Jardín Botánico de la BUAP: espacio de biodiversidad y divulgación

Jardín Botánico de la BUAP: espacio de biodiversidad y divulgación

Dalia Patiño | Conacyt Prensa

@conacytprensa

Con una colección científica herborizada de más de 45 mil ejemplares vegetales y una colección viva de más de mil 200 especies, el Jardín Botánico y Herbario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) orienta sus trabajos hacia la investigación y preservación de las plantas nativas en el estado de Puebla, así como la educación y divulgación.

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En un espacio de 10.5 hectáreas conviven tres mil plantas de especies vegetales de plantas silvestres y cultivadas como pinos, cipreses, sabinos, cedros, colorines, pirules, cactáceas globosas, arborescentes y columnares, agaves, orquídeas y la colección más grande de encinos en México.Dra.-Maricela-Rodríguez-Acosta.jpg

Ubicado dentro de Ciudad Universitaria, el Jardín Botánico se consolida en mayo de este año con 30 años de trabajo invertido en la selección y plantación cuidadosa de especies nativas y la creación de ecosistemas particulares para la adaptación de las especies más relevantes de cada región poblana y de otros estados como Oaxaca, Guerrero, Jalapa, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Estado de México, Tlaxcala, Chiapas, Durango, Aguascalientes y Tamaulipas.

“La construcción de este espacio en un inicio fue lenta, pero constante, los proyectos de esta envergadura no se dan a corto plazo, sobre todo porque tratas con seres vivos. Su éxito depende de distintas variables como el clima, el suelo o la recreación de condiciones que apoyen para que las especies se adapten y subsistan en este espacio. Al final, se ha desarrollado un proyecto multidisciplinario”, declara para la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Maricela Rodríguez Acosta, directora del Jardín Botánico y Herbario de la BUAP.

La aplicación de la ciencia

Las plantas están integradas a nuestra vida de distintas maneras y un jardín botánico no solo sirve para observar o conservar especies, también para instruir y aplicar la ciencia de manera directa. Esta aplicación se ha visto reflejada en líneas de investigación trabajadas en el herbario y jardín botánico, como la botánica medicinal, la etnobotánica, la florística y la filogeografía, así como en el campo de los productos naturales, la fitoquímica, la transformación química de metabolitos importantes y recientemente la biología molecular vegetal.

En el laboratorio del Jardín Botánico existe una diversidad de proyectos, como cultivo de tejidos y micropropagación de especies ornamentales, evaluación de semillas de plantas silvestres en condiciones de estrés, bioensayos para evaluar diferentes efectos de promotores de crecimiento vegetal; evaluación de la actividad antioxidante de vegetales verdes tratados con compuestos 22-oxocolestánicos y efectos producidos por promotores de crecimiento en la expresión genética de plantas, entre otros.

En cuanto al herbario, su trabajo científico se concentra en el ámbito florístico, taxonómico y etnobotánico, pero también desarrollan trabajos relacionados con la ecología y el cambio climático.

Algunos de los resultados de estas investigaciones, tanto del jardín botánico como del herbario, se reflejan en publicaciones como Plantas silvestres de Puebla, Plantas de importancia económica en el estado de Puebla y Flora en el estado de Puebla y México, apoyadas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la BUAP.

Educar para generar conocimiento

“El trabajo realizado en los jardines botánicos permite generar conocimiento y al mismo tiempo aplicarlo de manera práctica. Son espacios para desarrollar habilidades en todas las ciencias y no solo en la biología vegetal. Cómo la gente puede aprovechar las plantas, cultivarlas, o bien generar un recurso económico a partir de ellas es solo una pequeña muestra de su aplicación. Hay que recordar que los jardines botánicos son un apoyo para diversas industrias como la alimenticia, farmacéutica, cosmetológica o la energética”, añade la doctora Rodríguez Acosta, al destacar el sistema de educación con que cuenta el jardín botánico que dirige.

jardin-rec1-3117.jpgEste sistema, además de participar en el diseño e implementación de la licenciatura en biotecnología, enseña desde educandos preescolares hasta universitarios, manteniéndose abierto a las propuestas de diferentes líneas de investigación de otras disciplinas. Este acercamiento con un mayor número de estudiantes se ha logrado, en gran medida, a un programa de educación y divulgación a través de cursos especializados y diplomados.

“Lo mismo podemos ver aquí a un egresado de gastronomía, haciendo combinaciones con extractos o flores para uso alimenticio, que arquitectos paisajistas o estudiantes de ingeniería o computación proponiendo proyectos vinculados con sus áreas de trabajo. Con las actividades que se desarrollan aquí, su participación nos enriquece y nos demuestra la importancia de la interdisciplinariedad de las ciencias”.

Sus programas educativos han permitido que el Jardín Botánico obtuviera en 2014 la certificación como Centro de Educación y Cultura Ambiental de Calidad (Nivel 3), por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), misma que fue recertificada en abril de 2016, para el periodo 2015-2020. Referencia especial merece la medalla y mención honorífica del premio al Mérito Ecológico 2016, en la categoría de Investigación, por la contribución que se ha realizado a la flora de Puebla.

Conservación

Especies-típicas-de-Puebla.jpgCon el trabajo coordinado de todo el equipo que integra el Jardín Botánico, como biólogos especializados en botánica, taxónomos y fitoquímicos, además del curador, se ha contribuido al rescate y conservación de especies endémicas como Hydrangea nebulicola (hortensia de enredadera) y algunas especies de árboles del género Quercus. El trabajo en conservación se enmarca en la Estrategia de Conservación Vegetal, en colaboración con la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos (AMJB) y otras organizaciones e instituciones como el Morton Arboretum.

“La hortensia de enredadera es una especie muy rara y frágil reportada solo en los estados de Querétaro y Veracruz; sin embargo, los inventarios y recolección de flora, a través de un trabajo sistemático con los taxónomos, permitió que este tipo de plantas fuera ubicado en los alrededores de Zacatlán, y dado que su población está muy amenazada, se están realizado esfuerzos para su preservación”, declaró la doctora Rodríguez Acosta.

Para el 2014, el conocimiento de la flora de Puebla reportado por el Jardín Botánico cerró con una población de cinco mil 415 especies; en los dos años posteriores se añadieron 300 registros más. El trabajo para el Jardín Botánico no acaba y entre sus planes a futuro está la creación, dentro de sus espacios, de un jardín especial para niños, colecciones satélites en campus regionales y otros centros que permitirán incrementar su colección viva.

También destaca la próxima implementación de laboratorios para el estudio de ecofisiología y farmacognosia (estudio de drogas y principios activos de origen natural).

“Nuestra visión a corto plazo es posicionarnos como un Centro Mixto de Investigación y Gestión de los Recursos Vegetales, a la altura de los mejores del país, apoyados siempre por nuestra universidad, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla”, enfatiza la doctora Rodríguez Acosta.

Publicación original: Conacyt Prensa

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