Se organizan trabajadoras del hogar para mejorar su situación laboral

Se organizan trabajadoras del hogar para mejorar su situación laboral

La mayoría no sabe que tiene derechos porque se siente agradecida con la empleadora porque "la sacó de su pueblo" y le está pagando

Martina Žoldoš

Sin salario digno, contrato de trabajo por escrito, jornada laboral justa, seguro social, vacaciones pagadas, aguinaldo, días de descanso obligatorio, indemnización en caso de despido injusto y pensión es la realidad que viven más de dos millones de trabajadoras y trabajadores del hogar a pesar de que las leyes mexicanas garantizan el respeto de estos derechos a todas las personas.

Ante esta situación el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar, creado hace un poco más de un año, trabaja por la defensa de derechos laborales y contra la discriminación. Su lucha consiste en la capacitación de las promotoras trabajadoras del hogar de más de 10 estados, colocación de las mujeres en puestos de trabajo con derechos garantizados, asesoría laboral gratuita y difusión de la información sobre los derechos laborales.

En el marco del Día Internacional de las Trabajadoras de Hogar que se conmemora el 30 de marzo, Mariela Magnolia Hernández González, coordinadora para el estado de Puebla y representante de la Secretaría de Relaciones Nacionales e Internacionales, describió a LADO B la lucha del sindicato para mejorar la situación laboral de las trabajadoras de hogar.

Foto: Martina Žoldoš

El objetivo más importante del sindicato es la ratificación del Convenio 189. ¿De qué manera cambiaría la situación de las trabajadoras de hogar en el caso de que esto sucediera?

El Convenio 189 es una norma internacional que ofrece protección a las trabajadoras del hogar estableciendo los principios básicos que el gobierno debe promover para garantizar un trabajo digno. Elimina el trabajo infantil, garantiza un salario digno y protege los derechos laborales. Hasta el momento lo han ratificado 14 países de América Latina con Uruguay como gran ejemplo, ya que las trabajadoras lograron conseguir sueldo mínimo, seguro médico, vacaciones pagadas, aguinaldo, pensión, maternidad pagada. Estamos luchando para la ratificación porque nos traería estos beneficios ya que la ley existente no nos sirve de mucho.

Otro trabajo importante del sindicato es presentarles a las trabajadoras sus derechos laborales a través de talleres. ¿Cuáles son los derechos que no conocen y porque no los conocen?

La mayoría de las trabajadoras no sabe que tiene derechos porque viene de pueblos donde culturalmente han inculcado que las mujeres nacieron para trabajar en casas. Y en muchas ocasiones las personas que llegan a emplearse en una casa se sienten agradecidas porque aquella empleadora las sacó de su pueblo y les está pagando, les está dando algo. Este es uno de los factores que impiden que ellas conozcan sus derechos.

La mayoría de las trabajadoras no conoce ni sus derechos básicos, como por ejemplo el derecho a un contrato escrito o el derecho a la jornada de 8 horas. Hay trabajadoras de planta que hacen jornadas de 16 horas y aun así se sienten bien porque tienen trabajo y porque pueden vivir en la casa de los empleadores.

¿Con qué problemas las trabajadoras acuden al sindicato y qué es lo que el sindicato puede hacer?

Los casos que llegan más con nosotros son despidos injustificados. El sindicato revisa el caso y canaliza a la trabajadora con el abogado. Contamos con el apoyo gratuito de un despacho de abogados que le cobran un porcentaje a la trabajadora sólo si la demanda es ganada.

¿Han sido exitosos estos casos de demandas?

Sí, la mayoría de las demandas ha sido ganada porque los casos eran muy fuertes. A una de las compañeras la despidieron junto con el esposo después de 17 años de trabajo cuando sus empleadores se dieron cuenta de que estaban participando en el sindicato. Su caso se fue a la demanda porque los empleadores no les querían pagar la indemnización, y en menos de 10 meses la demanda concluyó con victoria.

¿Aunque una trabajadora conoce sus derechos, qué es lo que realmente puede hacer, cómo puede exigir que le respeten sus derechos?

Lo que siempre les digo a las compañeras y lo que a mí también me ha ayudado mucho es ir poco a poco haciendo valer mis derechos. No se recomienda llegar con el empleador y exigir todo al mismo tiempo porque me van a correr. Por ejemplo, primero decirle al empleador, “voy a empezar a trabajar a las 9 y terminar a las 5.” ¿Porque? Porque yo sé que mi jornada puede durar ocho horas. O decirle, “necesito que entienda que quiero descansar el día feriado como todos los demás.” Pero hay que hablarlo con el empleador, negociarlo, porque si no aprendemos a negociar nuestros derechos, lo único que vamos a conseguir es despido. Esta es una desventaja. Hay que decir “por favor, me puede dar…”, aunque no deberíamos pedirlo porque es un derecho. En nuestros talleres les enseñamos a las trabajadoras cómo negociar.

Foto: Martina Žoldoš

¿Y esta negociación funciona?

Sí, varias de mis compañeras consiguieron el aumento de sueldo o días festivos libres y pagados. Muchas trabajadoras de planta consiguieron un día libre cada semana, mientras antes los tenían sólo cada 15 días. O lograron tener libre todo el fin de semana.

¿Cómo asegurar el respeto de los derechos de una trabajadora que no está empleada de tiempo completo con un solo empleador, de una trabajadora que trabaja para 3 o más personas?

Algunas de las compañeras que trabajan en varias casas han logrado que los empleadores les paguen aguinaldo, pero obviamente estos pagan sólo su parte correspondiente. Si la mujer trabaja un día a la semana, entonces el empleador está obligado en pagarle sólo quinta parte del aguinaldo. Lo mismo es con las vacaciones pagadas.

¿Y cuándo se trata del problema de la seguridad social?

Todos los empleadores de una trabajadora se tienen que poner de acuerdo para que cada uno pague su parte para inscribir a la empleadora al seguro social.

En el sindicato mencionan mucho la importancia del contrato entre la trabajadora y el empleador.

Nosotros contamos con bolsa de trabajo, entonces cuando algún empleador llama para solicitar a una trabajadora les mencionamos la necesidad de firmar contrato. A veces la trabajadora da la iniciativa de firmarlo y si el empleador está de acuerdo, nosotros proporcionamos el contrato.

Existen el contrato colectivo que incluye un tabulador salarial, días de descanso, aguinaldo y seguridad social, e individual donde se especifica el trabajo que la trabajadora hará. Si en algún momento el empleador exige el cumplimiento de tareas no especificadas, la trabajadora tiene derecho de rechazarlo. Al mismo tiempo el contrato protege a los empleadores ante el incumplimiento de los deberes de la trabajadora.

NO COMMENTS

Leave a Reply