Con deficiencias, abre sus puertas la Casa de la Música de Viena

Con deficiencias, abre sus puertas la Casa de la Música de Viena

Foto:  @josuedcv
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Josué Cantorán

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Algunas salas aún no tienen sonido; otras, como las que muestran hologramas en tercera dimensión de los compositores más famosos de la historia, están llenas de polvo. Cubetas y escobas en algunos espacios contrastan con el olor a nuevo del recién inaugurado museo, donde un par de trabajadores todavía realizan los últimos ajustes en la iluminación.

Esos detalles técnicos y de logística, mínimos en realidad, no impidieron que la llamada Casa de la Música de Viena en Puebla abriera este martes sus puertas al público, apresuradamente, sólo dos días antes de que el gobernador poblano Rafael Moreno Valle rinda su IV Informe de Gobierno.

El proyecto museístico, supuestamente basado en uno similar que se ubica en Viena, la capital austriaca, costó 158.5 millones de pesos, de acuerdo con el boletín 2174 emitido por el gobierno estatal.

De ellos, según consignaron algunos medios locales, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) aportó 50 millones; el gobierno estatal, 53 millones; la Secretaría de Turismo federal, 37 millones, y la iniciativa privada, 18 millones.

El inmueble, conocido como la Constancia Mexicana, fue sede de una fábrica textil fundada en 1835 y por su valor arquitectónico como por su importancia histórica –fue pionero de la industria textil en América Latina–, ha sido objeto de innumerables investigaciones académicas.

Este nuevo museo, que ya está abierto al público con entrada gratuita, fue inaugurado el martes 13 de enero de 2015 en un hermético evento al que, además del gobernador, asistieron el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade Kuribreña; el presidente de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, y el presidente de Fundación Azteca, Ricardo Salinas Pliego.

Foto:  @josuedcv
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Un proyecto museístico didáctico y histórico

Las 16 salas que integran este museo centran su propuesta curatorial en la enseñanza histórica de la música a través de documentos antiguos, como versiones facsimilares de las partituras compuestas por autores como Beethoveen o Schubert, así como soportes tecnológicos que reproducen aplicaciones divertidas, donde los visitantes pueden jugar a ser directores de orquesta o a componer sus propias piezas musicales.

Así, por ejemplo, en algunas salas hay capelos colocados en el techo de donde salen sonidos diversos. Los visitantes deben colocarse debajo de ellos para escuchar el trabajo de distintas orquestas vienesas. También hay una sala con proyecciones de video e infografías donde se explica a detalle el funcionamiento del sistema auditivo y los procesos que el cerebro humano realiza para decodificar el sonido.

Igualmente hay salas completas dedicadas a los compositores austriacos más representativos, como Haydn, Mozart, Schubert y Beethoven.

Otras atracciones, como la sala donde se explica el funcionamiento de la ingeniería de sonido a través de bocinas colocadas a lo largo de un cuarto de forma ovalada, serán de interés para músicos y melómanos por igual.

Una inauguración hermética

A dos días de llevarse a cabo el IV Informe de Gobierno de Rafael Moreno Valle, se efectuó la inauguración de este nuevo recinto cultural, que aún presentaba algunos detalles inacabados. En el evento, para cuya asistencia fue necesaria una invitación y al que sólo fue convocado un sector de la prensa, José Antonio Meade sostuvo que el museo permitirá a México el diálogo con Europa y podrá tener “su propia historia musical”.

De acuerdo con el boletín citado, el funcionario estatal también dijo que este museo, cuya inversión se dio a través de los gobiernos estatal y federal y de TV Azteca, es muestra de que “en México el sector privado y el sector público se ponen de acuerdo, que México se prepara para traer más turistas y por eso estamos haciendo esfuerzos de calidad como este, un museo de calidad global que por sí mismo es un destino turístico”.

Por su parte, Rafael Moreno Valle señaló:

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“Hace cuatro años, la Constancia era una ruina y era triste ver que una parte importante de la historia de Puebla se estaba desvaneciendo (…) pero no solamente se trataba de recuperar su grandeza desde el punto de vista de infraestructura, teníamos que darle vida y trascendencia”.

Y Ricardo Salinas Pliego, por su parte, dijo que las orquestas Esperanza Azteca, que son apoyadas por la fundación del consorcio televisivo del que es dueño, tendrán su sede en ese lugar y confió en que el museo servirá para brindar a los niños y jóvenes que tocan en ellas una educación ejemplar.

Un proyecto cubierto por polémica

La edificación de la Casa de la Música de Viena en Puebla no ha surgido sin su dosis de controversia. Uno de las principales críticas es que el inmueble ahora resguarda una colección museística que en nada se acerca a lo que el edificio representó históricamente, el sector industrial.

También resalta que el inmueble haya sido entregado a un proyecto cuya responsabilidad recae en TV Azteca, una empresa millonaria, lo cual contrasta con los recientes desmantelamientos perpetrados contra espacios dedicados a la cultura, como la galería de arte contemporáneo Ángeles Espinosa Yglesias (que dependía del CECAP) y la biblioteca del Consejo Puebla de Lectura.

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