Una mirada al fanzine en Puebla

Una mirada al fanzine en Puebla

Pese a la mudanza de muchos fanzines al entorno digital, el fanzine impreso sigue dando batalla en el mundo; la escena en Puebla no es excepción

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Foto: Gráfica Mestiza.
Ámbar Barrera

@Dra_caos

La palabra fanzine viene del término fan’s magazine (revista de aficionados) y surge por primera vez como una publicación narrativa de ciencia ficción en Estados Unidos durante 1926.

La antropóloga de la Universidad Autónoma de México (UAM), Aída Analco Martínez, en un artículo publicado por la revista Rebeldía, dice que la producción de fanzines se extiende rápidamente por todo el mundo y para 1960 se enfocan en problemas sociales y políticos, además de ser un medio del movimiento punk.

Según Analco el primer fanzine mexicano data de 1982 y fue producido por jóvenes punks. Eventualmente el fanzine continuó extendiéndose en el país como parte de una lucha por espacios de expresión.

En Puebla comienzan a producirse fanzines a finales de los 80 y la escena se percibe constante hasta finales de los 90

Regularmente los fanzines surgen por la necesidad de los creadores de desarrollarse y tener acceso a los medios de producción y difusión. Entonces comienzan a autoeditarse en completa libertad, producir y distribuir en espacios alternativos. Por ejemplo en Argentina, de acuerdo con Laura Cecilia Caraballo, maestra en Historia de Artes Visuales, en su investigación “Historieta argentina: del fanzine al weblog”, durante los años 90 surgió gran cantidad de fanzines de historietas cómicas como consecuencia de una crisis económica que llevó a cerrar numerosas editoriales.

De hecho el bajo costo de su producción y su fácil distribución son algunas de las características del fanzine, como apunta Analco Martínez: “son publicaciones independientes que se hacen “caseramente” con los recursos que se tengan a la mano, recortes de revistas y periódicos, notas escritas a mano, caricaturas, dibujos, viñetas, fotografías, etcétera, pegadas en hojas, con las que posteriormente se hace una especie de “original mecánico”, que después se fotocopia y se “arma”, es decir, se ordena página por página. Si bien, actualmente hay fanzines que se imprimen en offset y en serigrafía, es el fotocopiado la técnica más usada por su accesibilidad y bajo costo”.

Actualmente hay fanzines realizados en colectivo o de forma individual y de muchos temas, lo mismo de narrativa que de ilustración y sus diversas corrientes y subgéneros. Su periodicidad y existencia son impredecibles: nada garantiza que un fanzine vuelva a publicarse.       

En Puebla comienzan a producirse fanzines a finales de los 80 y la escena se percibe constante hasta finales de los 90. A inicios del nuevo siglo las publicaciones de fanzine se reducen drásticamente por la entrada de la era digital. En esa época, una de las primeras publicaciones digitales fue La Langosta se ha posado. Y es hasta 2012 que, al menos en Puebla, el movimiento del fanzine parece crecer notablemente en los círculos de creadores gráficos y artistas, con el surgimiento de El Contenedor.

Puebla y sus fanzines

El artista visual Antonio Torres (a.k.a. Toño Amoniaco o Bliss), productor de fanzines desde el inicio de la escena en Puebla, relató a LADO B que en el año 2000 entre Puebla y Tlaxcala él percibía una escena muy amplia que hacía no sólo fanzines sino muchos tipos de publicaciones independientes.

–Antes del 2000 todos los que hacían fanzines conformaban una escena fuerte, pero con la llegada y la accesibilidad del internet, muchos se trasladaron al mundo virtual. No dejaron de hacer fanzine pero sí dejaron de hacerlo en físico. Eso no dejó que los impresos desaparecieran pero disminuyeron drásticamente.

Aquí hay mucho talento. Puebla no tiene nada que pedir a la ciudad de México en ese aspecto. Hay gente que está creando en distintos lados, distintas propuestas, sólo es cuestión de unirse y generar estos espacios

En sus viajes al entonces Distrito Federal, visitaba el tianguis del Chopo y podía encontrar fanzines de todo tipo, la mayoría de corte literario o de contraculturas comos los darkies, entonces había tantos de ilustración como ahora, predominaban los de música, sobre todo de punk. Sin embargo en 2003 ya ni siquiera en el DF encontraba el mismo escenario. La producción de los impresos disminuyó visiblemente.  

Del 2000 al 2003, Bliss organizó encuentros de productos (fanzines, revistas) impresos alternativos. La idea era invitar a gente de todos lados para conocer lo que se estaba haciendo, pero precisamente no realizó un cuarto encuentro en 2004 por el hueco que había hecho internet. Incluso él mismo dejó de producir fanzines hasta hace algunos meses.

Bliss cree que aunque los fanzines nunca dejaron de hacerse, el trabajo de El Contenedor fue importante por mantener la constancia, a diferencia de fanzines que podían morir después del primer número. Ello hizo que el nombre y el trabajo de El Contenedor se fuera conociendo cada vez más y otras personas comenzaran a motivarse para hacer sus propios fanzines.

El Contenedor fanzine nació en 2012 de la mano de un colectivo de entusiastas entre los que se encontraba Gabriela González, quien en entrevista para LADO B contó que a lo largo de sus tres años de existencia, El Contenedor produjo entre 13 y 14 números.

El pasado 28 de enero Ediciones Diente de León presentó su segunda serie de fanzines en El Venado y el Zanate y también organizó una pequeña charla entre tres productoras de fanzine: la misma Gabriela González, de Ediciones Malhechx y Ediciones Crecientes; María Rodríguez, de El Club de los Broken Hearts y Jessica Romero, de Ediciones Diente de León.

Actualmente Gabriela realiza fanzines de su trabajo gráfico bajo el nombre de Producciones Malhechx, además ofrece talleres y produce fanzines colaborativos desde su colectivo Lxs Crecientes.

–Quienes trabajamos en El Contenedor, vimos crecer desde entonces muchos proyectos, y que surgen nuevas propuestas, algunas enfocadas en la gráfica y otras a la literatura. El que haya cada vez más proyectos me parece muy chido, habla de un movimiento activo.

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Jessica Romero y Christian Cázares se encargan de la producción de fanzines bajo su editorial independiente Ediciones Diente de León. Durante su participación en la charla, Jessica dijo que ha observado una producción de fanzine muy fuerte en la Ciudad de México donde incluso se hacen eventos especializados. En el caso de Puebla considera que la producción va creciendo cada vez más y que si todos esos esfuerzos logran vincularse, también podrían crecer juntos.

–Aquí hay mucho talento. Puebla no tiene nada que pedir a la ciudad de México en ese aspecto. Hay gente que está creando en distintos lados, distintas propuestas, sólo es cuestión de unirse y generar estos espacios.  

Tanto ella como María Rodríguez, quien está a unas semanas de celebrar un año de publicaciones del fanzine El Club de los Broken Hearts, coinciden en que aún hay mucha gente que no sabe lo que es un fanzine.

María cree que aunque la gente no está familiarizada, puede identificarse con los textos y los contenidos, el punto es que desde la realización del fanzine se busque ser incluyente y empático.  

La forma de dar a conocer los fanzines es acudir a eventos diversos, como Jessica, que con Diente de León ha asistido a ferias de libro independientes y convenciones de anime y cómics, explorando terrenos y públicos diferentes a los que son cercanos a la producción gráfica autogestiva local, donde sí están familiarizados con el concepto del fanzine. O Gabriela, que con su colectivo Lxs crecientes hace talleres de creatividad y fanzine para niños en Casa Conejx (Mario Escobedo #7, colonia Joaquín Colombres, Puebla)

Bliss tiene una opinión contraria a la de Jessica, María o Gabriela. Él considera que la escena del fanzine en Puebla es más bien reducida si se compara con Xalapa, por ejemplo, que aunque tiene una tradición menor de publicaciones independientes, por ahora es una escena muy fuerte y visible, prueba de ello es su encuentro de productoras independientes que reúne a aproximadamente 40 ponentes, muchos de la escena local.

En Puebla, tanto Bliss como Gabriela y Lxs Crecientes abrirán una convocatoria para organizar un encuentro similar en abril.

–Será un ejercicio para ver qué tanta gente hay haciendo publicaciones y conocernos entre todos, esperando que surjan más proyectos de ahí.

Algunos de los fanzines que se publican en Puebla:

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