¡Hagamos un robot!

¡Hagamos un robot!

Aranzazú Ayala Martínez

@aranhera

Desde hace 15 años el doctor Daniel Mocencahua Mora, profesor de la facultad de Ciencias de la Electrónica, se ha encargado de difundir la ciencia a niños, jóvenes y adultos. Con un grupo de estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Buap) conforma el grupo Hipercubo, dedicado a compartir la ciencia.

Su labor como coordinar del departamento de Difusión y Conocimiento es principalmente dar talleres sobre todo para niños de nueve años en adelante, aunque lo han hecho también para alumnos de kínder, a profesores y adultos mayores.

Hipercubo se dedica a la divulgación de la ciencia, sobre todo de la robótica. Los talleres se dan por invitación específica de escuelas y de maestros con quienes ya han trabajado, y también de otras instituciones como el INAOE, dentro de su programa “Baños de ciencia”. El doctor Daniel Mocencahua cuenta que han trabajado también con grupos artísticos, como el Colectivo la 15.

Dentro de los talleres hay varias propuestas; la más sencilla es la de hacer un robot con un molde de papel, con leds en lugar de ojos que cambian de color y de intensidad de parpadeo dependiendo de la luz que recibe.

Mientras los niños arman, los talleristas les explican qué es un robot, y cuando los alumnos son muy pequeños se hace también un repaso de los cuerpos geométricos. Hay otros modelos cuyo ensamblaje es más complicado, también de papel: todos están en la oficina de Mocencahua, todos los robots de diferentes colores y tamaños que enseñan a hacer o que a veces sólo van a mostrar y a explicar cómo funcionan.

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez

El doctor Mocencahua siempre se ha dedicado a la difusión de la ciencia. Participó en el grupo del robot pianista Don Cuco el guapo, pero ahí el trabajo era con académicos y especialistas. Después empezó a juntarse con estudiantes para la difusión de la ciencia.

“Una de nuestras ideas es que si tú estás en una escuela pública, y todos sus recursos vienen de la sociedad, pues tienes que devolver algo a la sociedad. Y nuestra forma más inmediata de hacerlo es precisamente mostrando lo que sabemos a los niños y los jóvenes, y que no es imposible que lleguen a ser ingenieros en áreas como la mecatrónica”, dice.

Los talleres ayudan para demostrar que cosas prácticas y divertidas pueden utilizarse para la vida diaria, y también que cosas que parecen muy complicadas están realmente al alcance de todos. Por ejemplo, uno de los robots se hace con el cascarón de plástico de un huevito kínder, dentro instalan un pequeño foco que funciona con sensores de luz: al acercar el huevo a la luz, el foco rojo se apaga y al alejarlo se prende. En el taller, que dura dos horas, se decora el huevo como si fuera un insecto y así los niños tienen un interesante robot.

En el caso específico de la enseñanza a profesores, los talleres son abiertos. Mocencahua no cree que haya que restringirlos, porque sino, dice, estás mutilando el saber. “Esta partición de decir que aquí están las ciencias y aquí las humanidades nosotros creemos que es mala, porque como es un producto de la humanidad también esto es cultura, es lo que queremos que se den cuenta.”

Para ponerse en contacto con el doctor Daniel Mocencahua y conocer más sobre su trabajo pueden escribir a la página de Facebook de Hipercubo y en su blog, donde publican los artículos y talleres que han hecho.

Periodista en constante formación, interesada en cobertura de Derechos Humanos y movimientos sociales. Reportera de día, raver de noche. Segundo lugar en categoría Crónica. Premio Cuauhtémoc Moctezuma al Periodismo Puebla 2014. Tercer lugar en el concurso “Género y Justicia” de SCJN, ONU Mujeres y Periodistas de a Pie. Octubre 2014

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