Para estas vacaciones: un poco de cine psicodélico

29 marzo, 2012 | 0 Comments

Beatrix G. de Velasco

El LSD ha sido una de las drogas que más influyó en la cultura pop, marcó un cambio en la música, en la ropa, en los cómics, en la forma de hablar y hasta en la de tener sexo. Dichosos aquellos hippies que tuvieron la oportunidad de probar ácidos legendarios como el Purple Haze o el Conejo Blanco en cantidades no controladas mientras escuchaban a Grateful Dead.

Por supuesto el cine también sucumbió a los encantos de la psicodelia; personajes como Jack Nicholson, Terry Gilliam o Dennis Hooper fueron influenciados por la sublime substancia. One Flew Over the Cuckoo’s Nest, es una película donde se aprecia esta influencia: protagonizada por Nicholson basada en el libro homónimo de Ken Kesey, quien fuera junto con Neil Cassady, líder del movimiento hippie de San Francisco. Curiosamente su tema no tiene nada que ver con la mencionada droga.

Revisando los anales del cine psicodélico, descubrí que tiene varias categorías: películas con tintes propagandísticos en contra de el LSD, películas auténticamente hippies producidas en las décadas del 60 y 70 y películas post-psicodélicas (realizadas después de dichas décadas).

La primera clasificación es de lo más hilarante e ingenua, cualquier adicto primero estallaría en carcajadas antes de sentirse persuadido por este tipo de filmes. Alice in Acidland (dir. John Done, 1968) es un buen ejemplo. La temática trata acerca de una joven ingenua que comienza a juntarse  con malas compañías, léase hippies o beatniks, esta pobre víctima se deja seducir por los vicios. Su comportamiento cambia radicalmente: comienza a tener sexo desenfrenado, a fumar (tabaco y marihuana), a faltarle el respeto a sus padres y deja los estudios. Por supuesto termina mal; loca y recluida en un manicomio.

Otro buen ejemplo es The Weird World of LSD (dir. Robert Ground, 1967) ésta busca retratar “el viaje” de un consumidor. Goza de efectos visuales kitsch, asesinatos, música dramática y psicodelia en blanco y negro.

De las películas producidas en los 60 y 70, Pysch-Out (Richard Rush, 1968) es un buen ejemplo, imagino que debió de ser la Trainspotting de su época. Película protagonizada por un Jack Nicholson veinteañero que hace el papel de músico hippie, sutilmente llamado Stoney. La trama trata de una jovencita sorda que llega a San Francisco a buscar a su hermano el cual se ha hundido en los abismos del LSD. Toda la historia trata de encontrarlo, Nicholson y otros hippies (Dean Stockwell, entre ellos) tratan de ayudarla mientras ella se involucra en la comunidad y usanzas hippies. Es una película entretenida que retrata el estilo de vida de estos personajes quienes disfrutan de las drogas y practican el amor libre. Por supuesto, al final, hay un mensaje moral en contra del ácido.

Una joya de este periodo es O Despertar da Besta (El despertar de la bestia, 1968) del magnífico Zé Do Caixao. Director, guionista y actor brasileño, conocido por sus excéntricas y trasgresoras películas. El despertar de la bestia es una película de horror mezclada con psicodelia, no hay advertencias ni moralejas sólo un viaje pesadillesco a través de la locura del autor.

De las películas post-psicodélicas hay una especialmente hecha para viajar: Enter the Void (dir. Gaspar Noé, 2009) la trama tiene tintes místicos e incestuosos pero resulta aburrida. Francamente la historia no es buena pero ¿quién necesita una gran historia cuando se tienen maravillosos efectos visuales? Highly recomended when you’re high.

Para cerrar con este Pop Crime mencionaré mi favorita: Fear and Loathing in las Vegas (dir. Terry Gilliam, 1998). Basada en el libro homónimo del gonzo periodista Hunter S. Thompson, la película esta meticulosamente cuidada en todos los aspectos: el guión, el casting, el soundtrack, el diseño de arte y, por supuesto, la dirección.

La historia trata de dos personajes: el dr. Raul Duke (Johnny Depp) y su abogado (Benicio del Toro) quienes llegan a Las Vegas con una maleta llena de drogas, en su mayoría psicodélicas, con la finalidad de cubrir un evento deportivo. Los excesos de los personajes, el horror que causan en las otras personas con las que se van encontrando y el tratamiento visual que se le da a cada “viaje” son de lo más divertido. Al final es una historia nacionalista (si no me creen, cuenten todas las banderas gringas que aparecen a lo largo de ella) que retrata el “sueño americano” el cual no podía tener un mejor lugar que Las Vegas.

Así que ya saben, si no tienen plan para estás vacaciones una sesión de cine psicodélico es una buena opción para recrear la vista y reír a carcajadas. Enjoy!

Links:

Reportaje: las películas más psicodélicas de la historia (Rolling Stone).

Alice in Acidland (Dir. John Done, 1968).

The Weird World of LSD (Dir. Robert Ground, 1967).

The Trip (Dir. Roger Corman, 1969).

Pysch-Out (Richard Rush, 1968).

Trailer.

O Despertar da Besta (Zé do Caixao, 1968).

Fear and Loathing in las Vegas (Dir. Terry Gilliam, 1998).

Enter the Void (Dir. Gaspar Noé, 2009).

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Tema: Blog, Plumas B, Popcrimes

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