Aranzazú Ayala | Luis Colchado

@aranhera

Durante tres días el centro vacacional del IMSS en Metepec, Atlixco, se convirtió en un portal a otra dimensión. Bien lo vaticinaba el logotipo de una nave espacial que distinguía al escenario más under del Festival Fascinoma, que fue por tres días la casa de cientos de personas de varios estados de la República que descubrieron una propuesta musical y de producción totalmente distinta a la que se da en los festivales de música electrónica en México.

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Larry Heard, AKA Mr Fingers. Foto: Luis Colchado
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Awesome Tapes From Africa. Foto: Luis Colchado

Entre los headliners estaban Mala, Dam Funk, Larry Heard aka Mr. Fingers (uno de los creadores del original Chicago House), Machinedrum y KODE9. La mayoría tocó en el escenario principal cubierto por una suerte de medio domo blanco que el segundo día tuvo proyección de visuales durante toda la noche. A unos metros del pasto donde bailaba la gente estaban las albercas del centro vacacional y en una loma el letrero que anunciaba el nombre del planeta: Fascinoma.

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Dam Funk. Foto: Luis Colchado
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Escenario principal de Fascinoma. Foto: Luis Colchado

Lo que prometieron los organizadores y promotores del festival se cumplió: una propuesta distinta a eventos ya consolidados como Mutek, Ceremonia o Bahidorá. Un evento con audio de calidad, con dos noches y tres días de música electrónica de raíz negra. Fascinoma fue una travesía para conocedores o para quienes no teníamos idea de lo que íbamos a escuchar. Y todos salimos con una gran sorpresa en cuanto a la calidad de la música.

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Andras Fox. Foto: Luis Colchado
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Gaslampkiller. Foto: Luis Colchado

El escenario de la nave espacial, el UFO –distinguido del otro cuyo logotipo era XX, como la cerveza patrocinadora–, albergaba los géneros más experimentales con sonidos más complejos. Dubstep, stepper, drum & bass y demás vertientes de la llamada “bass music”. El audio anunciado para ese espacio era el sistema Void Acustics, que hizo su debut en el país. Y no defraudó. Los sonidos atravesaban al público y salían con una nitidez que permitía hablar sin tener que gritar.

Cada escenario tenía una identidad propia y la vibra de la música era totalmente distinta aunque englobada en el mismo concepto del festival.

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Mala. Foto: Luis Colchado
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Fascinoma. Foto: Luis Colchado

Tocaron talentos nacionales como Redeker, y también el potente dúo británico Khan & Neek que incorporan a su música remixes de voces negras del hip hop, dub y roots reggae.

Es difícil saber por qué estos géneros son menos comunes en el país, pero sería como una suerte de Massive Attack mucho más oscuro, más profundo y con un toque de rudeza. Tampoco son sonidos hechos necesariamente para bailar, sino para disfrutar de una manera más contemplativa, para apropiarse de la arquitectura de sus notas y descifrar los ruidos que salen de las máquinas y los viniles.

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Escenario principal Fascinoma. Foto: Luis Colchado
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Escenario principal Fascinoma. Foto: Luis Colchado

La idea de crear el Fascinoma fue de Rene Gelston, el cerebro creativo detrás de la icónica tienda londinense Black Market Récords. Tanto él como los demás encargados a nivel nacional y local de hacer que se construyera y se pusiera en marcha la nave del Fascinoma estuvieron durante los tres días entre la gente, moviéndose al ritmo del house, del techno de raíz, y de los sonidos más duros y experimentales.

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Jacques Greene. Foto: Luis Colchado
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Kris Berle. Foto: Luis Colchado

¿Y por qué en Metepec, por qué en Puebla, por qué ese line up tan inesperado y a la vez tan único en las propuestas musicales de México? El Fascinoma fue todo un concepto que nació inspirado por la música electrónica de raíz negra, no pensado como un evento masivo –muy lejos de conciertos de música electrónica en gigantescos espacios o con propaganda masiva.

El festival no fue tanto una propuesta visual, ni tampoco un rave que implica largas travesías y pasar por varias incomodidades. El Fascinoma nació de una fascinación por la música, que fue el hilo conductor de los tres días –sólo detenidos por una extraña pausa de cuatro horas durante la mañana del sábado.

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Joey Ánderson. Foto: Luis Colchado
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Palms Trax. Foto: Luis Colchado

No sabemos si el Fascinoma se repita, aunque el sentir general fue y sigue siendo que haya una siguiente edición. Pero sin duda será una referencia, no sólo a nivel local, de un festival diferente, de una nueva propuesta apostándole a la esencia de un evento de este estilo: a la calidad musical.

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