Convocan a reciclatón electrónico en pro del medio ambiente y la salud

Convocan a reciclatón electrónico en pro del medio ambiente y la salud

Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Se calcula que en México se generan más de 800 toneladas de desechos electrónicos: computadoras, cables, discos compactos, pilas y celulares son tirados a la basura y su destino queda en manos de pepenadores o los recolectores de basura municipal, que simplemente mezclarán esos desechos con el resto, no sólo contaminando con metales pesados el suelo del planeta sino también poniendo en riesgo la salud pública.

Durante 2010, la UNESCO advertía que si de 1981 a 2008 se había producido un billón de computadoras, esa cifra se duplicaría para 2013, lo mismo que la basura generada de dichos aparatos después de su vida útil.

El problema con desechar este tipo de aparatos a la basura común es la contaminación que representa para el suelo cuando, ya rotos o quemados, liberan metales pesados como cadmio, mercurio, plomo e incluso arsénico, lo que además resulta en un problema de igual importancia para la salud de las personas que se dedican a pepenar o trabajan en los rellenos sanitarios.

La organización internacional australiana Clean Up the World define la Basura electrónica o residuo electrónico como un término para designar a “productos electrónicos obsoletos. Incluye ordenadores, impresoras, cartuchos de tinta, pantallas, teléfonos móviles, televisores y máquinas de fax, además de artículos de menor tamaño como pilas, cables y discos”.

En aquel 2010 la Unesco sumaba 800 mil toneladas de residuos electrónicos generados en toda Latinoamérica con el pronóstico de su aumento. Por ello la Unesco estableció el tema de los residuos electrónicos como un un nuevo desafío para la sociedad de la información.  

Según un boletín de la UNAM de 2016, con datos de la ONU, un solo mexicano puede generar entre 7 y 9 kilos de desechos electrónicos al año. Es decir que al año en todo el país se generarían alrededor de 840 toneladas. Para ponerlo en perspectiva, calculan los expertos, podría llenarse el Estadio Azteca dos veces al año con desechos electrónicos. Eso coloca a México como el tercer país en el continente, después de Estados Unidos y Canadá, en generar mayor cantidad de desechos electrónicos.

En contraste, en 2015 el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INEEC) calculaba tan sólo 350 mil toneladas de desechos electrónicos al año. Aún con la diferencia en cifras, es un hecho reconocido por todas las organizaciones e instituciones mencionadas, que del total de esos desechos, el 90% de ellos no recibe el trato adecuado para evitar los daños al suelo y a la salud humana.

En 2010, el INEEC calculaba la vida útil de televisores, aparatos de sonido y teléfonos fijos en 5 años, 2 años para teléfonos celulares y 3 años para computadoras. Sin embargo, con la obsolescencia programada (la reducción intencional de la vida útil de los aparatos electrónicos por las empresas que los fabrican) y el refuerzo de una sociedad del compra-usa-tira-compra algo más novedoso, esos tiempos pueden reducirse y los desechos aumentan.  

Si no reciclamos los componentes de forma segura, substancias químicas tóxicas van a parar al aire, la tierra y el agua. Si no se desmontan los equipos para reciclarlos, los componentes tóxicos de los ordenadores que acaban en los vertederos se vuelven peligrosos al cabo del tiempo. El plomo y el bario se filtran en las orillas de los ríos y el carbón de los cartuchos de tinta deteriora el agua, que se vuelve no potable, incluso después de hervirla

El problema de la toxicidad de estos aparatos proviene de los más de mil materiales con los que se fabrican. Clean Up the World enumera los siguientes:

  • Las placas de circuitos de ordenadores contienen plomo y cadmio
  • Los interruptores y pantallas planas contienen mercurio
  • Las placas de circuitos de impresoras y cables de plástico tienen sustancias resistentes al fuego con bromuro
  • Las pantallas de ordenadores y los tubos de rayos catódicos pueden contener óxido de plomo y bario  
  • Los teléfonos móviles contienen arsénico, cobre, berilio, plomo y zinc  
  • Las pilas tienen litio, níquel y cadmio

Eso, en conjunto con mezclas de plásticos provocan una grave contaminación cuando son desechados descuidadamente:

“Si no reciclamos los componentes de forma segura, substancias químicas tóxicas van a parar al aire, la tierra y el agua. Si no se desmontan los equipos para reciclarlos, los componentes tóxicos de los ordenadores que acaban en los vertederos se vuelven peligrosos al cabo del tiempo. El plomo y el bario se filtran en las orillas de los ríos y el carbón de los cartuchos de tinta deteriora el agua, que se vuelve no potable, incluso después de hervirla”, señala la organización australiana en su página web.

El correcto tratamiento de los desechos electrónicos sería mediante el reciclaje. Algunas empresas reciben desechos electrónicos para sustraer de manera segura los metales que pueden reutilizarse como el cobre o el aluminio y otras empresas rescatan las piezas en buenas condiciones para hacer productos nuevos.

En Puebla existen varios proyectos para contribuir al reciclaje de desechos electrónicos. En la página web del ayuntamiento de Puebla se menciona la existencia de contenedores de reciclaje para desechos electrónicos y tetrapack en Parque Juárez, Parque ecológico, Mercado Madero y Walmart las Ánimas. Además, existen contenedores para el reciclaje de pilas en las tiendas oxxo.

Mientras que en la Facultad de Ingeniería de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, el capítulo estudiantil de la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos (ASME por sus siglas en inglés) y la Sociedad Mexicana de Ingeniería Mecánica (SOMIM), organiza desde el año pasado el Reciclatón Electrónico, un evento dedicado a la recolección de desechos electrónicos.

En la mayoría de los hogares, algunos aparatos electrónicos como pilas, audífonos y hasta televisores dejan de funcionar pero la gente no tiene conocimiento sobre dónde puede dejar su basura electrónica, o simplemente no tiene tiempo para buscar dicho lugar. Con esta idea nace este proyecto dice Raúl Hernández Mendoza, estudiante de séptimo semestre en ingeniería mecánica y presidente del capítulo estudiantil del ASME-SOMIM.

Además de contribuir al adecuado tratamiento de los desechos electrónicos y por ende al cuidado del medio ambiente y la salud pública, con este proyecto los alumnos de distintas ingenierías en la BUAP pueden beneficiarse para:

  • Reciclar piezas electrónicas o mecánicas que podrán utilizar en otros proyectos de la universidad y que de lo contrario tendrían que comprarlas a altos precios.
  • Reciclar con la ayuda de la empresa Recicla Puebla, quien recibe los desechos con la idea de recuperar los metales como el cobre o el aluminio y que, a cambio, le proporciona a los alumnos otros materiales que necesiten para sus proyectos.

El Reciclatón Electrónico se realizará en Ciudad Universitaria los días 29, 30 y 31 de marzo en la explanada de la Facultad de Ingeniería Química (por el acceso de la 18 sur) en un horario de 9am a 5pm.

La invitación está abierta para el público en general y el único requisito será llevar todos los desechos electrónicos que ya no utilicen: pilas, celulares, teléfonos, televisores, cables, audífonos, discos, monitores, computadoras, etc.

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