Arrival: ¿la última gran pieza de la ciencia ficción?

Arrival: ¿la última gran pieza de la ciencia ficción?

Héctor Jesús Cristino Lucas

El sudafricano Neil Blomkamp, -autor intelectual de District 9 o Chappie– J.J. Abrams –Super Eight, Star Wars VII– junto con Gareth Edwards -de Monsters y muy pronto Star Wars: Rogue One– son los máximos representantes de la ciencia ficción actual. O al menos en Hollywood. Sin embargo, últimamente se ha dicho que el canadiense Denis Villeneuve debe añadirse a la lista por traernos, la que según la crítica, es la mejor película de ciencia ficción del 2016. Otros, más arriesgados, dicen que de los últimos años. Y ha alcanzado incluso porcentajes de 93% en sitios como Rotten Tomatoes. Arrival -o La Llegada- es ahora una de las mejores propuestas en el género Sci-fi.

¿Pero qué tan cierto es esto? ¿Acaso estamos frente a una de las obras más grandes de la ciencia ficción de los últimos años? Verán, el público tiende a predisponerse cuando la crítica sale a la vanguardia. Pasó con The Witch de Robert Eggers, que se consideró la mejor película de terror del año, sin embargo, gran parte del público salió a la defensiva por creer que semejantes declaraciones no eran más que una simple exageración. Al día de hoy, Arrival, podría enfrentarse a una nueva oleada de detractores que la empujen al mismo sitio frente a la gran crítica que la defiende. A creer que se trata de una película más de invasiones alienígenas. Sí, a una más del montón.

La verdad es que me ocurre algo bastante curioso con Villeneuve. Cada que veo una de sus películas termino más convencido en que estamos frente a un gran maestro del séptimo arte. No de la ciencia ficción, no del drama, no del thriller… del séptimo arte. Una especie de nuevo Danny Boyle, que del emblemático Trainspotting saltó al terrorífico 28 Days Later. Que del 28 Days Later conquistó el espacio con Sunshine. Denis Villeneuve, gracias a sus multifacéticos saltos que van desde el extrañísimo Maelström, pasando por los ya míticos Incendies, Prisioners, Enemy y Sicario, lo han convertido ya en uno de los directores más aclamados de los últimos años.

No es gracias a su última película que Villeneuve es ahora lo que es. Su legado habla por sí solo. Arrival simplemente viene a confirmar lo que ya sabíamos. Que estamos frente a un director dedicado, que conoce y que sabe lo que hace. Que puede tomar la premisa más básica para convertirla lentamente en algo fuera de lo común. Arrival, con una premisa tan gastada y que puede recordar al Independence Day de Roland Emmerich cambia de curso cuando menos lo esperas. Estamos, más bien, frente a una nueva e interesante versión de The Day the Earth Stood Still de Robert Wise.

Si recordamos aquel gran clásico de alienígenas que apareció en 1951, década de oro para la ciencia ficción, además de exponer los miedos y paranoias gubernamentales de EU en plena Guerra Fría, resulta ser una gran crítica social y hasta existencialista. Los críticos la han definido como una especie de “invasión pacífica”, cuyo objetivo primordial era cuestionar las obscuras posturas humanas, terribles y catastrofistas que nos ha llevado a separarnos como especie. De ahí que estos míticos visitantes llegaran para probarnos como raza y emplear una solución -aunque un tanto extremista- a todas nuestras diferencias.

Arrival mantiene un trasfondo bastante similar, cuestionando nuestro paso por el mundo y la forma en cómo entendemos y estructuramos la existencia de este universo a través del lenguaje. Villeneuve se basó en la novela corta del escritor Ted Chiang: Story of Your Life, cuya premisa nos hablaba -como Lanthimos en Kynódontas– de que el sistema de escritura y la lengua han sido desde siempre el filtro definitivo que nos hace comprender el tiempo y toda nuestra existencia. Y es que la ciencia ficción, como el cine de terror por supuesto, ha servido como poderosa alegoría a la hora de retratar miedos profundos, excelsas utopías e incluso, cuestionamientos filosóficos.

Recordarán, por ejemplo, el Blade Runner de Ridley Scott basado en la novela de Philip K. Dick, donde a través de distópicos escenarios los replicantes, cuestionaban su existencia en ese mundo hasta emprender un viaje en busca de su creador.

Arrival, en pocas palabras, es una película que nos habla más de la humanidad que de los propios alienígenas. Estos últimos son sólo una excusa, o bien, un punto de partida. George A. Romero lo hacía bastante con sus zombies, demostrando el individualismo del hombre y su falta de confianza unos a otros para actuar ante un problema de talla global. Esta película, entonces, entra en el canon de filmes donde la ciencia ficción juega un papel de subtrama, similar incluso al filme de Robert Zemeckis, Contact, donde lo importante era el humano y su toma de decisiones. Su pensamiento y el famoso “no están solos en el universo”.

Incluso se ha dicho que una fuente de inspiración puede provenir del escritor de horror cósmico por excelencia: H. P. Lovecraft. El escritor Ted Chiang nos muestra unas criaturas bastante similares al ya famoso Cthulhu dentro de la mitología lovecraftiana. De hecho, el tema del tiempo y su visita en la Tierra también tiene cierta alusión a este “Dios antiguo”, aunque claro, omitiendo el halo catastrofista que envuelve a la literatura de aquel mítico escritor, ya que Arrival no es una película pesimista ni mucho menos apocalíptica. Se ha esforzado, dicen por ahí, en devolverle “la fe” a la humanidad.

Villeneuve es un director que sabe mover las piezas. Muchas de sus películas carecen de tramas complejas, pero terminan siendo más profundas de lo que parecen al comienzo. Incendiers, es un gran thriller de búsqueda y pasión, donde los secretos tiñen la trama de intensos significados. Enemy, basado en la novela El Hombre Duplicado de José Saramago, un profundo thriller psicológico bastante parecido a la novela de Dostoiesvski: El Doble que cuestiona el tema de la identidad. Y ahora, Arrival, un potente film de ciencia ficción que alude a los clásicos The Day the Earth Stood Still  o Contact para revelarnos un discurso existencialista de nuestro paso por el universo.

De hecho, y por la gran relevancia que Villeneuve está teniendo hoy en día, será el encargado de traernos la secuela directa de Blade Runner el año que viene. Una tarea complicada, aunque está en muy buenas manos.

Ahora bien… ¿Arrival es la última gran pieza de la ciencia ficción? Aseverar esto predispone aún más a la audiencia. Se decía que Jonathan Glazer, por ejemplo, era el nuevo Kubrick gracias su intenso thriller Under the Skin o que Goodnight Mommy de Veronika Franz era una digna sucesora del aterrador The Shining. Sin embargo, no creo que ahora sea tan complicada esta pregunta. Luego de tantas películas del género que han sido un fiasco total, como The 5th Wave de J. Blakeson, o de otras tantas que no son para tomarse tan enserio como Independece Day: Resurgence, Arrival es una maravilla en la ciencia ficción.

No Gravity de Cuarón, no Interestellar de Nolan. En el mismo estilo que The Day the Earth Stood Still de Robert Wise o Contact de Robert Zemeckis, Arrival será recordada casi como un referente en futuras películas, porque sí, esta es la última gran pieza del género.

Sinopsis:

“Cuando naves extraterrestres comienzan a llegar a la Tierra, los altos mandos militares piden ayuda a una experta lingüista para intentar averiguar si los alienígenas vienen en son de paz o suponen una amenaza. Poco a poco la mujer intentará aprender a comunicarse con los extraños invasores, poseedores de un lenguaje propio, para dar con la verdadera y misteriosa razón de la visita extraterrestre…” 

 

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft. Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte. A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado. Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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