Él ganó el Premio Nacional de la Juventud, ¿sabes por qué?

Él ganó el Premio Nacional de la Juventud, ¿sabes por qué?

Foto: Karen de la Torre
Foto: Karen de la Torre
Karen de la Torre | Karla Castillo

@karelampia

En su participación en los Juegos Parapanamericanos 2015, Jorge Lanzagorta, regresó de Toronto con la Medalla de Bronce. No fue todo: el 11 de la Selección Mexicana de Fútbol 5, en su estadía en Canadá, recibió una llamada que le dio a conocer su Premio Nacional de la Juventud 2015.

Jorge Lanzagorta estudió la Licenciatura en Comunicación y tiene una discapacidad visual. Desde hace poco menos de 5 años ha trabajado en acciones de inclusión y accesibilidad para personas en su misma condición, a través de dos proyectos: Fútbol Sala para Ciegos y Cine para Imaginar. Su trayectoria -especialmente con estos proyectos- le dio el reconocimiento del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE),  en la Distinción Discapacidad e Integración, categoría B.

Este premio es el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno de la República a jóvenes destacados en diferentes ámbitos, entre ellos: Logro Académico, Compromiso Social, Fortalecimiento a la Cultura Indígena, Ingenio Emprendedor, Derechos Humanos y Discapacidad e Integración.

El primer requisito para recibir este reconocimiento es tener entre 12 a 29 años. En la Distinción de Discapacidad e Integración, por la que participó Lanzagorta, la convocatoria tomó en consideración “la actitud, perseverancia, las actividades individuales o grupales que sean ejemplo de superación y contribuyan a generar nuevas oportunidades para la integración de otros jóvenes con o sin discapacidad en la vida diaria”.

Jorge recibió el premio a su regreso de Canadá, el pasado 1 de septiembre.

Foto: Karen de la Torre
Foto: Karen de la Torre
Topos Puebla

“Esto del fútbol empezó como un proyecto piloto acá en Puebla y poco a poco se logró ir expandiendo a otros Estados, hasta que lo oficializó la Federación de Deportes para Ciegos”, dice Jorge en entrevista para Lado B.

Topos Puebla se integra por 12 jugadores, 3 entrenadores, una fisioterapeuta, y claro, todos sus seguidores. El equipo actualmente es campeón nacional de clubes de fútbol para ciegos, a nivel nacional.

En experiencia de Jorge “el fútbol es el pretexto para desarrollar muchas habilidades”.

No sólo habilidades físicas y psicológicas: acondicionamiento físico, fortaleza, seguridad, confianza y autoestima. Los jugadores también desarrollan habilidades sensoriales, ya que al estar dentro de la cancha deben enfocarse en tener definida la referencia espacial y auditiva.  Destrezas que no sólo les sirven en el juego, sino también en la vida diaria.

“Tenemos varios casos aquí en Puebla de chavos que han llegado a jugar fútbol, y primero llegan muy encorvados, retraídos, incluso acompañados de algún familiar o amigo y poco a poco se van soltando. Ahora ya se mueven solos en camión por toda la ciudad sin problemas, ya caminan con mucha más seguridad y tienen más facilidad de integración”, explica.

Cine para Imaginar

Cine para Imaginar es una iniciativa de accesibilidad en los medios audiovisuales, consiste en la adaptación de películas con referencias para que las personas con discapacidad visual y auditiva puedan disfrutar la obra cinematográfica en su totalidad.

Sí creemos que se ha introducido tanto en personas con discapacidad visual, como en la industria y también hemos podido un poco llegar a la cuestión legislativa

“Lo que buscamos es que las personas con discapacidad visual y auditiva tengan el acceso a la información y a la cultura, no sólo al entretenimiento. Que también sepan qué está pasando, qué es lo que se está moviendo, etc. Eso  ayuda  a que las personas con discapacidad entiendan su realidad y puedan tener incidencia –dice Jorge y continúa-,  sobre todo que tengan las herramientas para realmente formar parte de la sociedad y  poder contribuir con sus acciones en la misma”.

El proceso de adaptación de cortometrajes y largometrajes consiste en agregar audiodescripciones y subtitulados. La primera es para describir las imágenes que se proyectan, esto con extremo cuidado de no interrumpir los diálogos de los personajes y de seleccionar de acuerdo al análisis de las escenas lo crucial, lo imperdible.

La audiodescripción inicia con el estudio exhaustivo del guion técnico de la película; rescatan los movimientos de cámara, la enfatización de imágenes, el lenguaje cinematográfico en general. Recuperan el contexto completo de la historia y enseguida escriben el guion audiodescriptivo. Varias sesiones son dedicadas a la corrección, aquí participan personas con discapacidad visual. Cuando el guión está listo se graba con las voces de profesionales.

Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

En cuanto al subtitulado, consiste en descripciones textuales de los sonidos importantes de las escenas y no sólo los diálogos. Para lograrlo, Cine para Imaginar cuenta con el apoyo de una compañía que tiene Máster en traducción y doblaje, ellos se encargan de realizar el close- caption: diferenciar mediante colores en los diálogos a los personajes principales y secundarios, para que las personas con discapacidad auditiva puedan entender qué personaje está hablando.

Las descripciones de los sonidos importantes de ambiente son distinguidos con cierto tipo de letra. Como la audiodescripción, este subtitulado va sincronizado con la imagen al momento de la proyección.

Las producciones adaptadas de Cine para Imaginar se han presentado en Festivales cinematográficos dentro de la república: en el de Guadalajara, Morelia, Oaxaca, y en Guanajuato, dentro del Cervantino.

“Estos proyectos realmente apenas van caminando, es una chamba que ha ido muy despacio. Sí creemos que se ha introducido tanto en personas con discapacidad visual, como en la industria y también hemos podido un poco llegar a la cuestión legislativa. Con las chambas que hacemos de difusión y creación de públicos, ya hay gente que sabe del tema y está pensando cómo introducirlo”, dice Jorge Lanzagorta, el poblano Premio Nacional de la Juventud 2015.

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