“Si las mujeres paramos, se detiene todo el mundo”

“Si las mujeres paramos, se detiene todo el mundo”

Natalí Hernández

@natali_ha

– A modo de intro –

Se acerca el 8 de marzo, ese bonito día para recibir flores y mensajes de reconocimiento por cumplir con  lealtad, fuerza y coraje, el “deber de ser mujer” en esta sociedad.  ¡Tss! Que conste que en esta ocasión no les voy a hablar del origen de esta fecha porque con una búsqueda en internet rápidamente pueden encontrar información. Además si se les ocurre hacer una celebración este día y no una conmemoración, allá ustedes y sus ganas de evidenciar su poca comprensión lectora y su cabecita testaruda y machista.

– En contexto –

Dicho lo anterior, resulta que para el 8 de marzo de este 2017, mujeres feministas, activistas y defensoras de derechos humanos de todo el mundo preparan una gran protesta que se ha denominado “Paro internacional de mujeres”.

Este paro convoca a mujeres de todos los rincones y teje un nuevo internacionalismo que pone como discusión central apropiarse del tiempo, el cuerpo y del mundo que queremos vivir.

En términos prácticos, esta acción global llama a las mujeres a que el 8 de marzo se pongan en huelga de actividades productivas (ejemplo: trabajo formales) y reproductivas (ejemplo: trabajos de cuidados o labores domésticas), lo que básicamente significa que en cada rincón, las mujeres decidan no hacer absolutamente nada por los otros o que dejen sus actividades para unirse a las manifestaciones de las mujeres de su ciudad.

Imaginen la escena: usted hoy se levanta y todas las mujeres a su alrededor, ¡toooodas! con las que puede interactuar durante el día, simplemente no están para hacer lo que “les toca”. ¡Zas, culebras!

Países que se unen al paro: 

– El debate –

Resulta que este llamado al paro ha sido objeto de diversidad de cuestionamientos y ha generado cualquier tipo de comentarios del tipo: sólo van a provocar que les descuenten el día a las mujeres y eso es vulnerarlas, que tal si las corren de sus empleos por faltar, el marido tiene derecho a enojarse porque el sí que está cumpliendo con sus labores mientras la mujer se va a paro. ¿Qué van a comer lxs hijxs ese día?, ¿qué pasa si nadie más puede cuidar al enfermo, qué tal que justo el 8 de marzo algún hijx entra en crisis existencial y su madre no está ahí para salvarlo, y ni hablar de dejar al bebé con el pañal orinado todo el día, porque quién se lo va a cambiar? ¡Esas feministas! Sólo piensan en ellas y no se dan cuenta de que el paro es una propuesta irresponsable, es un ejemplo claro de que la ideología de género nos está dividiendo como sociedad y que además ese paro de mujeres sólo lo pueden hacer aquellas privilegiadas que no tienen nada que perder.

¡Diosas!

– La catarsis –

Se los juro, la gente cree que las feministas, activistas y defensoras de derechos que están llamando al paro no tienen nada más que hacer que estar organizando manifestaciones, piensan que estas mujeres no le entran a los cuidados de sus hijxs, de otras personas o de enfermos cercanos, que no cocinan, no realizan labores domésticas o no tienen empleos “formales”. Peor aún, creen que las feministas y activistas son seres extraterrestres a los que no les afecta ninguna forma de desigualdad.

Bien, pues les voy a contar que para muchas mujeres que están llamado al paro, la vida cotidiana es tan complicada como para el resto de mujeres y justo es por la toma de conciencia de que la realidad nos afecta a TODAS, que deciden organizarse y sumarse a una acción global. Fíjense, justo en el marco del 8 de marzo muchas mujeres defensoras de derechos de las mujeres redoblan esfuerzos y básicamente se parten en mil pedazos para realizar al menos alguna acción.

Otras ponen de sus recursos (tiempo, dinero y esfuerzo) para visibilizar las desigualdades que enfrentan las mujeres de su contexto. Muchas mujeres activistas, se enfrentan a la precarización laboral y la falta de recursos para la realización de su trabajo. La gran mayoría no tiene acceso a servicios de salud de calidad, tampoco va a tener una pensión y mucho menos puede adquirir una casa.

Otras más tienen que hacer malabares para conciliar la vida familiar y laboral, muchas viven la violencia cotidiana producto de su trabajo como defensoras de derechos, al grado de ser perseguidas, señaladas o de tener que migrar para resguardad su seguridad. Varias compañeras asumen empleos formales y lo combinan con sus ganas de hacer algo más por las otras; en sus ratos libres ofrecen talleres, asisten a manifestaciones o actividades a favor de mujeres. Muchas estudian, se especializan, hacen maestrías y doctorados para desempeñarse como académicas, donde es común que sus investigaciones sean menos valoradas –intelectual y económicamente- solo por tratarse de temas de “mujeres”. Y así podría seguir una lista interminable.

– El llamado –

Con lo anterior, no minimizo las desigualdades entre mujeres y por diversas categorías; por supuesto que no enfrenta las mismas posibilidades de sumarse al paro una mujer que trabaja por cuenta propia que una mujer que trabaja en la maquila, pero justo es aquí donde el paro nos reivindica a todas, porque lo que intenta expresar es que las mujeres independientemente de su situación, vivimos condiciones de desigualdad asociadas al lugar que se nos ha asignado en las familias, el trabajo y las relaciones interpersonales. La posibilidad de que el paro resulte en una acción potente capaz de comenzar a cuestionar las formas en que las mujeres “deben” participar en esta sociedad, se fortalece en la medida en que lo hacemos todas juntas.

Dice uno de los llamamientos al paro de mujeres:

“Nos organizamos en todas partes: en las casas, en las calles, en los trabajos, en las escuelas, en las ferias, en los barrios. La fuerza de nuestro movimiento está en los lazos que creamos entre nosotras”…

“Nos organizamos para cambiarlo todo”…

“Porque #VivasYLibresNosQueremos nos arriesgamos en alianzas insólitas”…

“Porque nos apropiamos del tiempo y construimos disponibilidad para nosotras, hacemos del estar juntas alivio y conversación entre aliadas, de las asambleas a las manifestaciones, de las manifestaciones a una fiesta, de la fiesta a un futuro común.

Porque #EstamosParaNosotras, este 8 de marzo es el primer día de nuestra nueva vida”.

*Pueden encontrar el texto completo aquí.

– Ya para cerrar –

Si de plano te encuentras con más obstáculos para ponerte en huelga este 8 de marzo, pero sigues con las ganas de  hacer algo al respecto, hay algunas alternativas que dejo por aquí. Recuerda que siempre se pueden reinventar y construir las propuestas, lo importante es que las compartas con otras mujeres:

● Paro total, paro en el trabajo o en las tareas domésticas y en los roles sociales como cuidadoras durante la jornada completa.
● Paro de tiempo parcial parando la producción/trabajo por 1 o 2 horas.
● En caso de que no puedas parar en tu trabajo: usar elementos de negro o violeta como ropa, cintas o cualquier elemento que decidas.
● Boicotear las empresas que usan el sexismo en sus propagandas o en su enfoque hacia las trabajadoras.
● Boicotear a misóginos locales (a ser elegidos por ti)
● Huelga de sexo
● Cese de compras por la jornada
● Bloqueo de caminos y calles
● Demostraciones, piquetes, marchas
● Actos publicos de apostasia de la iglesia católica
● Instala automensaje “fuera de oficina” y explica porque.

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