a la educación de calidad en todos los niveles y en cualquier rincón de nuestro país y lograr a la par, que realmente sea inclusiva. Sin embargo, el nuevo modelo no plantea a nivel fino este asunto. Es preciso considerar que habrá que destinar tiempos y estrategias concretas para que los niños recuperen los conocimientos que deberían tener y, también, para que aprendan lo que corresponde en el grado que cursan. Ello no se logrará de forma automática dentro de las condiciones actuales.

Como acertadamente señala Claudia Santizo, “el rezago escolar es tal vez el mayor problema sistémico de la educación en México. Por ello, formular en general que el objetivo de la política es mejorar la calidad educativa es diferente a formular el objetivo preciso de reducir el rezago escolar. El primero hace una promesa a futuro y el segundo compromete las acciones en el presente”.

La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com

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Así pues, el Nuevo Modelo requiere aún un arduo trabajo encaminado a combatir el rezago si es que verdaderamente se busca lograr el tipo de ciudadano y ciudadana descrito como ideal.

 


Referencias:

CONEVAL (2014) “Informe sobre los resultados de la medición de la Pobreza”. COMUNICADO DE PRENSA No. 005 México, D.F. http://www.coneval.org.mx

CPEUM. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 2014. Disponible en:

http://www.diputados.gob.mx/ LeyesBiblio/pdf/1.pdf

Latapí Sarre, Pablo (2009). “El derecho a la educación: su alcance, exigibilidad y relevancia para la política educativa” en Revista Mexicana de Investigación Educativa, vol. 14, núm. 40, enero-marzo,, pp. 255-287. México: Consejo Mexicano de Investigación Educativa, A.C.

OCDE (2015) “Diagnóstico de desarrollo territorial de México”, Estudios Económicos de la OCDE-México. Disponible en:

http://www.oecd.org/economy/surveys/Mexico-Overview-2015%20Spanish.pdf

Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA) (2015). Fascículos 1, 7 y 8. Publicación digital del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Disponibles en: http://www.planea.sep.gob.mx/

Santizo, Claudia (2017) “El Modelo Educativo de 2017: ¿qué propone para resolver el rezago escolar? En Educación Futura: http://www.educacionfutura.org/el-modelo-educativo-de-2017-que-propone-para-resolver-el-rezago-escolar/

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