Las 7 mejores películas de Wes Craven

Las 7 mejores películas de Wes Craven

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Héctor Jesús Cristino Lucas

El cine de terror está de luto. Ya lo sabemos. Un grande del género, una eminencia que a pulso se ganó su lugar entre los clásicos sanguinolentos y aterradores de toda la historia, ha partido a mejor vida el pasado domingo 30 de agosto sólo para convertirse en una leyenda. Al lado de otros pilares importantes que no sólo fueron pioneros sino que también modificaron el horror hasta convertirlo en lo que es ahora, como John Carpenter, Dario Argento, George A. Romero o Sean Cunningham. Craven debe ser considerado como un creador de obras de culto que han inspirado a cientos de cineastas.

Aunque algunos lo consideren un tipo con suerte, cuyas películas buenas son contadas con los dedos, debemos tomar en cuenta que este cineasta logró lo que pocos: quedar en la historia como uno de los gran referente del slasher, que si bien ya se había explorado anteriormente, y en los 70s tuvo incluso su subgénero italiano conocido como “Giallo”, fue gracias a Sean Cunningham con “Viernes 13”, John Carpenter con “Halloween” y por supuesto a Wes Craven con su famosa “Pesadilla en Elm Street”, que terminaron por darle carta de naturalidad convirtiéndolo en parte del horror americano del asesino sobrenatural, generalmente con máscara, que acecha adolescentes promiscuos.

Aunque no sólo aportó un par de ideas que tienen que ver con el “slasher” sino también con otras tantas películas filmadas en distintos géneros. Por esto y como memoria a este fantástico cineasta, El Cinemaniado de Lado B les presenta, “Las 7 mejores películas de Wes Craven” y sus grandes repercusiones en el cine de terror.

7.- The People Under The Stairs (1991)

Empezamos con un clásico noventero, amado por los cinéfilos cada que se toca el tema Wes Craven. Y es que mucho antes que “Scream” apareciera en 1999 y se le considerara la mejor película de terror noventera por excelencia, “The People Under The Stairs” ya había aterrado a muchos justamente al inicio de la década. Una película alucinante, que de vez en cuando retoma elementos de los cuentos de hadas pero trasladados a un contexto contemporáneo. De hecho, muchos de los sucesos que se narran son de vez en cuando surrealistas y hasta grotescos, pero siempre con un leve tono de humor que se le ha caracterizado a Wes en la mayoría de sus películas.

Otro dato interesante, y que quizás nadie en su tiempo haya notado, es que es una plena crítica a las autoridades o figuras de poder. Una especie de alegoría que juega con los personajes principales, véase los padres como tiranos o dictadores manipulando al pueblo; es decir, los pobres niños que tendrán que arreglárselas mediante las decisiones perturbadoras de quienes dependen. Lo curioso es que directores que siempre fueron considerados de segunda categoría: Serie B, terror, gore, sean capaces de generar excelentes críticas sociales o hasta políticas. Algo como lo que hizo John Carpenter con su fantástica “They Live” en el 88.

6.- Shocker (1989)

Ocurre algo gracioso y hasta digno de contar cuando se habla de “Shocker”. Y vamos a decirlo: es muy de los ochentas. Es exageradamente ochentera. Es decir, si alguien quisiera describir el cine de terror de esa época debe ver la película de Craven sí o sí. La ya clásica comedia horrorífica sumamente extraña con toques rocambolescos que rayan en lo inverosímil o en lo ridículo, pero que gracias a todos esos elementos, aunados al gore, a lo visceral y al sin sentido, la vuelven el clásico de los 80s que nadie debería perderse. Es decir, describe a la perfección un momento histórico donde la creatividad mandaba y donde generalmente se podía decir todo sin censura.

¿Algo más que decir? Los Simpson, amos supremos de la hipertextualidad, crearon una parodia que hacía referencia a esta película en “La casita del terror IX” de nombre “Hell Toupée”. Épico.

5.- The Hills Have Eyes (1977)

La segunda película filmada por Craven, luego de un polémico producto que hablaremos después. Una joya que lamentablemente ahora podría decirse: “le pesa el tiempo”. Aunque tiene el sello del director, este filme se siente estancado en cuanto violencia extrema gráfica. Se hablaba mucho en los 70s de “The Hills Have Eyes” como algo impactante y aunque lo fue en su momento, ahora ha sido eclipsada por el remake del mismo nombre del visceral Alexandre Ajá. El mismo que de hecho también logró vencer al clásico “Piraña” de Joe Dante con su “Piraña en 3D”.

Hay que decirlo, la historia es entretenida, pero ya en 1977 teníamos referencias similares, como por ejemplo “The Texas Chainsaw Massacre” de Tobe Hooper en el 72, y que de hecho se asemejan demasiado. Lo bueno de Craven es que crea otro icono envidiable que seduciría a los próximos amantes del horror. La idea de los deformes asesinos en lugares desolados, transfiguraría mucho la premisa de Wrong Turn” y de todas sus posteriores secuelas. Es decir, este filme logró ser pionero. Logró convertirse en un referente y una de las producciones más emblemáticas de Wes Craven. ¿Algo más interesante? El actor Michael Berryman aparece aquí. ¡Eso lo vale todo!

4.- The Serpent And the Rainbow (1988)

En 1968 George A. Romero logró introducir al género del horror su inmortal criatura: el zombie, con “The Night Of The Living Dead” y actualmente se ha sobreexplotado esta imagen en prácticamente todas las artes. Desde la literatura con “War World Z” hasta series de televisión que parecen nunca terminar, sólo hay que ver “The Walking Dead”. Pero lo cierto es que la primera vez que se trató la idea del zombi fue en 1932 con la película de Víctor Halpering “White Zombie”. Donde a estas criaturas se les llamaban hombres sin alma, capaces de ser controlados por magia negra o voodoo, más enfocada a la cultura haitiana que a virus o infecciones.

De ahí que Craven mostrara una visión similar a esta. Basada en el libro homónimo del antropólogo Wade Davis, estamos frente al relato de un hombre horrorizado que describe el proceso de zombificación de Haití.

3.- The Last House On The Left (1972)

Si tuviéramos que mencionar la película más polémica de este director, sin duda alguna el reconocimiento se lo llevaría: “The Last House On The Left”. Un filme que ha sido censurado en diversos países y que se le considera trasgresora, obscena, cruda y morbosa. Incluso se dice que Craven se basó en el clásico de Bergman “El Manantial De La Doncella” de 1960 para recrear la escena más emblemática y perversa de su película: la violación de la chica en el bosque. Y curiosamente eso le valió el rechazo de la crítica hasta considerarse uno de los filmes prohibidos de la historia al lado de “Cannibal Holocaust” o “Necromantik”.

Sea como fuere, en aquellos momentos el cine no había sido tan crudo y sin censura hasta que llegó nuestro entrañable Wes. Y no sólo fue la escena de la violación lo que le acarreó tanta censura, sino también el tono que le da al filme. Es básicamente cine de explotación que intenta poner humor descarado a una situación tan seria y obscena con música que no va, o con chistes que lejos de ser graciosos resultan de mal gusto. El director no se quedó callado y aclararó que el filme es una crítica a la época decadente que dejó consigo la Guerra de Vietnam con su violencia y depresión, burlándose más bien, de la política y la propia nación.

2.- Scream (1996)

Los críticos la tienen concebida como la mejor película de terror noventera por excelencia, y no es para menos. “Scream” resulta un homenaje magistral a todo el mundo del horror que había antes de los 90s, pero por sobre todas las cosas, a los impactantes asesinos del slasher que se popularizaron la década pasada mediante una recreación mimetica, es decir, de la vida imitando al arte. Pero eso sí, con la clásica pregunta: ¿las películas de terror crean a los asesinos? la respuesta es manejada de manera sublime.

Es una joya que se volvió incomprendida tras los años o por las tantas imitaciones que le siguieron tales como “Sé lo que hicieron el verano pasado”, “Urban Legend” o “Valentine”. Pero no debe subestimarse, es una excelente película que rinde homenaje y se burla de los clichés, bajo la dirección de Craven y con el formidable guión de Kevin Williamson.

1.- A Nightmare on Elm Street (1984)

¿Acaso alguien creyó que este top terminaría de otra manera? “A Nightmare on Elm Street” es y será siempre la mejor película de la filmografía de Wes Craven. Su éxito en el 84 fue tan desmedido que gracias a ella el director es un referente de culto. Desde que Hooper trajo consigo “La matanza de Texas” en el 74 y Carpenter a “Halloween” en el 79 ya se estaba configurando el horror americano, el slasher clásico del asesino enmascarado, pero gracias a esta película, se rompe el cliché recreándose un nuevo tipo de psicópata. Un ser sobrenatural que ataca en las pesadillas y que no usa un cuchillo o sierra, sino unas garras afiladas… conozcan a Freddy Krueger.

Personaje interpretado por el ahora reconocidísimo Robert Englund que se volvió un símbolo de la época y un gran referente para el género. Y su éxito se debe a muchísimas cosas. Es de esas poquísimas películas que funcionan como conjunto. Desde la recreación angustiante de muchos escenarios que emulaban pesadillas, horror y surrealismo, hasta la música y colores que provocaban psicológicamente mucha tensión. Lo curioso es que en la primera entrega este personaje era un maniático demonio que gozaba con torturar a sus víctimas a través de los sueños de las maneras más horrorosas, pero que con el paso del tiempo sus secuelas se volvieron puro humor negro.

Sin embargo lo más interesante de todo es cómo surge la idea de crear “A Nightmare on Elm Street”, y es que Wes Craven se inspiró de varios artículos periodísticos publicados por Los Angeles Time allá en los 70s. Resulta que un grupo de refugiados Jemeries, tras huir a EU debido al genocidio que en ese momento ocurría en Camboya, empezaron a sufrir pesadillas perturbadoras, y debido a ello, estos preferían no dormir. Tiempo después, varios de los refugiados terminaron muriendo en sus propios sueños. Los médicos le llamaron a este fenómeno: “El síndrome de la muerte asiática” que hoy en día se considera un hecho inexplicable. ¿Aterrador, no?

Aunque no está de más conocer sus otras tantas películas de horror tales como “Deadly Friend” que va un poco entre la ciencia ficción y la serie B, “Música del corazón” como su incursión a otro género que nada tiene que ver con el horror pero que demuestra ser talentoso y multifacético, enfocado más bien en un drama de autosuperación con una profesora de música o bien “Cursed” como su extraña y poco valorada aportación al cine de hombres lobo. La verdad es que Wes Craven no fue simplemente un director con suerte. Sino más bien el responsable de aterrorizarnos de tantas maneras posibles, un genio y un creativo que revolucionaría el miedo en múltiples ocasiones.

Para Wes Craven, homenaje a un grande.

Héctor Jesús Cristino Lucas resulta un individuo poco sofisticado que atreve a llamarse “escritor” de cuentos torcidos y poemas absurdos. Amante de la literatura fantástica y de horror, cuyos maestros imprescindibles siempre han sido para él: Stephen King, Allan Poe, Clive Barker y Lovecraft.
Desequilibrado en sus haberes existenciales quien no puede dejar (tras constantes rehabilitaciones) el amor casi parafílico que le tiene al séptimo arte. Alabando principalmente el rocambolesco género del terror en toda su enferma diversidad: gore, zombies, caníbales, vampiros, snuff, slashers y todo lo que falte.
A su corta edad ha ido acumulando logros insignificantes como: Primer lugar en el noveno concurso de expresión literaria El joven y la mar, auspiciado por la Secretaría De Marina en el 2009, con su cuento: “Ojos ahogados, las estrellas brillan sobre el mar”. Y autor de los libros: Antología de un loco, tomo I y II publicados el 1° de Julio del 2011 en Acapulco Guerrero. Aún en venta en dicho Estado.
Todas sus insanias pueden ser vistas en su sitio web oficial. http://www.lecturaoscura.jimdo.com

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