Casa de Estudios Artísticos: creatividad y diálogo

Casa de Estudios Artísticos: creatividad y diálogo

Su metodología no se centra en los contenidos sino los procesos: saber cómo concebir una forma del lenguaje artístico que se elija

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez
Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Roxana Cortés y Miguel Escabernal son dos creadores originarios de Guerrero. Y hace 5 años, cuando tenían entre 21 y 22 años, se plantearon un proyecto para cubrir las necesidades más apremiantes en el campo de la creación y el arte: la divulgación cultural y la reflexión desde la enseñanza de los procesos de aprendizaje para los creadores.

Entonces nació la revista y editorial Rojo Siena, la cual ha trabajado en forma desde aquel tiempo y ha acompañado las mudanzas de sus creadores hacia la Ciudad de México y en Puebla, donde actualmente residen. Hasta ese punto cubrieron la necesidad para la divulgación cultural, sin embargo, es hasta febrero de este año que inauguran su proyecto de enseñanza con la apertura de la Casa de Estudios Artísticos.

La idea inicial era la enseñanza como un vínculo no sólo desde los maestros hacia los alumnos, sino también a la inversa, a través de un diálogo para el enriquecimiento mutuo.

En febrero se ofertaron los primeros 3 talleres en la 7 poniente 502, el domicilio actual de la Casa de Estudios Artísticos. A principios de julio salió la convocatoria para sus talleres de verano y de hecho la convocatoria para todos los talleres está abierta permanentemente, para que quien quiera tomar un taller pueda hacerlo en cualquier momento, esperando un máximo de 15 días para iniciar.

Los talleristas en Casa de Estudios Artísticos son Roxana Cortés, que se especializa en escritura; Miguel Escabernal, artista plástico que se especializa en dibujo y Alejandro Teutli, también artista plástico que se especializa en pintura. Han tenido también talleristas colaboradores como Eduardo Lizarde, quien dio un taller de música y esperan trabajar con creadores de otras disciplinas en el futuro.

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez
¿Cómo se aprende en la Casa de Estudios Artísticos?

En la Casa de Estudios Artísticos no pretenden abanderarse con algún nombre ni corriente artística o postura política, aunque sí defienden ciertas posturas estéticas (que además se encuentran abiertas y flexibles) en sus metodologías.

En el caso del taller de escritura creativa con Roxana Cortés, explica que la parte medular es comprender los procesos de la escritura desde el conocimiento de las técnicas formales como la métrica.

Este conocimiento general suele considerarse aburrido e inflexible, sin embargo en este caso no se aborda desde la visión academicista de las escuelas, sino desde la experiencia misma del escribir y leer a quienes escriben.

–Existen formas de escribir literatura seria pero el al final es el proceso el que va a determinar cómo te acercas a la disciplina y cómo usas sus elementos a tu favor –explica Roxana Cortés en entrevista para Lado B.

En la práctica de los talleres se descubre que esta teoría no tiene por qué ser tediosa sino algo más bien básico (aunque fundamental) y sencillo, que hará comprender al tallerista su propio proceso al escribir y crear.

–Me interesa que si estamos escribiendo, no preocupemos y nos ocupemos en el proceso formal de la escritura pero que también lo hagamos desde nuestra sensibilidad y nuestras formas propias en que esa sensibilidad habita el espacio literario –agrega.

Suena serio pero no lo es tanto, como explica la escritora. El método se enfoca en actividades donde se desarrollan la fluidez, la creatividad y también se realizan ejercicios fónicos para entender la escritura no sólo desde lo técnico sino también desde lo práctico.

No soy yo el que está marcando la pauta o el ritmo, sino los ejemplos que puede tener toda la historia del arte. Y por arte no sólo el arte europeo o el arte mexicano, sino en lugar de cerrar los límites del ejercicio creativo, siento que se pueden ampliar más si se conoce con estos ejemplos qué es la composición o cómo se puede abordar la forma en general

Así, abrir el panorama sobre lo teórico estará sumando a las posibilidades para la creación.

Por su parte, Miguel Escabernal, quien imparte el taller de dibujo creativo y dibujo anatómico, dice que suele señalarse a la academia como un monstruo que se equivoca o que impone, por eso cuando se estudia la parte técnica de las disciplinas, se cree que es un conocimiento rígido y árido, por lo que la gente se marcha en busca de un conocimiento más lúdico y libre. Sin embargo, en los talleres de la Casa de Estudios Artísticos manejan un punto medio donde se puede hacer una revisión desde la historia y la teoría que no necesariamente tiene que coartar tu libertad creativa.

Escabernal aclara que no busca venderse como un artista o un maestro, sino como un interventor: pone sobre la mesa ejemplos no cronológicos de cómo trabajan algunos creadores desde el renacimiento hasta lo contemporáneo para analizar cómo plantearon ellos la parte técnica en sus obras. Esto sin seguir un programa y sin dejar a un lado a disciplinas o corrientes que por lo regular no se consideran artes, como el cómic norteamericano, el anime japonés y el diseño gráfico, por mencionar algunos.

–No soy yo el que está marcando la pauta o el ritmo, sino los ejemplos que puede tener toda la historia del arte. Y por arte no sólo el arte europeo o el arte mexicano, sino en lugar de cerrar los límites del ejercicio creativo, siento que se pueden ampliar más si se conoce con estos ejemplos qué es la composición o cómo se puede abordar la forma en general –dice Escabernal.

–Finalmente -agrega Roxana Cortés- no se trata de decir a la gente qué dibujar, qué pintar o qué escribir. Es decir, los contenidos de los ejercicios que se realizan no son el eje medular, sino los procesos: saber cómo concebir una forma del lenguaje artístico que se elija.

Casa de Estudios artísticos no se concibe como un taller de producción sino como un taller de ejercicios prácticos, y esa es la visión compartida por sus talleristas.

–Se acerca mucha gente al arte y cree que el arte son contenidos. Es decir, hasta que yo no domine un tema no puedo producir en torno algo, descuidando en el transcurso cuestiones formales que tienen que ver con la producción no en su sentido material sino en la construcción del proceso. Por eso una de las metas de los talleres es que la gente se lleve los ejercicios a casa para seguir practicando. No damos instructivos, vaya.

Foto: Marlene Martínez
Foto: Marlene Martínez
¿Cómo se vive ese método de aprendizaje?

En Casa de Estudios Artísticos también se procura que los grupos sean reducidos (de 8 personas máximo) para poder ofrecer una atención más personalizada, y no hay un mínimo o máximo de edad o experiencia para ingresar.

A los talleres han asistido personas desde 11 hasta 35 años y hay desde quien nunca había dibujado antes hasta creadores con una larga trayectoria y experiencia. Roxana y Miguel cuentan que las interacciones en ese sentido han sido muy gratas: a los iniciados les motiva ver el trabajo y los proyectos de los avanzados, y los avanzados suelen encontrar revitalizante ver a los iniciados sin temor alguno por soltar los trazos.

–Nos interesa -dice Roxana- que algo más nos mueva a buscar no sólo el aprendizaje como un espacio cerrado, sino como el diálogo y el enfrentamiento con los demás. No se trata de que uno llegue y diga que así son las cosas, toma, copia y aprende, sino mantener cierto ritmo, sin impedir que los que hemos estado en esos talleres tengamos esa hambre por conocer nuestras limitaciones pero también nuestras posibilidades para crecer y tal vez derribar esas limitaciones.

Para obtener más información sobre Casa de Estudios Artísticos puedes consultar su página de Facebook.

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