Paola Llamas Dinero

 

Necesito una puerta cerrada. Necesito un pedazo de tierra seca para lanzarla al aire y ver dónde caen los pedacitos. Necesito que las raíces no se queden en el hueco que hay en la pared de mi casa. Tengo en los ojos un rollo velado por 22 años y sigo creyendo que los químicos harán su efecto. Estoy a 30 años de que los químicos no hagan su efecto. Un hombre es todos los hombres. Un hombre es la tristeza del mundo. Un hombre es la muerte viva. Mi garganta es un muro de llantos contenidos. Mi garganta no puede ser un muro debe ser otra cosa. Mi garganta es una oblea. Mi garganta es un perro aplastado por un camión cuando buscaba su casa. Me duele la nuca de no servir para nada. Mi garganta. No tengo voz y no hablo. No tengo vista pero los ojos se me están poniendo rojos. No te los talles porque se acaban. Se me están acabando. La oscuridad no es suficiente para no ver nada. Ojalá pueda comerme tus ojos. Las pestañas más largas del mundo. El norte no está tan lejos. Somos pobres pero amamos. Necesito que mi estómago deje de hacer huracanes cada medio día. Necesito que mi cabeza recuerde un tono de voz. Lucho contra el olvido de una risa que retumba. Necesito ganar un premio para ir a verte. Necesito que una ciudad lleve nuestros nombres. Quizá nuestros nombres no sirvan pero están regados por una pequeña parte del país. Necesito que el viento los siga regando. Nadie leerá nuestros poemas en el futuro. Ojalá que la noche del 2 de mayo de 2015 nunca acabe. Se acabó. Necesito que mi madre estoy preocupada por ti. Cava más hondo cava más hondo cava más hondo. El doctor me enseñó a aceptar la oscuridad. La enfermedad me estoy quedando ciega por exceso de luz. Necesito dejar de sentirme miserable. Necesito que las partículas del miedo dejen de aplastarme el pecho. Me da miedo decir estoy enamorada. Me da miedo decir no puedo controlar mi amor por el mundo. Me da miedo mirarme a los ojos por 30 minutos. No quiero que te mates. Necesito dejar de pensar en el sonido que haces cuando tienes un orgasmo. Entiérrame todas las agujas que tengas en la cajita de tu pecho. Mi cuerpo está tirado en el piso desde hace varios meses. Las moscas. El dolor no es la cosa más fea. Ojalá si escribo tu nombre 10 veces vengas. Ojalá si no veo tus fotos vengas. Ojalá si escucho tu voz en mi cabeza te encuentre afuera de mi casa con una mochila y los lentes pegados con cinta. Ojalá una canción suicida sea el soundtrack de nuestro próximo encuentro. La gente, agacha la cabeza no te muevas. Aquí hay más ruido que en la calle. Necesito dejar de hablar de ti cuando a la gente no le importa. Necesito no volverme loca. Necesito volverme loca para no necesitar. Necesito que los zancudos nos dejen dormir. Necesito que alguna de las palabras de este poema contengan tu sonrisa. Cuántas veces he escrito tu nombre con las letras de este poema. Necesito dejar de decir que esto es un poema cuando es más bien un vómito. Necesito lavarme cada rincón del cuerpo cuando me baño para no acumular basura. Necesito escribir 100 cartas que no entregaré a sus destinatarios nunca. Necesito firmar sin. No tenemos nombre pero tenemos unas cajas de cerveza. Según estadísticas si hubiera un concurso yo sería la exnovia más mala del mundo. Necesito dejar de usar el internet como pretexto. El internet es el mejor pretexto. Alguien puso una bomba de tiempo bajo mi cama. Estoy haciendo una fogata con todas las cosas que me hacen feliz. Hay que hablar de cosas que duelen. Hay que reírnos de nosotros mismos cuando estemos igual de jodidos. Hay que hablar de que la soledad es nuestra máxima cosa en común. Hay que decir que no importa cuando importe. Hay que llorar cada que la piedra de los intestinos se ponga seca. Hay que tallarse los ojos con tierra para ver mejor cuando amanece. Hay que decir no nono cuando quieres decir solo no. Hay que sonreír cuando el cáncer se come a la gente por el estómago. La muerte. Hay que gritar a media calle un miércoles cuando todos los bares nos corran. Hay que hablar hasta las 5 de la mañana de nuestros traumas. Hay que llorar cuando no entendamos. Hay que llorar cuando la culpa no se vaya a dormir a otra habitación. Hay que llorar cuando todo esté bien. Hay que llorar cuando estemos desnudos a media noche en nuestras camas. Hay que llorar cuando algo muere. Hay que llorar cuando no sintamos nada. Necesito un te voy a dar un abrazo aunque haga mucho calor y sudemos. Necesito que el dinero no sea la razón de mi desgracia pero el terapeuta sale caro. La terapia más efectiva son mis manos sangrando. La terapia más efectiva es mirarme al espejo y besarme de lengua aunque me dé mucho asco. La terapia más efectiva es el agua fría quemándome la piel por dentro. Necesito hacer una colecta y pagarle a un terapeuta de verdad. La poesía no tiene la culpa. Necesito un terapeuta de verdad. La poesía no tiene la culpa. Perdóname.

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