Joven mexicana desarrolla un atrapaniebla para producir agua

Joven mexicana desarrolla un atrapaniebla para producir agua

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Lado B

@ladobemx

En México, país con 82.7 por ciento de su territorio definido como árido y semiárido, nunca ha existido una cultura de aprovechamiento de la neblina como productora de agua.

Así lo señala Susana Ninio Rojas, alumna de séptimo semestre de la Licenciatura en Diseño Industrial de la Universidad Iberoamericana y desarrolladora del atrapanieblas Cecelic, dispositivo que puede recaudar entre seis y 22 litros de agua al día, según la densidad de la neblina.

Versión mejorada del atrapanieblas de bambú y cuerda utilizado en el desierto de Atacama, Chile, desde la década de los 70, Cecelic (frescura, en náhuatl) está construido con tuberías de PVC y un panel de malla raschel de polietileno, lo que le permite ser muy resistente a la intemperie y no degradarse con el paso del tiempo.

Si bien existen muchos sitios de México con neblina, Susana Ninio recomendó su uso en zonas desérticas que la presenten más de 250 días del año, tales como Ensenada, Baja California, o Las Alanzas, Coahuila, que podrían aprovechar su situación climática para aumentar su abastecimiento de agua.

Agradables a la vista, baratos y con un área de apenas 1.5 metros cuadrados, dos dispositivos Cecelic bastarían para proveer agua a una casa diariamente, aseguró Susana, quien añadió que instalados en serie, los atrapanieblas podrían proveer del líquido a parcelas completas.

Recientemente Cecelic fue uno de los cuatro proyectos ganadores del concurso Imagina PVC, convocado por ProVinilo, grupo de interés de la Asociación Nacional de la Industria Química, A.C., con el fin de desarrollar productos innovadores y sustentables.

Foto tomada de bbc.co.uk/

El funcionamiento

Al pasar por la malla de Cecelic, la neblina queda atrapada, se condensa y posteriormente escurre en forma de gotas hasta llegar a dos canaletas de PVC. Dichas tuberías conducen el agua a igual número de garrafones rotomoldeados del mismo material, cubiertos para resistir la intemperie.

Después de su llenado, los garrafones, rodeados de dos cinturones protectores de goma —a la usanza del Q Drum, contenedor móvil de agua utilizado en Sudáfrica—, pueden rodarse para acarrear el líquido sin gran esfuerzo.

El agua dulce recaudada puede ser útil para riego de cultivos, estabilización de temperatura, labores de limpieza, higiene personal, propagación de la flora y, tras un proceso de filtración, para el consumo humano, explicó la alumna de la Ibero.

Interesada en que esta iniciativa sea retomada por empresas inclinadas hacia la responsabilidad social, organizaciones no gubernamentales y fundaciones orientadas a proyectos sustentables, Susana espera que Cecelic pueda convertirse también en una fuerte barrera contra la desertización y permita la recuperación de suelos.

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