“¿Y si yo tuviera útero, y si fuera mujer, sería diferente?”

“¿Y si yo tuviera útero, y si fuera mujer, sería diferente?”

Mely Arellano

@melyarel

En la era victoriana (1837-1900), a una mujer con “tendencia a causar problemas” se le diagnosticaba “histeria” (del griego ὑστέρα que significa útero). El tratamiento para “aliviar” a la “enferma” consistía en un “masaje pélvico”, en otras palabras: el doctor la masturbaba manualmente hasta el orgasmo, que entonces se conocía como “paroxismo histérico”.

Se consideraba que la “causa” de la “histeria femenina” era el deseo sexual reprimido –el sexo, sólo para procrear- y afectaba a más del 70% de las mujeres. Otro método de “cura” era lanzar un chorro de agua hacia los genitales femeninos. En 1869 el doctor norteamericano George Taylor desarrolló el primer aparato vibrador para “combatir la tensión y la ansiedad femenina”.

Nadie hubiera pensado entonces que dos siglos después un grupo de hombres usaría una referencia del arcaico término para nombrarse a sí mismo, e invitar a la reflexión y a la acción sobre diversos temas de salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Y sí: hace más o menos un mes se formó en la ciudad de México el colectivo “Los Histéricos”.

Alexis Hernández, uno de los creadores y quien participó este miércoles en el Foro Miradas Sobre el Aborto, organizado por la Facultad de Psicología de la BUAP y Ddeser Jóvenes, contó a Lado B que su primer actividad la realizaron el pasado 28 de septiembre, convocando a los hombres a acudir a la manifestación del Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y El Caribe usando una almohada que simulara un vientre de embarazada. La respuesta no fue ideal, en realidad sólo dos miembros del grupo acudieron, pero la reacción en las redes sociales sí fue bastante favorable.

–No necesitamos tener útero para manifestar inconformidad y romper con la patologización de la sexualidad y la defensa de los derechos, si bien no podemos embarazarnos ello no nos impide ser solidarios, empáticos y tratar de vivir el proceso con nuestras compañeras. Tener un papel más activo. La idea de “Los Histéricos” es simbólico, y usar el cojín para simular que estamos embarazados tiene que ver con eso.

Los Histéricos están convencidos de que aunque el embarazo no ocurre en el cuerpo del varón, nada justifica ser indiferentes hacia el proceso.

“Los Histéricos” (Alexis Hernández, der.) durante la manifestación del Día por la Despenalización del Aborto, en el DF.
Foto tomada del muro de FB de “Los Histéricos”.

–Los hombres debemos reconocer que los procesos sexuales y productivos, como el embarazo y el aborto, también son asuntos que nos corresponden. Ellas no se embarazan por sí solas, excepto en caso de inseminación artificial, pero en los embarazos no deseados hay participación masculina, somos coautores y tendríamos que jugar un papel de apoyo, de reivindicación. Las leyes castigan y persiguen a las mujeres y no hay sanción para los hombres responsables del embarazo que se interrumpe.

Por el momento, el principal objetivo de Los Histéricos es iniciar una campaña de sensibilización y visibilización para posicionarse como movimiento en la esfera pública y entonces demandar, exigir e incidir en el cambio de leyes, de programas y de servicios de salud; además de construir consignas y demandas propias.

Su siguiente actividad es una contracampaña a la campaña de Coca-Cola que promueve el machismo -y que ha recibido varias críticas de organizaciones feministas y organismos contra la discriminación-, desde el punto de vista masculino.

–Ante el sexismo, el machismo, la homofobia y la violencia hemos visto que las primeras en protestar o en reaccionar son las mujeres, pero tendríamos que ser también los hombres. Esta contracampaña tiene que ver con eso: ellas ya protestaron, Martha Lamas analizó la campaña en un interesante artículo, ¿y los hombres, qué paso con ellos?

–¿Son feministas?

–Nos llaman feministas, aunque hay mujeres que dicen que los hombres no podemos ser feministas, pero no le entramos a esa discusión, no confrontamos, lo que buscamos es conciliar.

Alexis Hernández reconoce que será difícil romper con lo que llama el “lugar de confort” de los hombres, pero el reto ya está planteado: “apostar a que somos capaces de ser más cuidadosos, justos, propositivos y colaborar en una sociedad que no estigmatice, ni criminalice a nadie”.

–A final de cuentas son mujeres con las que nos relacionamos, puede ser una prima, una hermana, madre, pareja, hijas, sobrinas. ¿Qué tanto nuestra omisión e indiferencia contribuye a que se sigan reproduciendo estos modelos?

Por el momento, inspirados en el trabajo de “Las Bigotonas” –un grupo feminista poblano-, Los Histéricos andarán cargando mandiles ilustrados con un útero, listos para sacarlos y decir: “¿y si yo tuviera útero, y si fuera mujer, sería diferente?”.

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